De Página 12 a Página K (retro)

Como muchos saben, nuestro blog lleva más de 4 años de vida. Dentro de esta historia, Medios y Opinión pasó por grandes peripecias. Pero hubo una que fue casi mortal.

Esa Herida fue cuando nos hackearon el anterior blog.

La historia se puede leer acá.

Pero luego de recomponer el nuevo blog, estamos tratando de subir el material que perdimos, en este caso les proponemos la siguiente lectura.

 

Del medio confrontista que ideó Lanata hace 19 años ya no queda nada. De asombrosa fragilidad con la política gubernamental, solo enfoca sus tapas a recorrer lo que pasó la Argentina tres décadas atrás. Uno de los medios que cuenta con mayor pauta oficial y que tiene a varias de sus ex figuras trabajando en el gobierno.

 

Fue un 25 de mayo de 1987 en la que un Lanata no tan gordo ni tan abandonado en su figura ponía en marcha el sueño del diario propio. Tenía tan solo 26 años, y al día siguiente de aquella mañana patriótica salía a la calle un formato muy parecido al periódico francés»Libération» con 16 páginas y dando lugar a la centro-izquierda en la opinión pública, cuando aún se hablaba de represores y carapintadas.Otro 25 de mayo, pero mas cercano a la fecha, otro hombre que se considera de la misma ideología política, puso fin al período de caos en el regreso de la democracia argentina, cuando asumió el poder luego de que en dos años, cinco presidentes ocuparan el sillón de Rivadavia.Néstor Kirchner no solo inicio un nuevo concepto de hacer política, sino que provocó un estallido en la decreciente credibilidad de la prensa argentina.Jorge Lanata estuvo como Director de Página 12 desde su primer salida hasta 1994, fecha en la cual se dice que el medio fue adquirido por el Grupo Clarín. Las oficinas de Página estaban ubicadas en el corazón del centro porteño: Perú 357, una oficina donde reinaba la precariedad.Con el apoyo del MST (Movimiento Todos por la Patria), el diario fue creciendo hasta ubicarse en entre los medios gráficos mas importantes de la Argentina. 

De completa confrontación y de gran espíritu crítico, el diario sufrió una gran cantidad de demandas por las graves denuncias que se publicaban. Coparon su redacción periodistas como Osvaldo Bayer, Salvador Benesdra, Juan Jose Panno, y tantos otros más. Pero desde aquella fecha patria de 2003 las tapas son casi siempre las mismas: la dictadura militar y violaciones a los derechos humanos por parte de cuerpos de la fuerza. ¿No existen actos de corrupción en el gobierno de Kirchner como los que se denunciaba en la década menemista?

La respuesta es afirmativa para un ex periodista de Página 12. El caso Julio Nudler estalló con fuerza en el seno del periodismo que se encargó de analizar el papel que estaba cumpliendo Página como formador de opiniones. El difunto periodista debía publicar su habitual columna de panorama económico el 23 de octubre de 2004, pero el Director Periodístico, Ernesto Tiffenberg decidió no publicar el artículo que atacaba y denunciaba la designación de Claudio Moroni al frente de la Sindicatura General de la Nación, a manos de del jefe de gabinete, Alberto Fernández.

Hubo otro caso de censura en Página que salió a la luz, pero al que no se le dio tanta importancia por el tema, pero deja entrever hasta que magnitud se chequea todo lo que se publica y que pueda herir al frente oficialista. La crítica de la película «Iluminados por el fuego»que le tocaba realizar al periodista Horacio Bernardes, no fue publicada, ya que el redactor la había calificado solamente con un «6» y desde la dirección sostuvieron que el film de Tristan Bauer daba para más. El día del estreno de la película que protagonizó Gastón Pauls, se estrenaron otras tres que si tuvieron su correspondiente critica y calificación.

Pero la polémica por Página 12 no termina ahí. Desde la asunción de Kirchner, el medio ha incrementado notablemente sus ingresos por publicidad oficial. Inclusive el pasado domingo 2 de julio el gobierno pautó un total de $240.564 en un solo día. Para dar un caso de ejemplo, el diario Perfil no recibe publicidad oficial y sus ingresos por pauta privada es de $110.000 aproximadamente.

