Adelanto de “Los monstruos”

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Hace cuarenta años, en otra etapa técnica y política del terror, emergieron en la Argentina monstruos con nombre y apellido que representaron ese poder de exterminio hasta lo indecible, hasta los límites de un lenguaje que puede aun quedar intimidado por tanto horror. Esos monstruos tienen o tuvieron creencias, una historia personal, institucional, son hijos de identificables sectores sociales; se cebaron con la matanza, el sojuzgamiento y el goce perverso de los cuerpos del “enemigo” a niveles que empalidecerían a los más audaces matadores de los totalitarismos que en la historia han sido. Se llamaron Antonio Bussi, Ramón J. Camps. Se llaman Luciano Benjamín Menéndez, Jorge Antonio Bergés y Jorge Acosta.

El cuerpo del poder, pero también el poder con cuerpo. Carne contra carne. Torturador y torturado en batalla desigual, casi una no batalla, podría decirse. Los nombres propios los declaman, los denuncian; las historias personales no buscan volverlos humanos, como dicen algunos, sino alumbrar el monstruo en su completud, mirarlos de frente y auscultar sus nuevas formas en la actualidad.

A continuación un fragmento, a modo de adelanto:

CFK: “NK pidió perdón” y volvió a decir que vino a recuperar la memoria. Le faltó decir que invento la democracia

Néstor Kirchner “vino aquí”, a la ESMA, “no sólo a recuperar un edificio ni un centro clandestino de detención, vino a recuperar la memoria y la historia de los argentinos”.

“Él pidió perdón en nombre del Estado nacional. En los sitios de la memoria se guardan la memoria, la justicia y la verdad. Lo hicimos respetando sin intervenir el lugar, y hoy estamos aquí cumpliendo con ese mandato histórico, por todo lo que nos pasó, y porque hay mucha vida. Para tener memoria hay que estar vivo en el presente”

¿Qué hicieron cada 24 de marzo, Néstor y Cristina en Santa Cruz?

¿Qué hicieron cada 24 de marzo, Néstor y Cristina en Santa Cruz?

Todos los años nos encargamos de recordarle a nuestros lectores y especialmente a quienes no viven en Santa Cruz, que conocen solo una parte del relato K, que cuando Néstor Kirchner gobernó Santa Cruz y CFK lo acompañaba como primera dama, al principio y desde 1989 como diputada provincial o en 1995 como senadora por Santa Cruz, JAMÁS promovieron un acto, una movilización o un recordatorio o una solicitada, por mínimo que fuera, sobre la memoria de cada 24 de marzo.

Suele ser incómodo para nosotros reiterarnos en este sentido en estas fechas, pero es una obligación periodística recordarle una y otra vez a los lectores que también se renuevan a los largo de los meses, uno de los hechos más significativos que rodea al matrimonio Kirchner y su eventual devoción por ser adalides de la memoria del fatídico 24 de marzo de 1976, cuando la Dictadura militar (una vez más) se apropió del poder y subsumió al país en una época más oscura de la que se tenga memoria.

El año pasado hicimos un trabajo de archivo que resultó realmente muy curioso, porque a través de él, se pudo contrastar fácticamente el antes y el después del “relato K”, alrededor de esta fecha que ha pasado a ser todo un símbolo de lo que en un país no puede volver a ocurrir: el avance de una dictadura militar.

Horas y horas de buscar en todos los diarios de aquellos años en los que Néstor y Cristina representaron la política de Santa Cruz, arrojó un resultado muy llamativo, porque mientras uno esperaba hallaralguna mención o invitación pública a un recordatorio, de parte del gobernador Kirchner o de la diputada y/o senadora Cristina Fernández, alrededor de esta simbólica fecha, cada 24 de marzo, al menos para el gobierno de Santa Cruz, pasó prácticamente desapercibido. NUNCA, el gobernador Kirchner le prestó importancia o la destacó públicamente como algo relevante. Esto revela la utilización política y personal de los DDHH y de los hitos sensibles al sentir popular, como el 24 de marzo de cada año, para montar el relato populista y sesgado de la historia, en beneficio propio.

Como lo pudimos comprobar, Kirchner jamás hizo declaraciones al respecto, no participó en actos “De la memoria y la Justicia”, no promovió ni alentó y ni apoyó marcha alguna, recordando los 30 mil desaparecidos ni repudiando el golpe militar del año 1976, nunca emitió un comunicado oficial atendiendo la importancia de la fecha y no existen registro de Néstor Kirchner y/o su esposa, repudiando a las FFAA o a integrantes de ellas que estuvieran entonces, en actividad y hubieran pertenecido al proceso.

Por el contrario, lo que se pudo observar de la información relevada, es que por esos tiempos, Néstor Kirchner mantenía una muy buena relación con el Ejército, la Armada, Prefectura Naval y Fuerza Aérea, vinculación que mantenía estrechamente desde antes, pero que se afianzó en 1982 cuando las Fuerza Armadas fueron protagonistas principales de la contienda bélica del Atlántico Sur y precisamente, Santa Cruz, fue el territorio más “caliente” del continente, en materia de asentamiento militar y plataforma de operaciones aéreas y terrestres.

A continuación vamos a exponer la búsqueda que hicimos en los diarios de cada mes de marzo entre los años 1992 al 99, sintetizando en cada caso los temas más importantes que resaltaba la prensa en ese periodo días antes, durante y posteriores al 24 de marzo y particularmente cuáles eran las principales acciones que llevaba adelante Néstor Kirchner en este sentido. Como se verá: ninguna. Como cada 24 de marzo, Gobernador Gregores cumple años, en general, todos los años, el gobernador se dedicó a asistir a los festejos o a confraternizar con algún acto (paradójicamente) de las FFAA asentadas en la provincia.

