El día que Kollmann escribió que las bóvedas de Baez fueron solo una bodega

“Como se recordará, el caso se inició con una ruidosa denuncia de Elisa Carrió, hecha pública en el programa televisivo de Jorge Lanata. Se exhibieron fotografías supuestamente tomadas por un carpintero, Sergio Triviño, empleado de Austral Construcciones. El propio Triviño declaró que las fotografías clave –en las que tampoco se ve ninguna bóveda ni el desarmado de una bóveda– no fueron tomadas por él y que no participó de ningún cambio en el subsuelo

“El caso de la bóveda en el subsuelo de la quinta de Río Gallegos estuvo varios días en la tapa de los diarios y a la cabeza de los noticieros de televisión. Elisa Carrió presentó las fotos ante Casanello y hasta hubo una promesa mediática: “Tenemos doscientas fotos más, algunas del propio Lázaro en situación”. Ninguna de esas imágenes apareció después. Se decía que, a las corridas, después del programa en que lo acusaron de lavado de dinero, Báez había sacado la bóveda de su quinta, que transportó documentos, dinero y armas en camionetas y que llevó lo trasladado a una estancia propiedad del empresario, donde se habrían quemado los papeles. La Justicia ordenó el allanamiento de ambos lugares, la finca de Río Gallegos y la estancia. Las medidas no podían tener demasiada efectividad, dado el revuelo que se armó con la denuncia, en primer lugar mediática, de Carrió”

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