La llegada de Kirchner al poder también provocó que algunos de los críticos periodistas que trabajaban en la redacción ubicada ahora en Avendia Belgrano al 600, ahora estén trabajando para el gobierno. Estos son alguno de los casos:

-Martín Granovsky: fue subdirector del diario El 27 de julio de 2005 fue designado por Alberto Fernández como el nuevo presidente de la agencia de noticias estatal Télam y llegó acompañado por otro ex-periodista de Página, Felipe Yapur. Tuvo y tiene en la actualidad problemas sindicales, que siempre se han difundido en la agencia en las gestiones anteriores, pero Granovsky no permite hacerlo. También fue eje de la polémica a traves de un cable de agencia en el que se rectificó en varias oportunidades acerca de un comentario del presidente respecto a las negociaciones con el gobierno uruguayo por el tema de las papeleras.

-Gabriela Cerruti: fue jefa de la sección política del diario. Fue best seller con la biografía de Carlos Menem y tuvo mucha repecusión a raíz de una supuesta violación del «off the record» en una entrevista a Alfredo Astiz que terminó en Tribunales. Hoy es ministra de Derechos Humanos y Sociales del gobierno porteño de Telerman. En una entrevista a Diario Perfil reconoce su ideología: «soy kirchnerista porque comparto estas políticas».

-Román Lejtman: fue autor de investigaciones como Yomagate, aunque hoy es director de contenidos de América, propiedad de José Luis Manzano. A través de su productora produjo el video que preparó el gobierno para la Cumbre de las Américas, el material que se difundió en el 30° aniversario del golpe militar y tiene proyectado realizar el documental para el bicentenario de la revolución de mayo. En una entrevista publicada por la página de Tea Román dijo: «Soy zurdo de ley. Eso no quiere decir que no pueda ir a comer a Puerto Madero o veranear a Punta del Este.(…). Nunca recibí un llamado del gobierno cuando cuestioné la estrategia del estado con los pobres…»

-Miguel Bonasso: el lugar que eligió como exilio durante la dictadura militar fue México. Allí fue corresponsal de Página y luego, con su regreso al país, realizaba en artículos en forma regular para el medio de Sokolowicz. Hoy es diputado oficialista y defiende la gestión kirchnerista a capa y ultranza. No solo Bonasso obtuvo dividendos a la hora de llegar al poder, ya que también lo hizo su mujer, Ana Skalon, quién era directora periodística de Canal 7 hasta cuando falleció el pasado 17 de febrero.

Podrían ingresar en esta lista Horacio Verbitsky, por su papel en la designación de los nuevos jueces en la Corte Suprema; Rolando Grañaen su papel de «censurador» en

América con el programa TVR y Mario Wainfeld quién trabaja en la radio y en el canal de la ciudad de Buenos Aires.El eje del tema no pasa por la ideología de los periodistas puedan sentir con respecto al gobierno, sino que el mismo estado sea el encargado de suprimir o corregir ciertas publicaciones a fin de fortalecer su poder.Jorge Fontevecchia lo deja translucir en una de sus columnas: «Una cosa es periodismo crítico y otra cosa es periodismo opositor». Página 12 evidentemente ha demostrado ser esta última hasta la llegada de su ideal al poder.

FUENTE Ignacio Ibarra Franchini http://www.cherro.com.ar

 

Publicado por el anterior blog 21 DE AGOSTO DE 2008

Las primeras palabras que leí en mi vida fueron “rebolu”. Era 1989 y mi papá compraba Página/12 antes de llevarme a mis clases de primer grado. Aprendí a leer con el diario y lo seguí leyendo durante toda mi vida. Habiendose fundado el diario en 1987 se deben contar con los dedos las personas que fueron lectores de Página en un porcentaje de su vida mayor al mío. De 27 años de vida en 22 fui lector de Página, y en los otros 5 no sabía leer. Muy pocas personas pueden afirmar eso.

En ese entonces era la década del 90 y en Página se podían encontrar las pocas voces lúcidas de protesta contra el modelo neoliberal, la corrupción y el vaciamiento del país llevada a cabo por el menemato. Contaba con muchos intelectuales progresistas y un periodista estrella como Horacio Verbitsky, quien con sus investigaciones destapaba escándalos en todos los gobiernos, sea el de Menem o el de De La Rúa. Y además estaba muy bien escrito, a diferencia de sus competidores. Página era una espina clavada en el dedo gordo del poder y es por eso que muchas veces debía llamarse a silencio. Al ser un diario pequeño el Menemismo le quitaba la pauta oficial por un par de semanas y a riesgo de quebrar, debía suavizar las criticas.

