Una medica atendió a su asaltante y evito que lo lincharan

“Me prometió que no va a volver a robar”, dijo la médica que asistió a su asaltante

“Lo atendí como hubiera hecho con cualquier accidentado”, contó la profesional. Sorprendida por la repercusión del caso.

«Lo hice porque era una persona y, por ser médica, tengo la vocación de servicio», dijo Cecilia Ramos.

Por Luciana Nadales

“Dicen que le salvé la vida, pero no. Los médicos no salvamos la vida de un paciente. Eso lo hace Dios. Uno no puede prolongar ni un segundo de vida de nadie. Sí puedo decir que evité que lo lincharan”, contó Cecilia Ramos, la médica de 50 años que auxilió a uno de los motochorros que, después de haberla asaltado en la puerta de su casa, chocó cuando escapaba.

“Los vecinos estaban enfurecidos. Le gritaban ‘hijo de p…; maten a esa lacra’, entre otras cosas. Querían golpear al chico por haberme robado la cartera. Lo único que hice es asistir a alguien que tuvo un accidente, como hago siempre”, agregó.

La mujer fue atacada el viernes a las 14 en la puerta de su vivienda, ubicada en Necochea al 1.000, cuando volvía de prestar servicios en La Ramada. “Estacioné el auto y cuando fui a abrir la puerta, escuché la frenada y dije ‘ya cagué’. Dos chicos iban en una moto y uno de ellos vino a sacarme la cartera. Forcejeamos un poco y escaparon a toda velocidad”, relató.

LA GACETA/FOTO DE JOSÉ NUNO

Cuando se escapaban en la moto, los asaltantes chocaron contra un móvil de la Policía. Uno de ellos quedó herido, tirado en el suelo; el otro huyó. Ya sabía que me estaban por robar, pero bueno, luché por la impotencia o bronca. Creo que uno reacciona por eso”, añadió la médica.

“Me sacó la cartera y comencé a perseguirlos. Fui corriendo varios metros intentando alcanzarlos o hacer algo a pesar de que ellos iban en moto y yo a pie. Les tiré con mis llaves y una botellita de plástico, pero no les hizo nada. Les grité hijos de p… porque fue lo que me salió”, contó en una entrevista con LA GACETA.

La profesional vive junto con su marido, también médico, y tres hijas. Una de ellas, que había escuchado los gritos de su madre, también persiguió a los ladrones. “Vi que ella corría y ahí si me asusté porque no sabía si estos tipos estaban armados. Uno a veces no piensa en eso. Actúa por bronca”, agregó.

“Cuando llegábamos a la esquina de Sargento Cabral y Bascary, escuchamos una explosión y vemos que un vehículo había chocado con una moto, pero no sabíamos que eran los ladrones”, contó. “Reconocí mi cartera. Cuando escucho un accidente salgo urgente a asistir a las personas. Es algo natural en los médicos”, añadió.

Cecilia dijo que el delincuente que quedó tirado en la calle, era el que manejaba la motocicleta. “Se golpeó fuerte y tenía lastimada una de las rodillas y el codo. Todo el tiempo se movía y se quejaba mucho. Le pedí a mi hija que me ayude a inmovilizarlo. Él quería sentarse a toda costa, pero le dije que lo mejor era que se quedara quieto y lo revisé”, contó. “A mí sólo me importa lo que Dios mande y quiera. La mirada de él. Ayudo y estaré para todas las personas. Esos jóvenes me robaron, pero también son seres humanos”, expresó para justificar su acción.

Ramos contó otro momento que vivió. “Fue gracioso cuando el chico me juró que él no había robado nada. Le dije: ‘No me mientas, sé que fuiste vos’. Él me respondió: por favor señora, no deje que esta gente me pegue y venga conmigo al hospital. Me prometió que no va a volver a robar nunca más porque tenía familia. Le dije que me quedaría con él cuidándolo para que no lo golpearan hasta que llegara la ambulancia. Y así fue”, agregó. La médica también dijo que el barrio es inseguro a pesar de tener a metros la jefatura de Policía. “Los delincuentes se le ríen en la cara”, destacó.

HERIDO. Uno de los delincuentes fue asistido por Cecilia Ramos, la médica que minutos antes había sido asaltada.

La profesional contó que no pudieron robarle el teléfono, pero casi se llevan sus elementos de trabajo. “Recuperé mi cartera, saqué mis guantes y pude ayudar al muchacho, pero todavía no puedo entender cuál es la noticia porque soy médica y tengo que ayudar a todos”, finalizó.

El herido fue trasladado a un centro asistencial donde aún permanece internado. Él y su cómplice, que fue aprehendido minutos después, quedaron detenidos. La médica, en cambio, sigue sorprendiéndose del revuelo que causó el caso.

Zona insegura

El caso del ataque que sufrió Cecilia Ramos no pasó inadvertido en barrio Jardín. Los vecinos salieron a ver qué pasaba cuando la médica, a los gritos, corría tras los pasos de los motochorros.

