Feudalismo K: El cerco de Famatina

Los increíbles últimos acontecimientos en La Rioja: una diputada que judicializa un escrache y acusa al cura y un gobernador que sitia un pueblo para evitar protestas.

La policía corta la ruta provincial para evitar protesta contra Beder Herrera.

La policía corta la ruta provincial para evitar protesta contra Beder Herrera.

Los ecos de la lucha del pueblo de Famatina que impidiera en 2012 que se instalara en su corredor montañoso la empresa megaminera a cielo abierto Osisko Mining Company se tornan oscuros. Los últimos acontecimientos impulsados por el oficialismo kirchnerista señalan no sólo cómo se fuerzan los límites para imponer la criminalización de la protesta social sino que, además, muestran a las claras las formas feudales de ejercer el poder que ostenta el gobernador Luis Beder Herrera.

Las tensiones en la región que acaparara la atención del país el año pasado se retomaron la semana pasada cuando, luego de una medida de protesta, 17 pobladores famatinenses fueron procesados judicialmente y se les impuso elevadas cauciones para no ir a prisión. “Hace diez días, Adriana Olima, la diputada bederista, vino a Famatina y hubo una manifestación de protesta. Ella es una mujer repudiada por este pueblo –Carina Díaz Moreno, una de las líderes de la protesta ambientalista–. Ella acusó que se le había tirado ácido y veneno, algo completamente ridículo. Si algo le tiraron fue el contenido de una de esas botellitas de jugo azucarado. Y denunció a 17 personas, entre ellas al cura párroco Omar Quinteros y a otras personas que ni siquiera estaban en el lugar. El juez Alberto Carrizo dispuso abrir prontuarios y fijar cauciones de entre cinco mil y diez mil pesos a cada imputado. Tiene que pagar, si no, van presos”.

La situación hizo que Famatina, un pueblo de 7000 habitantes ubicado en las montañas riojanas, volviera a la tensión. “Esto sucede debido a las permanentes provocaciones de esta diputada (por Olima) que ha perdido toda legitimidad –explica el cura párroco Omar Quinteros, que se hiciera conocido por hacer repicar las campanas de su iglesia cuando la minera Osisko quería ingresar al lugar donde se proyectaba la frustrada, por ahora, mina–. Si bien ella fue votada, hace un año se pidió la revocatorio popular de su mandato, que sólo no se realizó por maniobras anticonstitucionales. No nos representa como legisladora, no tiene proyectos, se ha convertido en la mano derecha del gobernador para comprar la licencia social para implementar la megaminería en Famatina”. Quinteros se refiere a un proceso que, aunque logró juntar las voluntades necesarias para revocar el mandato de la diputada en Famatina, fue rechazado por el congreso provincial. “La semana pasada estuvo en el departamento y en una visita la gente se manifestó contra su presencia, se le ha hecho saber que no es bienvenida cuando salía de un local del Partido Justicialista –continúa el cura con su relato–. Yo no me encontraba presente, luego fui al lugar y me enteré de los sucesos. Esta señora ya había hecho denuncias mediáticas a quienes ella considera referentes: el intendente, el cura párroco y gente de la asamblea. Ahora va por la criminalización de la protesta. Tuve que presentar una eximición de prisión porque me decían que era inminente la detención. Esa señora me ha acusado de ser autor intelectual y material de agresiones y de daños a su vehículo, siempre me acusa de toda clase de tropelías”.

 

El padre Omar Quinteros durante la lucha contra la mina.

El padre Omar Quinteros durante la lucha contra la mina. 

“Yo estaba saliendo del local del PJ cuando empezaron a los gritos, me tiraron una botella que no me pegó, tiraron un líquido que hasta el momento no sé qué habrá sido pero que me produjo ardor en el cuerpo y en la vista, luego tiraron una piedra. Hubo todo tipo de agresiones. He venido a la justicia a ratificar mi denuncia y ampliarla”, dice a plazademayo.com Adriana Olima, la cuestionada diputada kirchnerista bederista al salir de los tribunales de Chilecito, ciudad lindante con Famatina.

-¿Cuál es el tenor de la denuncia?

–Es por muchas cosas, por daños al vehículo, por agresiones y porque en un momento estuve privada de la libertad.

–Esto se dio en el marco de un marco político. Una denuncia de este tipo, ¿no apunta a criminalizar la protesta social?

–Vine a ratificar la denuncia. Todo esto fue muy triste. No sólo yo recibí daños, sino otras personas, la secretaria de desarrollo social no pudo salir del partido, se tuvo que volver adentro. Fue una cosa muy terrible.

