Dura critica de Nestor a Bergoglio: “El diablo también les llega a los que usan sotana”

No se asuste compañero!! Esta declaración del ex presidente, se publicó el 6 de octubre del 2006. ¿Que hacia Insaurralde en la dictadura?

 

LA PELEA POR EL 2007 : DURA REPLICA AL PORTAVOZ DE BERGOGLIO EN UNA TRIBUNA EN TRES DE FEBRERO

Kirchner: “El diablo también les llega a los que usan sotana”

El Presidente respondió ayer a las críticas del vocero del Arzobispado porteño, que lo acusó de “alentar odios y divisiones”. “Dividir a los argentinos es que haya impunidad”, dijo. Y advirtió: “No me voy a callar.”

 

 

Hay un Dios y Dios es de todos, pero cuidado, que el diablo también les llega a todos, a los que usamos pantalones y a los que usan sotanas, porque el diablo penetra por todos lados.” Este fue uno de los párrafos que el presidente Néstor Kirchner utilizó ayer para replicar las críticas a su gestión provenientes de la Iglesia Católica.

Segundos antes había personalizado esa crítica aludiendo al“secretario del Arzobispado de Buenos Aires”. Fue el sacerdote Guillermo Marcó, director de Prensa del Arzobispado porteño, quien le había reclamado días atrás que dejara de “alentar odios y levantar el dedo acusador”.

“¿Por qué un presidente de la discordia? ¿Porque peleo por la justicia, por la equidad, porque no haya impunidad, por los pobres, por el trabajo, por la Patria? ¿Esto es ser un presidente de la discordia?Soy un presidente de la discordia”, afirmó Kirchner.

El Presidente utilizó el escenario de un polideportivo de Caseros, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, para quedarse con la última palabra en su contrapunto con la Iglesia.

La tensión se viene arrastrando desde la semana pasada, cuando Kirchner, en un acto en Posadas, respaldó el proyecto de reelección indefinida del gobernador Carlos Rovira, enfrentando así a la oposición en Misiones, corporizada en el ex obispo de Puerto Iguazú Joaquín Piña.

Flanqueado por el intendente local, Hugo Curto, y el gobernador Felipe Solá (en la mesa también estuvieron los ministros Julio De Vido y Aníbal Fernández, y la vicegobernadora y ex duhaldista, Graciela Giannettasio), Kirchner habló poco más de diez minutos ante unas dos mil personas, casi todos vecinos de Caseros (más un pequeño plus de aparato político-sindical).

“¿Qué origina las obras que pusimos en marcha, qué origina en la Argentina cumplir con la palabra empeñada, qué origina generar trabajo, qué origina terminar con la política de mendicidad? Quealgunos sectores privilegiados de siempre se entren a poner nerviosos”, dijo Kirchner.

“El secretario del señor arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires dijo que yo era un presidente de la discordia. Yo no vine a renunciar a las convicciones, vine a defender estas convicciones y a cumplir con la gente”, agregó.

Si bien el Presidente habló de “discordia” en su respuesta a Marcó, ese término fue usado por el cardenal Bergoglio en Luján, el domingo pasado. “Evitar la discordia”, fueron los di chos. Dos días después, Marcó realizó las declaraciones que enfurecieron a Kirchner. “Si el Presidente fomenta alguna división, termina siendo peligroso para todos”, había dicho también Marcó. Al día siguiente, fuentes del Arzobispado aclararon que las palabras de Marcó fueron“estrictamente personales”.

En el Gobierno circuló ayer la versión de que Bergoglio desplazará a Marcó al regreso del viaje a Roma que emprende en estos días. Fuentes del Arzobispado porteño indicaron que el sacerdote había presentado su renuncia, pero que le fue rechazada. “Por ahora está firme”, dijeron.

Al periodismo, Kirchner también le dedicó unas palabras. “Dicen que no respeto al periodismo porque no hago conferencias de prensa. Yo respeto al periodismo. Pero con quien yo hablo es con el pueblo“, dijo.

También reivindicó su condición de patagónico y mencionó como ejemplo a seguir la etapa peronista del 45 al 55. Para el cierre, volvió a la jerga religiosa.

“Ojalá que cuando deje el mandato hayamos salido del infierno para estar en el purgatorio.”

 

 

El malestar verdadero
Walter Curia
wcuria@clarin.com

La caída de Marcó, el vocero del Arzobispado y el debilitamiento de Bergoglio. En ese objetivo trabaja el Gobierno desde el miércoles, cuando instaló la versión del desplazamiento del sacerdote. Ayer le puso plazo: para la vuelta del cardenal de su viaje a Roma. ¿Hay regreso para la relación con la Iglesia? Difícilmente en el año electoral. Al Presidente le preocupa menos la crítica por derecha —que cuestiona la baja calidad institucional— que el reclamo por izquierda. No hay que olvidar qué fue lo que más disgustó a Kirchner de la Iglesia en estos años accidentados: el documento con que Bergoglio inauguró su gestión en el Episcopado, en diciembre, y su denuncia ante “el crecimiento escandaloso de la desigualdad en la distribución del ingreso”. Cuestión sobre la que se detuvo ayer, no casualmente, el Presidente.

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