Por Luis Gasulla
A una semana del triunfo oficialista en las elecciones presidenciales del pasado 23 de octubre, el gobierno tuvo que frenar la corrida hacia el dólar disponiendo una especie de corralito nacional y popular hacia la codiciada moneda estadounidense. ¿Cuál es la explicación que tiene el gobierno y sus voceros mediáticos del fenómeno? ¿El 54% de los votantes que creen en el modelo están exentos del deseo frenético por la moneda del Pato Donald? Otra historia más de cinismo y doble discurso.