Santa Cruz. El gobierno autorizó la apertura de un Casino como actividad “esencial”

Por Resolución Nº 1144/20 el Ministro de Salud y Ambiente de Santa Cruz, Juan Carlos Nadalich y orden de la Gobernadora Alicia Kirchner, le autorizaron a Cristóbal López la apertura de sus casinos y salas tragamonedas en la provincia, los cuales, recordemos, fueron los últimos en ser cerrados cuando se inició la cuarentena a raíz de los cual OPI hizo una nota donde, sarcásticamente, titulamos “Casino Club libre de coronavirus” por cuanto, mientras los comercios estaban cerrados obligatoriamente por decisión gubernamental, la sala de juegos de calle San Martín, seguía abierta.

Los casinos y salas tragamonedas de Río Gallegos, Caleta Olivia y El Calafate y salas de máquinas tragamonedas en Pico Truncado, Las Heras y Puerto Deseado, fueron habilitados se aprobaron con “un protocolo de funcionamiento para su reapertura” consistente en “el uso de tapaboca, la desinfección de slot tras el uso de cada cliente, distanciamiento de dos metros entre personas y medición de temperatura son algunos de los requisitos”, indica la resolución.

Establece la conformación de un comité de crisis integrado por el gerente general y los gerentes de operaciones, Recursos Humanos, Mantenimiento, Marketing y personal de seguridad e higiene además del Departamento Legal, indicando reuniones periódicas y ordenando medidas adecuadas a la evolución de la situación sanitaria.

Como medidas generales se ordena el uso de tapabocas, disponer de cartelería, restricción del 50% de ingreso público en la capacidad permitida, distanciamiento, demarcación de piso, apepsia sanitaria permanente, desinfección de las máquinas, teclados, butacas, limitación de apostadores en mesas, ruletas tradicionales, craps o blak jak, poker, limpieza del juego de dados previos a su entrega a cada jugador y en la parte gastronomía se indica la presencia de dos personas por mesa y una dotación de personal de atención distribuido por turnos.

 

Casino Club es una actividad “esencial” en Santa Cruz. El gobierno autorizó su apertura y fue lo último que cerró cuando se inició la cuarentena

Análisis

Hasta aquí indicamos los contenidos básicos de la Resolución ministerial que es más abarcativa aún, pero el análisis que pretendemos hacer es sobre la real necesidad que existe en al sociedad para que el juego sea una parte sustancial de estas excepciones que en general mantiene a sectores productivos y comerciales con serias restricciones de funcionamiento.

El gobierno de la provincia, a través de Nadalich y sin duda con la fuerte influencia del intendente Pablo Grasso, quien cobra canon de juego, en la misma Resolución, deja una ventana de escape al señalar: “Cde. Expediente N° 978.298/MSA/2.020.111-2 proporcionar la habilitación gradual de ciertas actividades y servicios por el término del distanciamiento social, preventivo y obligatorio, evaluando la evolución epidemiológica y sanitaria, retrotrayéndose en caso de que se detectare un signo de alerta epidemiológicos”, dentro de esto se intenta dar cierta “flexibilidad” a la inclusión del casino en la excepción y si la cuestión se pone dura en la opinión pública, se guarda para si la posibilidad de retrotraer la medida.

a decisión de abrir el casino, de acuerdo a fuentes recabadas en el propio municipio de esta capital, responde a cuestiones de orden político, por un pedido puntual de Cristóbal López a la gobernadora y el apoyo de Pablo Grasso, facilitador absoluto del juego en la ciudad, se basa en razones económicas, debido al canon que obtiene, aún cuando el Secretario de Hacienda Diego Robles, haya producido un “error de tipeo” en el Ordenanza donde se actualizaba el canon y reducía el pago por mesa y máquina. Grasso, por su parte pretende que la sala de juego funcione entre las 12 y las 24 horas, un rango horario del cual ningún comercio de la ciudad goza.

La información obtenida por OPI da cuenta que hay intendentes que no están de acuerdo con la habilitación de las salas de juego en sus localidades, ya que ese trámite depende exclusivamente de la decisión de cada uno de ellos, independientemente de la resolución ministerial.

El rechazo público a esta pedida, puso en alerta a los jefes comunales, a quienes, además, se les negaron otras habilitaciones como es el caso de El Calafate con la apertura del Parque nacional Los Glaciares.

En Río Gallegos los concejales de la oposición y también estarían involucrados algunos del oficialismo, pidieron una reunión con el COE y los ediles estarían en acuerdo en solicitarle al intendente Grasso que no se autorice el funcionamiento de la sala de juegos, por cuanto se contradice con otras actividades que podrían tener, de la misma forma, mayor libertad para funcionar dentro de los mismos protocolos.

Sin duda el peso específico de Cristóbal López en el gobierno nacional y provincial, hace que se emita esta controvertida resolución para permitir que en un recinto se reúnan por 12hs, en forma hacinada y en un clima naturalmente viciado, personas que van solo motivadas por el vicio del juego.

El gobierno provincial y algunos intendentes, en vez de recabar en actividades más productivas, comercios a los que clausuran, cuando operativamente son mucho menos propensos a contaminar que un casino, por ejemplo las canchas de padle, insiste, con argumentos realmente que nadie cree al señalar medidas de profilaxis que nadie respetará y por supuesto ninguna autoridad respetará, como es costumbre en estos casos y solo quedará en los papeles solo para salvaguardar responsabilidades ulteriores.

Solo un interés político y económico, puede fundamentar que el juego sea prioridad en medio de la cuarentena. Es la misma paradoja que existe cuando desde el gobierno nacional y provincial se hacen apóstoles contra la ludopatía y en la práctica abren salas de juego por todos lados y, como en este caso, ponen por delante los intereses de los amigos, antes que la salud de la población. Rubén Lasagno – (Agencia OPI Santa Cruz)

 

FUENTE OPI

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