1992

6 de marzo – El gobernador Néstor Kirchner despide en un acto protocolar al Capitán de Navío Luis Carrilero, quien es reemplazado por el Capitán de Navío Miguel Ángel Triviño como Comandante de la Fuerza de Marina en Santa Cruz.

12 marzo – Néstor Kirchner muestra públicamente su pesar por la muerte de monseñor Aleman.

20 marzo – Kirchner confirma visita de Menem en abril a Santa Cruz y ocupa gran parte del diario LOA, la noticia sobre el atentado a la Embajada de Israel.

23 marzo – Néstor Kirchner adelanta en el diario LOA que emprende viaje para asistir al Aniversario de Gobernador Gregores, que en ese momento festejaba sus 70 años. Viajó en el avión provincial en compañía de Eduardo Arnold, el senador nacional Felipe Ludueña y los diputados Héctor Icazuriaga y Roberto López. En la oportunidad el gobernador anunció inversiones y obras. En ningún momento se hizo mención a actos en proximidad de la fecha en que se recuerda el fin de la democracia en Argentina. De allí Kirchner voló a Buenos Aires para entrevistarse con Carlos Menem, en ese momento presidente.

24 marzoKirchner celebra los 70 años en Gobernador Gregores. Como estaba previsto viaja a Buenos Aires, se entrevista con el Secretario de Combustibles Luis Prol, asiste a una reunión de la Ofephi, habla con Menem y vuelve el 28 a Río Gallegos.

25 marzo – El diario local no hace ninguna mención en tapa, sobre la fecha del 24 de marzo. No se registra actividad oficial al respecto.

28 marzo – Breve recuadro en página interior del diario LOA, por parte del Concejo Deliberante de Río Gallegos, mencionando el nuevo aniversario del golpe del `76

30 de marzo – El diario resalta la preparación de los actos para recordar la gesta de Malvinas, donde, el mismo 2 de abril asistió el gobernador Kirchner, todo el Ejecutivo y autoridades nacionales.

1993

4 de marzo – Néstor Kirchner desde El Calafate, emocionado y contento por la visita del Senador Fernando de la Rúa, a quien elogió públicamente como un gran radical que aportaba a categorizar la oposición.

19 de marzo – El Gobernador Néstor Kirchner asiste al aniversario de la Brigada Aérea con asiento en Río Gallegos. El acto se realizó en la Plaza de Armas de la unidad a órdenes del Comodoro Nelson Godoy

24 marzoLa tapa del diario LOA ese día fue dominada por el título “Delibera hoy el Gabinete social” y los preparativos de Gobernador Gregores que cumplía 71 años.

25 marzo – Néstor Kirchner en Buenos Aires se entrevista con Bauzá

26 marzo – El General de Brigada David Martin Ruiz Palacios visitó al Gobernador en Casa de gobierno y el diario destaca especialmente la foto de ambos en atenciones protocolares. Precisamente el General José David Ruiz Palacios, fue Gobernador de Chaco durante el gobierno militar/strong> y en 2007, el gobernador Jorge Capitanich, aludiendo al gesto del presidente Kirchner, mandó a descolgar su retrato de la sala de mandatarios provinciales..El militar fue la mano derecha del ex ministro del Interior Albano Harguindeguy en 1976, como subsecretario del Interior, y en 1981 fue nombrado gobernador del Chaco, en reemplazo del general Antonio Facundo Serrano.
1994

1995

4 marzo – Eduardo Arnold en representación del gobierno provincial asisten al Homenaje al Almirante Brown en instalaciones de la Armada Argentina

18 marzo – Néstor Kirchner asiste a la Conmemoración de los 11 años de la Brigada Mecanizada XI de Río Gallegos.

22 marzo – El gobernador inaugura un equipo en el hospital, hecho más relevante en ese momento de la actividad oficial, reflejada por el diario.

23 marzo – Kirchner asistió al homenaje a la Sociedad Sanmartiniana de Santa Cruz.

24 marzoEl diario LOA puso como título relevante “Levantan el secreto de un decreto”. Ni una mención a la fecha en cuestión.

1996

12 marzo – Kirchner hace un convenio para instalar una Base Naval en caleta Olivia. Para tal fin visitó al Almirante Enrique Molina Pico, titular de la Armada Argentina. El proyecto contemplaba la instalación de una base naval en el puerto de Caleta Paula. El convenio se firmó en el edificio Libertador, pero nunca prosperó.Molina Pico fuerte admirador confeso del generalísimo Franco, fue acusado de encubrir crímenes de lesa humanidad y desapariciones de personas.

21 de marzo – Néstor Kirchner comparte un acto con el General Martín Balza, titular del Ejército, en la ciudad de San Julián, donde ambos proyectaban la instalación de una nueva guarnición militar, presentado ante las autoridades militares por el entonces Ministro de Economía Julio de Vido. La comitiva se trasladó a Piedrabuena y además de Balza y Kirchner la componían el General Jesus Romero y el General Jorge Halperín.

24 marzoEl diario riogalleguense pone como título más importante “Cavallo pidió combatir la especulación”.