–El año pasado la gente de Famatina impulsó y logró la cantidad de voluntades necesarias para pedir la revocatoria popular de su mandato, que fue negada por el congreso. ¿Qué opina de esto?

–Esa revocatoria popular no tenía todas las firmas que se requerían, había documentos falsos. Siempre son las mismas personas, siempre es el mismo grupo que ya está identificado. No es la primera vez que se hace una denuncia como la que estoy haciendo. Ya entraron a una oficina una vez y tiraron veneno cerca de los módulos alimentarios. Tienen muchas denuncias.

–El cura párroco Omar Quinteros dice que usted no tiene legitimidad para ser diputada y que la gente muestra el repudio a su cargo. ¿Qué opina sobre estas apreciaciones?

–Me cuesta decirlo, más ahora que estamos en Semana Santa. Yo soy católica y sugestiona mucho que un sacerdote pueda decir eso. Es mentira lo que está diciendo. Me cuesta decirlo, pero es la realidad. Famatina es una parte, es la cabecera del departamento integrado por muchas localidades más. Si usted pregunta por ese sacerdote, qué es lo que hace… Él estuvo en esa manifestación, tirando patadas, aplaudiendo. Hay fotos donde está con gorra y anteojos oscuros. ¿Qué le puedo decir? Estoy en tribunales, ratifico lo que dije. Es la palabra de él, la palabra suprema de la Iglesia en el departamento. Quizás en estos lugares nuestra palabra no resulte tan creíble como la de él. Pero esa es la realidad.

 

El gobernador Beder Herrera y la diputada Olima en Pituil ayer, mientras cercaban el pueblo. (Foto: eldiariodelarioja.com.ar)

El gobernador Beder Herrera y la diputada Olima en Pituil ayer, mientras cercaban el pueblo. (Foto: eldiariodelarioja.com.ar)

 

La tirantez social vibra en el aire.

Que se incrementa.

Anoticiados de la visita del gobernador Luis Beder Herrera al pueblo vecino de Pituil, una caravana se dirigió hacia allí para repudiar su presencia, la megaminería y el intento de criminalización de la protesta. La caravana era liderada por el intendente Ismael Bordagaray, que se posicionó contra la Osisko Mining Company y se ganó el odio del bederismo durante 2012. “La idea era tener un diálogo con el gobernador –explica Bordagaray a plazademayo.com–. Pero la policía está haciendo un corte de ruta en la ruta nacional 40, un piquete que no dejó que pasemos ni el intendente, ni los funcionarios ni los miembros de la caravana de unos treinta autos. El piquete policial estaba formado por la policía provincial y por el BAO, que es un grupo especial de asalto.

–¿Es legal un hecho de esta naturaleza?

–De ninguna manera. Incluso le cerraron el paso a 3 miembros de Gendarmería Nacional, qu pidieron instrucciones a su comandancia, ya que es completamente irregular. Por eso labramos un acta y vamos a demandar al jefe del operativo y a su mandante político, que no es otro que el gobernador Beder Herrera.

Video: el piquete policial para que el gobernador no sea tocado por la protesta.

Trascendió que algunos habitantes de El Pituil que habían ido a averiguar qué pasaba con los manifestantes de Famatina no pudieron regresar a su pueblo hasta que el operativo terminó. El gobernador kirchnerista Beder Herrera (antes y hoy menemista, siempre feudalista) había sitiado un pueblo para alejar de sí a los descontentos con su gestión.

–¿Qué opina sobre el procesamiento de los manifestantes de Famatina? –pregunta plazademayo.com al intendente Bordegaray.

–Les han fijado cauciones de hasta diez mil pesos y no todo el mundo tiene ese dinero. Tenemos abogados que representan a la gente que está sufriendo un intento de amedrentamiento, de judicialización de la protesta. Quieren meter miedo para que la gente no salga a la calle, para desarticular nuestra resistencia. Pero estamos. Hoy nos tuvimos que volver de Pituil, porque estaba cercada. Pero eso también quiere decir que estamos siempre. Que seguiremos estando.

La policía impide el paso a Pituil durante la permanencia del gobernador en el pueblo. (Foto: Gentileza Iván Olmedo)

La policía impide el paso a Pituil durante la permanencia del gobernador en el pueblo. (Foto: Gentileza Iván Olmedo)

 

Acta elaborada ante el piquete policial.

Acta elaborada ante el piquete policial.

 

Acta que da cuenta del impedimento del paso a Gendarmería.

Acta que da cuenta del impedimento del paso a Gendarmería.