Y en eso vino Kirchner, pusó una Corte Suprema Ejemplar, reivindicó los Derechos Humanos y Gaspar el Rebolú decía “Que raro me siento siendo oficialista”. Me acuerdo que me reí y le mostré la ocurrencia a mi mamá, “jaja Página 12 con el oficialismo, que ocurrencia”. Pero no era un chiste. Y lo que al principio fue acompañar una idea, en poco tiempo se convirtió en justificar ciegamente todo lo que hace el gobierno. Las páginas otrora vacías se llenaron sospechosamente de pauta oficial y de publicidades de empresas afines al gobierno. ¿Publicidades a página completa de ofertas de alimentos en supermercados? En mis 20 años de lector jamás vi un aviso así en el diario. Los fondos frescos evidentemente compraron las voluntades de los periodistas y Página pasó de ser el mejor diario del país a un panfleto político vocero del oficialismo.

Ya no hace falta leer el diario. Si Cristina dice que hay que matar a los judios porque son una raza impura, ya sé que en Página van a decir que está bien. Si la oposición propone salvar la los gatitos, en Página van a publicar una nota sobre las enfermedades felinas. Hoy al leer Página me acuerdo permanentemente del Der Stürmer, un diario del nazismo. El ministro Joseph Goebbels todas las noches ordenaba al jefe de redacción cuales debían ser las noticias y como debían ser redactadas. Si Hitler quería invadir Polonia Goebbels ordenaba llenar las páginas de crímenes cometidos por polacos, explicar como Polonia desperdicia sus recursos naturales, difamar a cuanto polaco se pueda, y si se les podía inventar un mote despectivo mejor.

Así cuando De Narvaez representaba una fuerte oposición electoral las hojas de Página se llenaron de “investigaciones” sobre el colombiano y se magnificaba la causa judicial trucha que le inventó Oyarbide. Cuando Cristina quizo ir por Fibertel las notas abundaron sobre la cantidad de proveedores que existían y la burla a los usuarios que significaba el incumplimiento de un tecnicismo legal. Cuando fueron por papel prensa aparecieron investigaciones “reveladoras” y largos ensayos sobre la necesidad de sacarle la empresa a Clarín. Cuando un juez falla contra el gobierno la nota de tapa del domingo es la investigación de como el bisabuelo del juez jugaba al chinchón durante la dictadura. Al igual que los diarios de Goebbels la inmensa mayoría de las notas están sobrecargadas de prejuicios, descalificacione y arengas mas propias de una tribuna política o un poster de propaganda que de un períodico que se supone objetivo. Al igual que Goebbels Página le pone apodos a sus enemigos: el monopolio, Mauri, el partido judicial, piqueteros de la abundancia o los caceroleros de teflón, fueron algunas de las formas para descalificar a los que piensan distinto. Que puede no parecer muy grave, pero es precisamente la base del método propagandístico ideado por ese genio del mal que fue Goebbels. “Todo lo que diga Y no importa porque es X, y todos los X son unos bolcheviques miserables traidores al pueblo Aleman”. Descalificando al autor no hay necesidad de debatir argumentos.

Mientras tanto Verbitsky no realizó una sola investigación que destapara un escándalo en el oficialismo, a diferencia de lo que venía haciendo los últimos 15 años previos al 2003. Pero sí investigó a De Narvaez cuando le hacía fuerza a Kirchner. Nunca dijo nada de Scioli, el menemista cultor de la mano dura, pero hace poquitas semanas, cuando estaba peleado con Néstor, le dedicó una investigación en su contra en las páginas centrales del diario. Lo que el gobierno necesita, Verbitsky lo escribe, la pauta oficial llena el diario y todos cobran. Lo que se dice un mercenario con todas las letras. Es indignante que Página tome a sus lectores por tontos, que todos los días nos quiera hacer tragar varios sapos. Que hoy aplauda lo que ayer criticaba de Menem.

Es cierto, Clarín y La Nación también hacen todo esto. Pero sabés que, a mi Clarín y La Nación siempre me parecieron una porquería y siempre fueron así. Solo te pueden defraudar quienes te generan expectativas. Una prostituta no te puede romper el corazón, tu novia sí. Que Clarín sea una verguenza para el periodismo no significa que Página también lo tenga que ser. Yo respetaba a Verbitsky y a Sandra Russo, no había necesidad que se rebajaran al nivel de Hadad, Grondona o Morales Solá. Y es que en realidad lo de ellos es peor, porque Hadad nunca tuvo dignidad, pero los periodistas de Página sí, y la perdieron. Lo que me produce una profunda pena.

2 pensamientos en “De Página 12 a Página K (retro)

  1. Me da la impresion de que en realidad jamás leíste Pag 12. Lasc ríticas que Verbitsky hace de algunos aspectos de la gestión son muy conocidos, ejemplo Moreno-INDEC y designacion de Milani. Incluso en muchas críticas que el hace no concuerdo. Y ni hablar de Zaiat y Wainfeld, permanentes obsrervadores. Fiajte, que se yo.,

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