25 marzo – Primera vez en 6 años que aparece un breve recuadro para conmemorar el día de la Verdad y la Justicia, donde partidos de izquierda y UCR convocan a un acto. El gobierno provincial no adhirió, ni comunicó su posición al respecto.

1997

24 marzo La Opinión Austral omite cualquier tipo de referencia a la fecha conmemorativa y solo en el interior, redacta en un pequeño recuadro el acto de repudio al golpe militar del `76, organizada por el FUT (Frente de Unidad Trabajadora), junto a una solicitada de Milagros Pierini, titular de los DDHH en Santa Cruz. La misma que por aquel entonces – según sus propias declaraciones y las de Miguel del Plá – solicitaban un gimnasio municipal o salón deportivo de la provincia para realizar el acto conmemorativo de los Derechos Humanos, petición que le era negada sistemáticamente por el entonces gobernador.

Como dijo ayer Estela de Carlotto: “Cuando vayamos a las urnas, pongamos también a la memoria adentro del sobre”. Ojalá sea así y la gente tenga memoria. (Agencia OPI Santa Cruz)

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Milagros Pierini: blanco sobre negro a Kirchner y el rol de Carlotto en los Derechos Humanos

El pasado de Barone, la dictadura y su paso por Clarín

El periodista Darío Gallo publicó en su blog un excelente artículo en el que pone en blanco sobre negro la historia de Orlando Barone, un panelista del ultraoficialista programa de TV 6,7,8 que se emite por la Televisión Publica. Aquí reproducimos el artículo.

Soy un ferviente seguidor del programa 678, creado para ensuciar al periodismo argentino y a cualquiera que se digne a criticar al gobierno de los Kirchner. Es indignante y a la vez divertido, ver como varias personas que alguna vez fueron periodistas atacar con saña y alevosía a la “corpo mediática”. Entre ellos, sobresale Barone, un escritor y periodista al que todos respetábamos, porque combinaba ironía, humor y crítica. Hasta que llegó a 678 y se convirtió en el emblema de un programa de tv que funciona con la técnica fascista del escrache hacia los críticos, sólo a veces disimulada por los bloques de alabanza sin pliegues al oficialismo..

En las últimas semanas, 678 y Barone se dedicaron a Clarín y a su papel durante la dictadura, para lo cual ponían una y otra vez en pantalla la tapa del día después del golpe del 24 de marzo de 1976.

Con razón, Barone y sus compinches, se reían del “Total normalidad” que precedía al título principal. Y de allí, pasaban a las “conexiones golpistas” de Clarín y los jueces que ahora conceden amparos que demoran la aplicación de la Ley de Medios, sancionada a instancias de los Kirchner, alejados ya del matutino luego de ser socios estratégicos durante el mandato de Néstor Kirchner.

Me llamaba la atención cierto mea culpa de Barone, tirado con disimulo entre garrotazo y garrotazo. Tal vez fue imperceptible, pero noté con claridad que el maduro periodista tenía algo clavado en la conciencia. “Uno tal vez no ha hecho todo lo que debía en esa época”, decía como al pasar Barone, y luego seguían embistiendo contra Clarín, su directora, sus hijos “apropiados”, sus periodistas -que viven callados por temor, etc.-

Pero no sólo a mí me producía inquietud este presente de Barone (y su pasado), también al periodista cordobés Sergio Carreras, de mi misma generación, quien escribió en su blog un post llamado “Mis amigos K”:

Qué capo ese Orlando Barone, me comentan y yo, que recorté y leí durante años las columnas de Puerto Libre que Barone publicaba en La Nación, me pregunto qué clase de lobotomía le tiene reservado el destino a los periodistas lúcidos cuando llegan a viejos, porque nunca se puede haber sido simulador tiempo completo.

Más allá de las suposiciones sobre qué le puede haber pasado a Barone, decidí rastrear un poco la historia de Orlando para saber por qué de a ratos dejaba advertir que ni él estaba conforme con su presente… o con su pasado. Fui a su página web a ver si había pistas de esa historia que parecía gotear entre escrache y escrache a medios, periodistas, la viuda de Noble o Clarín. Pero en su página no hay pasado, o sí. Pero no hay pasado periodístico, salvo un detalle desordenado de su estadía por algunas publicaciones:
Director del diario El Cronista, y del diario Extra (1990/91)• Secretario de Redacción de la Director del diario El Cronista, y del diario Extra (1990/91)• Secretario de Redacción de la revista Expreso (1987), • Periodista y corresponsal del diario Ámbito Financiero (1993/94) • Periodista y columnista del diario La Razón matutina dirigido por Jacobo Timerman ( 1984) • Director de la revista de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires ( 1992/93) • Fue redactor de Siete Días (1982/ 84), Crisis ( 1973), Mercado (1969/72), agencia DYN (1982/86), Agencia de Noticias TELAM (1994/96), revista 3 Puntos ( 2000/2003) y revista Noticias (1996/99)

Si leen con detenimiento, en este currículum de su página, no figuran los años negros de la dictadura. ¿Qué pasó con Orlando esos años? ¿Se exilió? ¿Puso una pollería? Fíjense que los datos están tirados sin orden cronológico, pero si uno los ordena su último trabajo pre-golpe fue en la revista crisis (1973) y luego reaparece en 1982 en la revista Siete días. ¿Y en el medio? ¿Qué hizo Barone durante 1976 y 1982?