Ángela Cusumano, quien reside a media cuadra de dónde se produjo el accidente entre la moto y un móvil de Infantería, dijo que la zona es muy insegura y que la Policía no hace nada. “Salimos con mis hijas a ver qué es lo que pasaba y vimos a un chico tirado en la calle y mucha gente. Nos contaron que la habían asaltado a la médica de la vuelta y cuando escapaban, chocaron con un auto de la Policía”, relató.

“Los vecinos estamos muy molestos. Siempre roban acá y no tenemos seguridad”, expresó. La mujer además dijo que le pareció un buen gesto lo que hizo la doctora. “La gente estaba violenta y quería golpear al muchacho. Le robaron la cartera y después ella lo ayudó cuando se accidentó. También hay que pensar que es una persona ¿no?”, reflexionó.

“Hay tanta inseguridad en toda la provincia que la gente reacciona de esta manera. Si hubiese sido víctima una de mis hijas, qué quiere que le diga… No sé cómo hubiera reaccionado”, agregó.

“Ya vivimos muchas situaciones de asaltos: arrebatos en las paradas de colectivo y ya robaron en varias casas. El otro día un vecino dejó el auto afuera y le sacaron todo. Es increíble que la Policía esté tan cerca y aún así no tengamos quien nos cuide”, dijo.

Otra de las vecinas de la cuadra (que pidió que no se revelara su identidad), relató que no quiso salir de su casa cuando se enteró del asalto, “Vivo a dos casas de la Jefatura y tengo miedo igual. A veces nos roban y cuando vamos a denunciar, nos mandan a otra comisaría. ¡Cómo puede ser!”, concluyó.

El día que la 99 y el super agente 86 «visitaron» la Argentina

En un capítulo de la recordada serie que se sigue emitiendo en todo el planeta, Maxwell Smart y la Agente 99 viajan a la Argentina de la mano de un enigmático “gaucho” y aseguran que se encuentran en la tierra del “tango y del churrasco”.

Nadie imaginó en la cadena NBS que el mundo caería rendido a los pies de Maxwell Smart, “temible operario del recontraespionaje”, cuando en 1965 comenzó a emitirse “El Superagente 86”, una comedia de bajo presupuesto que se burlaba de los espías en el marco de la guerra fría.

La idea del desopilante Mel Brooks –creador de los personajes- y del productor Buck Henry fue aprovechar el éxito internacional de algunas series y películas, como “James Bond 007”, el “Agente de CIPOL” o “Los Vengadores”, para parodiar las acciones de la CIA y la KGB a través de los enfrentamientos entre la agencia “CONTROL”, que respondía al gobierno de los Estados Unidos, y “KAOS”, una mezcla indefinida de rusos y nazis que propiciaba el mal en todas sus formas.

«Get Smart» –título original de la serie en inglés- debutó con un único capítulo en blanco y negro el sábado 18 de setiembre de 1965 y pocas semanas después -a todo color y con estética beatnik- ya lideraba con amplitud el rating, siendo una de las series más vistas a lo largo de cuatro años consecutivos.

“El Superagente 86”, en una época de grandes realizaciones televisivas, ganó tres premios Emmy y Don Adams –el actor que personificaba a Maxwell Smart- se llevó tres estatuillas a la mejor actuación en comedias entre 1967 y 1969.

De Argentina, con amor

En el capítulo “Supersonic Boom”[1] de la tercera temporada, una de las de mayor popularidad, Maxwell Smart y la Agente 99[2] son atrapados por espías de “KAOS”, entre los que figuraba un enigmático hombre apodado “gaucho”.

Mediante una serie de artilugios inverosímiles, los malvados agentes les hacen creer que son trasladados en avión hasta la Argentina, pese a que nunca habían salido de Washington.

“Por supuesto, todo encaja bien: aeropuerto de Ezeiza, el calor, el largo viaje, el hombre llamado gaucho….99, esto puede producirte un shock pero creo que estamos en mi Buenos Aires querido”, le asegura Max a su compañera, cuando son abandonados en una celda, con inflexiones “tangueras” en la voz.

El Agente 86 llama entonces a “CONTROL” desde su zapatófono y dice: “Hola Jefe, estamos en Argentina, la tierra del tango y del churrasco”, esbozando casi una descripción perfecta de la argentinidad.

La respuesta del “Jefe”[3] presagia lo que sería una constante en la política exterior de los Estados Unidos unas décadas después y, lo que es más grave, en la vida real: sin verificar la información, los marines de las barras y las estrellas invaden la Argentina ya que, como sostiene Max en otro episodio: “Nosotros tenemos que disparar y matar y destruir porque representamos todo lo que es sano y bueno en el mundo”.

Mientras la invasión se lleva a cabo, los agentes de “CONTROL” logran escapar y descubren que siguen en Washington. El capítulo finaliza con el “Jefe” llamando al presidente de Estados Unidos y diciéndole, avergonzado: “Temo que tengamos que enviar otra disculpa…a la Argentina”.

