Spinozo

Mi camino a la beatitud tiene como punto de partida genitales bien dispuestos.

Este país todavía parece vivo porque lo están velando a cajón abierto.

No me pesa tanto la soledad como lo que tengo que preservar de la compañía.

El castigo autoimpuesto no se quita nunca.

Desear es lo más cerca que podemos estar de la imposibilidad.

Hay que empezar a moralizar con el librito Nunca Más pero para todo, no sólo para los delitos contra los derechos humanos.

Una buena idea necesita de pocas palabras.

Me manejo con un constante ocultamiento transparente.

La ilusión es una energía poderosa pero la cachetada que te despabila tiene más fuerza todavía.

La peor queja es querer saber.

Leer libros es de negro.