El día que Olmedo se desnudó en un sketch y Silvia Perez…

Silvia Pérez: «Toda mi vida es antes y después de él»Al haber estado cerca de él en esos años, concés un lado B, algo que no se
veía en pantalla, un Olmedo íntimo… ¿Cómo era?

Era una persona muy humilde, honesta, introvertida… Todo lo demás es lo que sabe todo el mundo. Sabía de sobra quién era artísticamente y su generosidad era algo inusual: ayudaba y protegía a todos los que necesitaban. Creo que en el fondo, era un poco el reflejo de él mismo, de un costado suyo que necesitaba amor y tenía que ver con su mirada melancólica, por momentos, pese a toda esa vorágine de éxito y alegría.
Cuando se apagaba la cámara era introvertido y le costaba expresar sus sentimientos con palabras, lo hacía con gestos o regalos. Nunca olvido una cámara de fotos que él le regaló a mi hija.

¿Qué pensaría de la TV de hoy?
Creo que diría algo que también decía en ese momento y es que que no hace falta decir ninguna barbaridad ni mostrar de más para hacer reír y que la clave está en la complicidad con el público.

¿Recordás alguna anécdota que lo pinte tal cual era?

Era impredecible. Y sí, una de las tantas fue que mientras grabábamos un sketch de Alvarez y Borges , «El negro» se desnudó al aire. Se metió detrás de un sillón y se sacó los calzoncillos, yo incrédula me acerqué a ver si era cierto o se trataba de algún truco y siempre me cargaba: «Bien que viniste a mirar».

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