La única solución al enigma era ir a la historia laboral de Barone asentada en el Anses, un organismo estatal que no puede merecer refutación de 6,7,8. Allí, en la ficha de José Orlando Barone, nacido el 5 de octubre de 1937, hay una parte de la respuesta que andábamos buscando. ¿Saben dónde trabajaba Barone cuando se publicó la tapa de Clarín que preside este post? Sí, en Clarín. Y no era un niño. En marzo de 1976, Orlando Barone tenía casi 39 años.

Según el cronograma de aportes jubilatorios del Anses, Barone ingresó en febrero de 1976, un mes antes del golpe militar, en la sociedad dueña de Clarín llamada “Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA S.A.)”, que en 1999 pasó a ser Grupo Clarín S.A.

¿Por qué ese dato no figura en su curriculum vitae? Tal vez porque trabajó hasta diciembre de ese año, cuando se fue para la revista Salimos, una publicación de ocio y tiempo libre.

Quizás alguno pueda pensar que si bien fue en el momento clave (febrero-diciembre de 1976), diez meses no justifican “ensuciar” una hoja de vida de una persona de 72 años. ¿Qué son 10 meses en alguien que ha vivido 850? Sin embargo, según el mismo informe del Anses, Barone volvió a Clarín en enero de 1978 y se quedó hasta diciembre de 1981.

¿Qué no estuvo todo el Proceso, sino que pudo salir del grupo en 1981? Bueno, podría ser un mérito. Pero desde el 83 al 85, ya con la democracia recuperada, Barone pasó a Diarios y Noticias, la agencia que también dominaba Clarín.

La negación de Orlando sobre su pasado en el Grupo Clarín, cuando ya era un hombre hecho y derecho, abre otros interrogantes. ¿Qué dirá de los Kirchner y de 6,7,8 en unos años? Supongamos en ocho, cuando él cumpla los 80. Tal vez diga que el matrimonio que reinaba en el país se enriqueció en el poder y que había una manga de periodistas chupamedias que tapaban sus flaquezas con la sobreactuación y apropiación de la bandera de los derechos humanos. O que Gvirtz era un perverso ejecutor de las operaciones que ideaba en Olivos el dueño de todo. Podría ser. Como diría Orlando, luego de ver esos pomposos informes sobre el golpe del 24 de marzo, nada puede construirse si no respetamos la memoria.

Yo no juzgaría a Barone por lo que hizo o no hizo en el ’76. Sólo me llama la atención su presente y me inquieta su futuro. Y creo suponer por qué borró de su pasado sus años en Clarín, y por qué su vida laboral “desapareció” durante el Proceso. No tengo dudas de que lo hizo para estar libre de culpas, y así poder arrojar la primera mierda. BlocdePeriodista

Video de Lanata en PPT “El pasado de Víctor Hugo en la dictadura militar”

PPT: Víctor Hugo y su relación con la dictadura uruguaya

De nuestro gran archivo de videos y audios que disponemos en el blog, subimos un tramo del programa de PPT de Jorge Lanata, recordando la historia de Víctor Hugo Morales entre las dictaduras uruguaya y argentina

Pueden ver este video a partir del minuto 15.15.

Los lectores pueden ver la dirección electrónica de nuestro anterior Blog, Muchos recordaran que nuestro espacio fue hackeado por manos anónimas y nunca más pudimos recuperar ese el inmenso material, que perdimos para siempre.

PPT: Víctor Hugo y su relación con la dictadura uruguaya

En el programa de Lanata entrevistaron a los autores de “Relato Oculto”, que cuenta la relación entre el periodista y la dictadura. Mirá el informe. 15.15.

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Víctor Hugo Morales no solo visitaba el Batallón Florida. También iba al Batallón 13 de Infantería. Además, en los años 90 censuró una biografía suya escrita por el periodista César Di Candia y el libro nunca pudo ser publicado.

Víctor Hugo Morales ha decidido no debatir con el contenido de Relato Oculto, el libro sobre sus desmemorias que escribimos Luciano Álvarez y yo. Más bien ha elegido el camino de los insultos y las descalificaciones personales.

En un librillo que publicó en estos días dice que Luciano y yo somos “auténticos hijos del diablo y una bruja en una noche de aquelarre”.  Esa es su altura para debatir.

En la radio, en una de sus verborrágicas diatribas contra el libro, se le escapó decir que había creído queRelato Oculto tendría más fotos suyas con militares. Ahora sé por qué lo dijo.

En base a distintas pistas que los lectores me han ido acercando, he podido confirmar dos novedades respecto a Víctor Hugo Morales. La primera es que sus relaciones de amistad y compañerismo con personal militar durante la dictadura no estuvieron acotadas al batallón Florida. La segunda es que a fines de los años 90 el relator deportivo impidió que se publicara una biografía realizada por uno de los más prestigiosos periodistas uruguayos, para que no se recordaran aspectos de su vida que en ese momento consideraba inconvenientes de rememorar.

 

Donde calienta el sol

 

Además de la intensa vida social que desarrolló en el batallón Florida y con sus integrantes en la noche montevideana durante 1975, 76 y 77, tal como lo documenta Relato Oculto con once testimonios de personas que lo atestiguan con nombre y apellido, tres de ellos de civiles, además de fotos y la grabación de un discurso suyo en ese cuartel, Víctor Hugo Morales también frecuentó otras unidades militares durante la dictadura, entre ellas el batallón 13 de Infantería del Ejército.

