Lanata tiene reservado una conmovedora historia que acá te contamos

Estará mano a mano con el periodista en el ciclo de entrevistas Hora 25. Fue convocado por su historia de vida. Su discapacidad motriz no le impidió estudiar dos carreras, viajar, ser un joven destacado y una persona feliz.

   Anahí González
agonzalez@lanueva.com

“La vida es un regalo maravilloso”. “Hace 25 años que estoy aprendiendo a vivir”. “No siempre salen las cosas como queremos”.

Lo dice Lucas “Capocha” Alaniz, desde una silla de ruedas, con huesos de cristal. Y conmueve. Por su fuerza, por su garra, por la  energía que contagia y esa voluntad que lo impulsó siempre a mirar hacia adelante, a no bajar los brazos.

Por su historia de vida, será uno de los primeros invitados en el programa Hora 25, el nuevo ciclo de entrevistas del periodista Jorge Lanata, que se emitirá por Todo Noticias (TN) de lunes a jueves, desde las 23.

Nació con una rara enfermedad -se descalcifica y sus huesos se quiebran muy fácilmente- y aún así logró muchas de las metas que se propuso en la vida.

El año pasado se recibió de periodista en el Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social y en la actualidad cursa Administración de Empresas, en la UNS y se especializa en Coaching Ontológico.

Lucas estás acostumbrado a buscarle la vuelta a todo. Por ejemplo, como le fascina el rugby y no lo puede jugar, escribe crónicas en un blog personal sobre los partidos de Club Argentino (donde juega su hermano Tomás, en primera) y no se pierde ni uno.

Su limitación física, es una barrera, pero él la traspasa. No se queda en el lamento de lo que no puede hacer, utiliza el límite que le impone su naturaleza para trascenderlo. Se marca desafíos que lo mantienen entusiasmado y alerta.

Lo más importante de todo: es una persona feliz.

En 2018 fue destacado por la JCI TOYP como uno de los 10 Jóvenes Sobresalientes de la Provincia de Buenos Aires en la categoría Superación y Logros personales.

 

Sorteó operaciones, cientos de estudios, complicaciones, silla de ruedas. Nada lo detuvo. Y lo comparte. Sabe que su ejemplo puede inspirar a muchos y eso le da aún más fuerzas para seguir demostrando que los días malos, son solo eso. Y que lo central es enfocarse en los objetivos y buscarlos. Cuesten lo que cuesten.

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