El viejo truco

Como no podía ser de otra forma, tratándose de una serie de espías, esta crónica también tiene una trampa (“el viejo truco de la trampa en la nota”, diría Max), ya que el tango y el churrasco solamente son mencionados en la versión latina de la serie.

Se trata de un agregado de Jorge “El Tata” Arvizu[4], célebre actor mexicano que realizó el doblaje del Agente 86.

Arvizu –que también puso la garganta para la adaptación cinematográfica de 2008[5]– aseguró en distintas entrevistas que los productores de la serie le daban libertad para que agregara la letra y los modismos que le parecieran convenientes con el objetivo de atrapar al público de habla hispana.

Es así como, por ejemplo, incluyó a la recordada “Tía de Acapulco” del Agente 86 –que no existe en el idioma original- o, en el caso del capítulo en cuestión (en el que sí se nombra en inglés a la Argentina, al aeropuerto de Ezeiza y al hombre llamado “gaucho”) la alusión a la “tierra del tango y del churrasco”.

El mundo no basta (para la carne argentina)

Ese capítulo, como muchos de los realizados entre 1965 y 1969, fue visto por millones de espectadores en todo el mundo y repetido año tras año hasta nuestros días, tanto en las principales cadenas televisivas como en esa metáfora virtual del eterno retorno llamada “youtube”. Ya son más de cuatro generaciones que escuchan a Maxwell Smart asegurar con su voz aflautada que se encuentra en la tierra del “churrasco”, que no es otra que nuestras pampas.

“El Superagente 86” se exhibió en más de ciento ochenta países y la versión latina fue vista en España, México, Estados Unidos, Panamá, Paraguay, Perú, Costa Rica, Argentina, Venezuela, Ecuador, Chile, El Salvador, Honduras, Colombia y Uruguay, entre otras naciones.

En 1967, cuando salió al aire por primera vez el episodio “Sonic Boom”, cada argentino consumía 82,1 kilos de carne por año, Roberto Goyeneche editaba su exitoso LP “Tres para el tango” -con Ernesto Baffa y Osvaldo Berlingieri-, y Astor Piazzolla comenzaba a colaborar con el poeta Horacio Ferrer.

Tenía razón, entonces, Maxwell Smart cuando le aseguraba con vehemencia a su jefe que se encontraba en “la tierra del tango y el churrasco”.

Luis Fontoira

Publicado en Revista Integración Nro. 21 – Abril de 2012

Luis.fontoira@gmail.com

LO MEJOR DE BABY Y ALFREDO CASERO EN «LA NOCHE DE MIRTHA LEGRAND»

BABY

“El kirchnerismo es un grupo de tareas nazis” dijo Baby Etchecopar
«Acá hace 30 años que nos roban, no solo los últimos 12 de los K, 30 años que nos afanan y nadie va preso»
“Si mi mamá fue presidenta 12 años y me tengo que ir a curar a Cuba, no votó nunca más a mi mamá. Algo falló”
“Yo me puedo bancar que me roben y me peguen un tiro de escopeta, pero no me puedo bancar que me quiten la libertad de expresión”
“La República es algo muy bueno como para que la agarré Tinelli”

CASERO

«Si a la gente le das plata, no le exigis nada, le volves a dar y siguen sin hacer nada, al final creen q es tu obligación y te piden cada vez más, y no tiene fin.»
“Nosotros llegamos a este nivel de pobreza por la gente que incursiona en la política para salvarse económicamente”

Tato Young: «Yo creo que Nisman se suicidó»

La gente se enoja y yo entiendo, y es un tema del que creo que mucha gente se lo pregunta. No intento hablar,

Yo estoy convencido que Nisman se suicido.

Para mí es el caso de una gran putrefacción del sistema judicial Argentino, de la relación de la Justicia de los argentinos, y la política la imagen del cadáver de Alberto Nisman,  después porque no creo que fue un asesinato, nadie me demostró que haya entrado un tipo ahí adentro,  todos lo que están del otro lado de la televisión seguramente están p******* tengo que ser honestamente  conmigo, él estaba en un mundo que no pertenecía, en un mundo que en la de crisis, porque le estaban sacando la causa amia y todo ese mundo que había construido alrededor suyo, se desmorona

El tenía un montón de empleados, un montón de recursos, un montón de plata, un montón de viajes, un montón de ellos, un montón de mimos, se le estaba terminando trabajaba a la par

 

¿Un ex Gran Hermano candidato a Concejal en La Pampa?

Los famosos y la gente del mundo del espectáculo parece que quieren participar en política; y no escapa a esa tendencia Matías Schrank. El participante que llegó a la final del Gran Hermano 2015, junto a Fran Delgado, y que perdió por poco, está viviendo en Posadas, Misiones, y quiere dedicarse a la política.

Según pudo saber Telebajocero.com; Matías está afiliado al partido radical desde el 2013 y en estos meses se le acercaron para que postule como concejal por la ciudad de Posadas.

El ex participante de GH tendrá un lugar en la lista y ya empezó a recorrer la ciudad y la provincia. Su candidatura es por el Frente Juntos por el cambio y en estos días se define su lugar dentro de las listas de candidatos.