Su concurrencia a este cuartel se prolongó durante dos o tres años, entre 1976 y 1979, según estimaron las fuentes consultadas. Víctor Hugo, con el equipo de Canal 4 eran infaltables participantes de unoscampeonatos de fútbol cuadrangulares que se realizaban en ese cuartel, y que siempre terminaban con un asado de camaradería convocado con el pretexto de entregar los premios. Tales festejos se celebraban en una barbacoa ubicada dentro del predio militar que era conocida como el Rancho 12.

Allí también todos los viernes se celebraba una comida a las que en ocasiones también asistía Víctor Hugo Morales y otras figuras de Canal 4, como el periodista Imazul Fernández.

Según recuerda el hoy general retirado Mario Aguerrondo, jefe del Batallón de Infantería 13 en esos años,  Víctor Hugo “iba a jugar al fútbol y tambiénalguna vez fue al Rancho 12, donde se hacía un almuerzo todos los viernes. Era amigo de los oficiales. Aunque yo no participaba de los campeonatos de fútbol, más de una vez lo vi en el batallón”.

“En una reunión social de la que participó me acuerdo hasta hoy de ver a Víctor Hugo comentando que se iba a casar con una muchacha de 16 años. Me impresionó por la edad de la muchacha, supongo que por eso me quedó grabado”, dijo Aguerrondo.

Víctor Hugo se casó en 1978, según relató su esposa en una entrevista publicada por la revista Para Ti el 3 de julio de 2006. Allí cuenta que conoció y se enamoró de Víctor Hugo en una clase de inglés cuando tenía 14 años.

El segundo jefe de la unidad en aquel entones, el hoyteniente coronel retirado Eduardo Gre, un experto tirador que ha representado a Uruguay en campeonatos mundiales y Juegos Panamericanos, también recuerda a Víctor Hugo. “Aquellos campeonatos de fútbol se hicieron por lo menos durante tres años. Víctor Hugo participaba siempre. En una de las entregas de premios se sacó fotos poniéndose nuestros correajes”.

El correaje es el cinturón del uniforme militar en el cual se colocan el sable y el revólver.

Gre, que en aquellos años tenía el grado de mayor y en 1981 decidió dejar la carrera militar en busca de otros horizontes profesionales, recuerda que, además de Canal 4, otros dos de los participantes en aquellos campeonatos eran la Contaduría General de la Nación y el propio Batallón 13 de Infantería.

La elección de los participantes no era casual. La Contaduría era la oficina que liberaba el dinero para pagar los sueldos y venía bien confraternizar con sus integrantes. Respecto a Canal 4 las implicancias son obvias.

Aguerrondo y Gre señalaron que el nexo de su unidad militar con los equipos invitados a participar de aquellos amistosos torneos cívico- militares era el entonces capitán Mario Frachelle, hoy coronel retirado, quien hizo saber a través de un allegado que prefería no hacer declaraciones.

La presencia de Víctor Hugo Morales en el 13 de Infantería fue confirmada por otros dos oficiales de aquel momento. Fredy de Castro, que revistó en esa unidad como teniente entre 1975 y 77, y luego en 1979, recuerda haber visto varias veces al relator de fútbol.

“Lo conocí allí. Eso lo declaro hasta en el Tribunal de La Haya”, afirmó. “Era un bohemio, un pesado, un hombre de la noche. En aquellos años el sol calentaba para ese lado y se acercaba allí. Hoy el sol calienta para otro lado y se acerca a Cristina”.

También el hoy coronel retirado Mario Cola Silvera confirmó la presencia de Morales en el 13 de Infantería: “Jugaba al fútbol con nosotros, sin ningún titubeo, no había dictadura ni nada. Es un mentiroso. Pero no quiero ni recordarlo. De esto no quiero hablar más nada”.

El Batallón 13 de Infantería, ubicado entonces y hoy sobre avenida de las Instrucciones, ha sido denunciado como un centro importante de detención durante la dictadura por lo cual se ganó el mote de “Infierno grande”. Se lo vincula a la Operación Morgan, iniciada en 1975 contra el Partido Comunista, en el marco de la cual desaparecieron o fallecieron una veintena de militantes de esa organización política.

Aguerrrondo declaró, tal como ha señalado otras veces, también en la Justicia, que su unidad no participó de la Operación Morgan. Sostuvo que los comunistas apresados fueron encerrados en un predio lindero a su batallón, perteneciente al Servicio de Material y Armamentos del Ejército. “Era otra unidad. Había un coronel a cargo, el coronel May. No tenía quever con nosotros. Siempre me quedó la espina de saber por qué llaman Infierno al 13”.

Gre dijo que el Batallón 13 se limitaba a brindarle la custodia perimetral a sus vecinos del Servicio de Material y Armamento.

 

Biografía prohibida

 

En setiembre de 1998 la revista Guambia publicó una entrevista a Víctor Hugo Morales. El relator deportivo había llegado a Montevideo a presentar su libro Un grito en el desierto. Respecto a futuras obras, en la entrevista Morales dijo:

“No pienso escribir hasta el año que viene, porque no le puedo salir al cruce a un libro que va a sacar César Di Candia sobre mí. Una cosa insólita”.

Sin embargo, han pasado 14 años desde entonces y el libro de Di Candia sobre Víctor Hugo nunca se publicó.

No hay que presentar a César Di Candia, uno de los periodistas más respetados y prestigiosos del Uruguay. Supongo que Víctor Hugo Morales no podrá decir que es derecha ni que está comprado por Clarín. En el escritorio donde trabaja Di Candia, en el fondo de su casa, abundan las fotos de Zelmar Michelini y Líber Seregni.

