Por Matías Cambiaggi (@mcambiaggi)
“Fue terrible. Estaba en un pantano. Me hundía de a poco. No podía salir y la gente me miraba con indiferencia. Nadie se acercaba a darme una mano. Ni siquiera hablaban. Y yo me hundía cada vez más. Me asfixiaba, me moría sin recibir ayuda. Hasta que me ahogué. Y me desperté llorando como una tonta. Esa pesadilla me dejó mal, muy mal”. Cuando la abuela Bellido escuchó de boca de Cecilia este angustiante relato, nunca hubiera imaginado que poco tiempo después podría hacerse realidad y que su querida Cecilia desaparecería tragada por la noche y que nadie, nunca más volvería a saber de ella.
Continuar leyendo “La doctora no está”