NUEVAS ESCUCHAS DE MORENO

Apunta contra el juez Claudio Bonadio

Más escuchas de Guillermo Moreno: el dilema del prisionero para que los presos K no hablen

En un nuevo fragmento de escuchas judiciales, el ex secretario de Comercio utilizó una particular interpretación de la teoría de juegos para intentar explicarle a la esposa de Julio De Vido por qué los presos K no deben hablar ante la Justicia.

Cuando la Justicia está utilizando como metodología [de investigación] el dilema del prisionero, la única instrucción válida es no hablar», afirmó Moreno a La Nación.

Para el exfuncionario, que aspira a competir por la presidencia en las próximas elecciones, la Justicia «no está buscando la verdad, sino a un responsable».

«Es la única posibilidad que hay de que no completen un relato mentiroso y falaz», remarcó.

El dilema del prisionero, que fue formalizado por el matemático Albert William Tucker, plantea una situación hipotética, clave en la teoría de los juegos. El exsecretario de Comercio Interior argumentó: «Vos tenés un muerto, un arma homicida y hay dos posibles asesinos. Llega el juez y pregunta quién fue. Los dos guardan silencio. Manda a cada uno a una habitación distinta y, antes de que cierren la puerta, les dice: ‘el primero que sale y me cuenta lo que pasó es inocente’. Inmediatamente, el asesino puede salir primero y quedar libre».

Según Moreno, «no es la primera vez» que los jueces y fiscales utilizan el dilema del prisionero en la etapa de instrucción. «Por eso, muchas investigaciones se caen después en el juicio, como pasó con la causa AMIA o el caso Belsunce», dijo.

Y reiteró su argumento: «Como están aplicando el dilema del prisionero como método de investigación, la orden es no hablar».

El exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno justificó su pedido a los exfuncionarios kirchneristas detenidos para que «no canten» en la causa de los cuadernos de las coimas.

«¡Que no canten. Que los compañeros no canten!», fue una de las frases que forma parte de un diálogo -captado por una escucha judicial legal- con Alessandra Minnicelli, la esposa de Julio De Vido.

Esa conversación se produjo en medio del escándalo por los cuadernos, cuando exfuncionarios y empresarios desfilaban por los pasillos los tribunales de Comodoro Py para confesar ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.

En el diálogo queda plasmada la situación política en torno del hombre que está en el centro del entramado de negocios oscuros que quedó expuesto por las anotaciones del chofer Oscar Centeno. Guillermo Moreno suplica que el mensaje que hay que «bajar» es único: que se mantenga el código de secreto, o en lenguaje peronista «que los compañeros no canten».

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