La relación entre Di Candia y Víctor Hugo Morales comenzó mucho antes de aquel libro que nunca se publicó.

En 1979 Di Candia era el editor de Ediciones de la Plaza, el sello editorial del diario El País. Los dueños del diario le habían dado ese puesto porque temían emplearlo como periodista dadas sus ideas y la censura reinante. “Me dijeron que no podía escribir ni siquiera la leyenda de una foto”, recuerda el reconocido entrevistador, autor de numerosos libros.

Fue Di Candia quien le sugirió a Víctor Hugo que escribiera El Intruso, su primera autobiografía, en la que cuenta su enfrentamiento con los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol, la prohibición que estos le impusieron en 1978 de entrar al estadio a relatar los partidos y la casi inmediata rehabilitación decretada por el gobierno dictatorial.

“La dictadura, en una reunión del gobierno en Rivera, lo salvó de una especie de cese de funciones a la que lo había condenado la AUF”, recordó Di Candia. “Jamás de los jamases la dictadura lo persiguió”.

Veinte años después de aquellos acontecimientos, Di Candia comenzó a escribir una biografía de Víctor Hugo Morales, con su colaboración y aquiescencia. La obra sería publicada por la uno de los sellos de la editorial Santillana.

“Viajé muchas veces a Buenos Aires a entrevistarlo. Estuve varias veces en su hermoso apartamento de Belgrano, en un piso muy alto, desde donde se ve incluso la costa uruguaya. Hablamos mucho y me contó un montón de cosas. También entrevisté a familiares, amigos, a sus maestras de la escuela, conversé con muchísima gente”.

Di Candia además consiguió un material muy valioso: una valija con todas las entrevistas que le habían realizado a Morales desde que había llegado a la Argentina, lo que le permitió organizar el libro en dos partes: la biografía en sí misma y un apéndice con opiniones del relator sobre los temas más variados.

La sorpresa llegó cuando terminó de escribir el libro. Di Candia le entregó el original a Santillana y la editorial se lo mostró a Víctor Hugo Morales.

“A él no le gustó que yo tomara algunos pasajes de El Intruso y los incluyera en la biografía. Eran cosas que él mismo había escrito y contado en su propio libro”, rememoró Di Candia.

Según recuerda el periodista, los pasajes tomados deEl Intruso que molestaban a Morales eran aquellos que narraban que, cuando era joven, se colaba en cines y espectáculos varios, y robaba objetos diversos de los comercios en su pueblo. (Esos avatares están relatados en el capítulo 2 de Relato Oculto, tomando como fuente El Intruso y una entrevista realizada a Morales por el propio Di Candia en Búsqueda, en 1987).

Víctor Hugo Morales dijo que si esos pasajes no eran eliminados del libro, el libro no podría salir a la venta.

“Yo le respondí que no iba a sacar absolutamente nada, porque todo era cierto, tan cierto que él mismo lo había escrito”, recordó Di Candia.

La editorial presionó buscando que se llegara a un acuerdo, pero las posiciones se mantuvieron incambiadas. Víctor Hugo Morales sostenía que no era conveniente para su figura que se recordara lo que él mismo había escrito años atrás. Finalmente el libro nunca se publicó y a Di Candia se le pagaron algo más de 2.000 dólares a modo de compensación por el trabajo realizado.

“Era poco dinero tomando en cuenta que se trataba de un libro que podía haber hecho mucha plata”, relató.

La historia que cuenta Di Candia es valiosa porque retrata a un personaje que siempre está retocando su pasado, ocultando y borrando partes de su vida según su conveniencia presente. Apelando incluso a su poder de censura para frenar la publicación de un libro que solo citaba lo que él mismo había escrito antes.

Borrar el propio pasado e inventarse uno nuevo puede parecer fácil. Pero vivir pendiente de que el invento no se desmorone es una carga muy pesada. Un verdadero infierno grande.

 

Un producto en un mercado cambiante

 

Tras ser abucheado por todo el estadio Centenario cuando presentaba un recital de Mercedes Sosa[1], en diciembre de 1985 Víctor Hugo Morales pidió ser entrevistado por la revista Guambia para defenderse de quienes le reprochaban sus actitudes durante la dictadura.

“A mí me gusta hablar de mí, me gusta defenderme además porque me duelen ciertos desconceptos que han quedado. Yo creo que me he portado bien en la vida, y no me gusta que se pueda opinar lo contrario. Trato de defenderme, y mi manera de defenderme es este reportaje. Por eso yo tenía ganas de que el reportaje se hiciera”, declaró.

En un momento de la entrevista los periodistas le preguntaron cómo conciliaba su proclamada condición de izquierdista con sus entonces habituales apariciones en la revista Gente y sus “incursiones en el jet set argentino”.

Víctor Hugo respondió:

“¿La frivolidad? Yo vivo de un producto. Ustedes viven de Guambia, espero. Yo vivo de un producto que se llama Víctor Hugo Morales, un producto consumido masivamente. Producto que en la medida que sus principios no sean afectados, en el que sus valores no sean utilizados o mal utilizados o mal vendidos, en la medida en que simplemente vendan que soy un tipo agradable y divertido o que me gusta la noche, o que tengo una mujer linda, o ese tipo de cosas, no tiene ningún problema, que le den para adelante. Porque yo vivo de que hablen de mí, de que me tengan en cuenta”.

[1] Ver “La noche que el Centenario silbó a Víctor Hugo Morales” en http://leonardohaberkorn.blogspot.com/2012/08/la-noche-en-que-el-centenario-silbo.html

 

FUENTE PROPIA

Timerman: “Videla empieza un nuevo ciclo con orden y justicia”

La Tarde fue un periódico creado por Jacobo Timerman que fue lanzado el 16 de marzo de 1976 en Argentina y que apoyaba al golpe de estado que estaba próximo a producirse en ese país, su director fue su hijo Héctor Marcos Timerman. La publicación aparecía diariamente y una vez producido el golpe apuntaba a la consolidación en la opinión pública del gobierno militar. A diferencia de algunos diarios que sufrieron la censura o la autocensura, La Tarde fue un propagandista de la dictadura y en sus páginas puede verse su apoyo al Proceso.1

“Videla: empieza un nuevo ciclo con orden y justicia”, luego un titular en tamaño menor: “Granada mató dos niños” y en la parte inferior en gran tamaño: “CONGELAN LOS FONDOS DE ISABEL”.

Una edición posterior proclamaba “Condenas a siete sindicalistas. HOY SE EXPIDE CONSEJODE GUERRA” y “Matan 3 terroristas. Aparecen 9 cadáveres”. En la edición del 2 de abril publicó una fotografía de Timerman cuando concurrió el día anterior a una reunión con el dictador Jorge Rafael Videla.

FUENTE

TIMERMAN

Un papel y una foto inesperada de un tremendo hijo de puta

La sentencia había entrado en la etapa final. Eran los últimos minutos y el juez Carlos Rosanski se sirvió un vaso de agua después de una hora de lectura. De pronto, en el corralito donde escuchaban los represores, alguien miró desafiante a los familiares de las víctimas.

Fiel a su estilo, Miguel Etchecolatz, exjefe de investigaciones de la policía provincial, se concentró en Estela de Carlotto. Con cara de póker, le sostuvo la mirada durante unos minutos. Fue uno de los primeros en recibir la condena a perpetua, y ni se había inmutado ante los aplausos del público, que festejó el fallo. Pero ahora estaba fuera de control. Agarró un papelito y anotó un nombre. Al terminar la lectura, quiso entregárselo al Tribunal. No lo dejaron. Algunos pensaron que había escrito algo en contra del proceso que lo condenó. Sin embargo, cuando hicieron foco sobre sus manos, los fotógrafos de Infojus Noticiasdescubrieron un detalle macabro. Decía, de su puño y letra, “Jorge Julio López”.

En otro ángulo fotográfico, la lectura del papel sugiere un dato que, de comprobarse, sería aún más horrendo. De forma entrecortada, aparecerían la palabras “secuestro” y el verbo “secuestrar”. En rigor, si se ordena su peritaje, la precisión echaría más luz sobre la exactitud del mensaje.

 

Así lo contó el fotógrafo de esta agencia Leo Vaca: “El corralito estaba tapado por guardias, era difícil de fotografiar. En un momento, uno de ellos se corrió y vi cómo Etchecolatz miró fijamente a Estela y a otros familiares. Entonces con sus dedos de la mano derecha empezó a tamborilear sobre la rodilla y sacó un papelito. En ese momento, lo observo que está escribiendo y cuando hice foco, no pude creer lo que estaba viendo. Después se levantó y se lo quiso entregar a los jueces, pero no lo dejaron. Mostré la foto a otros colegas y a la gente que estaba allí y se mordían los labios de la bronca. Fue un escándalo”.

¿Qué habrá querido significar Etchecolatz? ¿Cuál fue su verdadera intención? ¿Fue un gesto de desesperación al recibir una nueva condena por delitos de lesa humanidad?

Lo cierto es que la última provocación de Etchecolatz antes de regresar a la cárcel evidenció un hecho: el de no pasar desapercibido ante la desaparición de Julio López. Fuentes judiciales mostraron cautela ante el hecho, aunque enfatizaron que tomarán las medidas correspondientes. Se calcula que, en los próximos días, se lo interrogará sobre por qué quiso acercar el nombre a la justicia.

Excomisario, Etchecolatz fue director de investigaciones de la policía bonaerense entre marzo de 1976 y fines de 1977. Era la mano derecha del exgeneral Ramón Camps. En 1986 fue sentenciado a 23 años de cárcel como responsable de 91 tormentos. Después de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final de 2003, fue el segundo condenado por delitos de lesa humanidad en un juicio donde fue el único acusado. Ocurrió en 2006, cuando tuvo sentencia a prisión perpetua por seis homicidios. Entonces Jorge Julio López –desaparecido en 2006- lo señaló como uno de los torturadores. En una de las audiencias del juicio de La Cacha, se desmayó mientras declaraba una sobreviviente y el debate se suspendió. En otro momento del juicio pidió hablar y dijo que la dictadura luchó contra “insectos foráneos”. En La Cacha lo acusan del homicidio agravado de los militantes montoneros Luis Eduardo Sixto Bearzi y Marcelo Gabriel José Bettini.

En el juicio, protagonizó varios sucesos que bordearon el escándalo y la polémica. En la audiencia del 5 de febrero de 2014, el arquitecto de la represión en la provincia de Buenos Aires tomó la palabra y, fiel a su estilo, provocó a la audiencia. “Por mi cargo me tocó matar, y lo haría de nuevo”, dijo. Después, agregó : “Defendimos a la patria y nuestros soldados fueron muertos en enfrentamientos ocasionados por los terroristas. Fuimos en defensa del hombre civilizado, y del derecho a la familia cristiana”.

En mayo, se desmayó escuchando a una sobreviviente. Lo llevaron al Hospital San Martín con un pico de presión. Dos semanas después, visiblemente recuperado, volvió a declarar. Dijo que en los ´70, llegaban “insectos foráneos” y se “entrometían en el país”. El ex comisario intentó desligarse del asesinato de Marcelo Bettini, militante de Montoneros. Y, una vez más, se adjudicó el papel de víctima: objeto de la venganza jurídica de quienes fueron derrotados bajo la ley de las armas en aquella época, donde asesinó y mandó a asesinar “en combate”.

– ¿A qué se refiere con insectos foráneos?- repreguntó Rozanski.

– Los que llegaban desde Cuba, de afuera. No solo personas, también ideas- respondió el represor, sin titubear.

 

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Elia Espen y su impactante relato en Intratables

Estremecedor el relato de Elia Espen. Respeto ante ella, gran luchadora.

“Hay mas inseguridad, hay más hambre, ¿por qué no la ven? Yo la veo en la calle todo el tiempo, no me la pueden negar”

“El homenaje que puedo hacerle a mi hijo es ser honesta”

 

 

Habló Irene Barreiro, la mujer que se desnudó ante el Juez Lijo

AHORA ES NUESTRA LA CIUDAD entrevistas irreverentes y políticamente incorrectas. De lunes a viernes 21 – 22 hs en FM 92.1 Identidad x

El despacho del juez federal Ariel Lijo se convirtió en el escenario de un inesperado escándalo, luego de que una joven se negara a realizarse una prueba de ADN y se desnudara en el lugar. El magistrado había citadoa declarar a Irene Barreiro, hija de Ana Maggi de Barreiro y de Ernesto Guillermo Barreiro, condenado por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino La Perla y en el Campo de la Ribera.

Barreiro fue uno de los militares que actuó en el primer levantamiento de los carapintadas, en 1987.

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Murió Héctor Ricardo Leis PRESENTAMOS “EL DIÁLOGO” con Graciela Fernández Meijide

  • CULTURA POPULAR
  • Como todos los fines de semana,  dedicamos un tema especial a la cultura y la memoria de los argentinos.

 

Politólogo y doctor en filosofía, este ex montonero hoy distanciado de la militancia critica el “uso sectario, político e ideológico de los muertos” y pide poner fin a los “ciclos recurrentes de guerra civil”

 

Militante comunista y peronista, Leis participó de la lucha armada, fue combatiente de Montoneros hasta el final de 1976 y hoy desenmascara el relato que manipula, aviesamente, historia, memoria y verdad, cuestiona el concepto de “delito de lesa humanidad”, asume la violencia y las muertes provocadas por las organizaciones guerrilleras y reclama -atravesado por las nociones de perdón y reconciliación- una lista única de víctimas y un único memorial en el que figuren todos los nombres de los muertos: los de la guerrilla, los de las Fuerzas Armadas y los que mató la Triple A. “Asumo públicamente y con pesar mi propia historia de guerrillero. No puedo arrepentirme por lo que hice porque lo hice queriendo y empujado por el espíritu de época. Pero sí pido perdón por el sufrimiento causado por mis acciones. Lo nuestro fue una locura que fue al encuentro de otra locura”, escribe Leis desde Brasil, destino del exilio desde 1977. “En ese sentido entiendo la mal llamada «teoría de los dos demonios» expresada en elNunca Más por Ernesto Sabato: los dos lados del conflicto de los años 70 fueron igualmente ciegos y locos.

Desde el punto de vista criminal y moral, hubo diferencias notables, pero no en el grado de locura, de atreverse a hacer lo impensado e imperdonable. Confesar y pedir perdón por mi participación en esa locura es mi contribución al futuro del país. Si existe algún legado sería el de instruir modestamente a las nuevas generaciones para que puedan mirarles de frente la cara a todos los actores de aquellos años sin caer en sus redes”, agrega.

Aunque la participación de Leis en el debate por la memoria fue relativamente distante, desde hace un tiempo, afirma, lo asedia un sentido de urgencia y angustia frente al “uso sectario, político e ideológico de los muertos” y la construcción de un discurso faccioso por parte del kirchnerismo. “Siempre me pareció difícil este debate, pero nunca hubo un discurso tan hegemónico y perverso sobre aquellos años como ahora. La memoria es fundamentalista cuando el Estado no busca el consenso y asume una versión de los hechos como única, condenando a la sociedad a dividirse en torno de memorias opuestas. La peor violencia, la que más destruye el tejido social, es la impuesta por un Estado fundamentalista. De igual forma, la peor memoria, la que más destruye la comunidad política, es la impuesta por un Estado fundamentalista. Estados que en ambos casos pueden ser autoritarios o democráticos, no importa”, sostiene.

A 37 años del 24 de marzo de 1976, Leis equipara en responsabilidades a militares y militantes, cuestiona la falta de autocrítica de la dirigencia de Montoneros y considera que La Cámpora es una copia mala y oportunista de la militancia de los 70. Profesor universitario con una maestría en Ciencia Política y doctorado en Filosofía, desde hace algunos años su militancia se asocia al Club Político Argentino.

 

“El Dialogo”,  trata sobre lo ocurrido en la década de los ’70/’80. La película justamente es un diálogo que mantienen Graciela Fernández Mejide y Hector Leis.

EL DIÁLOGO Graciela Fernández Meijide – Héctor Ricardo Leis from Pablo Racioppi on Vimeo.