Mirtha le respondió a Carlotto

Mirtha conversaba con el periodista Fernando Carnota sobre si Scioli podía ser un presidente transitorio.

Antes de finalizar la respuesta del periodista de TN, la conductora consultó si esa opinión provenía  de la “Señora de Carlotto”

¿No lo dijo la señora de Carlotto? Quiso saber Mirtha

“Durante años yo he invitado a la señora de Carlotto. Me daba una enorme pena con respecto a su nieto desaparecido” más adelante agrego “Y ahora por las declaraciones que yo hice, dijo que no nunca más vendría a mi programa. Es injusto, es injusto Señora de Carlotto”

Telefe homenajeará a Estela de Carlotto

“Verdades verdaderas. La vida de Estela”, la película de Nicolás Gil Lavedra sobre la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, se emitirá el próximo el domingo a las 24.

La película, protagonizada por Susú Pecoraro, se programó en la señal de Telefé como una suerte de tributo a la lucha incansable de Carlotto quien, después de 37 años de búsqueda, encontró el martes 5 de agosto a su nieto Guido, el 114to. recuperado por la lucha de las Abuelas.

Con un elenco que completan Alejandro Awada, Rita Cortese, Laura Novoa, Inés Efrón y Fernán Mirás, esta película de Gil Lavedra cuenta la transformación de Carlotto a lo largo de su vida, la búsqueda de una esposa, de una madre y de una abuela por mantener viva la memoria.

El nieto de Carlotto se fotografió con CFK

GUIDO CARLOTO CON LA PRESIDENTA

Tras la conferencia que dieron juntos Estela Carlotto y su nieto Ignacio Hurban (Gudio Carlotto), la Presidente decidió agasajarlos en la Quinta Presidencial de Olivos.

La abuela con su nieto compartieron gustosos un agape y se mostraron agradecidos por el apoyo presidencial.

Las políticas de Derechos Humanos no son invento kirchnerista

gasulla negocios
La noticia de la recuperación del nieto de Carlotto generó autoelogios por medidas que existen hace décadas.

Es imposible no emocionarse con las palabras de Estela de Carlotto. Una abuela que luego de 36 años encontró a su nieto. La titular de Abuelas sabía que había nacido en cautiverio. Durante años, los perversos servicios de inteligencia –muchos de sus integrantes reciclados en nacionales y populares- hicieron correr falsas historias sobre la hija de Carlotto como también de los hijos de Hebe de Bonafini. Aún hoy, muchos argentinos reproducen tales mentiras. La recuperación de Ignacio Hurban es un hecho histórico. A la emoción no se la discute. Ahora bien, la utilización política y la tergiversación de la historia, sí merecen debatirse e incluso cuestionar.

Aplaudo que Estela haya dicho que es un triunfo de todos, de la sociedad y que es una abuela más. Es el discurso que la colocó en un lugar de referente por amplios sectores de la sociedad. Esa trayectoria sólo se empañó cuando se encegueció con los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y prejuzgó sobre los hijos de Ernestina Herrera de Noble o se sumó a la división maniquea de la historia, entre buenos y malos impuesta por el relato.

Ayer, uno de los peores días para el kirchnerismo, en el que el vicepresidente Amado Boudou estaba por sumar un nuevo procesamiento judicial, la estrategia del gobierno frente a los fondos buitres se volvía a dar la cabeza contra la pared, la jueza federal María Servini de Cubría ordenaba allanar la sede de la Asociación del Fútbol Argentino, la noticia del nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo le venía como anillo al dedo al gobierno para tapar el sol con la mano, al menos por unas horas. ¿El hecho no existió? Nadie duda de eso. Pero como periodista y analizando los antecedentes que tiene este gobierno en adueñarse de las alegrías que deberían ser de todos y en modificar la historia de cualquier manera, creo que el kirchnerismo comenzó a montar un nuevo capítulo a su “épica” trayectoria de la que hacía mención el director, guionista y productor, Juan José Campanella anteayer.

En los medios de comunicación –críticos, oficialistas, paraestatales, liberales- los voceros del kirchnerismo salieron en cadena nacional a festejar el hallazgo de un nieto con las “incuestionables” políticas de derechos humanos que Néstor Kirchner habría puesto en marcha a partir del 25 de mayo del 2003. “Es una política de estado”, aludiendo a la recuperación de nietos, decía el diputado nacional Juan Cabandié que frivolizó su propia historia chapeando a una agente de tránsito con su pasado en el que “se bancó la dictadura”. Lo hizo para evitar pagar una multa. La frivolidad política no es sólo un defecto de Martín Insaurralde. Hace dos años le pregunté sobre los hijos de Ernestina y los manejos espurios de la Fundación de Bonafini al ex diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo. El histórico dirigente me contestó: “Estamos buscando nietos, ¿entendés? Nietos. Yo tengo a mi madre desaparecida. Entonces no se puede cuestionar esas cosas”. Cuando le recordé que no era yo el que compartía la mesa con un “cómplice de la dictadura” como Héctor Magnetto, Gullo le echó la culpa a los “tiempos” de la política.

En medio del canto de sirenas del relato oficial, en las redes sociales, decenas de fanáticos me exigían dejar de dar malas noticias y que me rectificara de haber titulado a mi libro anterior. “El negocio de los derechos humanos” es una espina que, más de uno, tiene clavada. Como si fuese el flautista de Hamelin, uno de los referentes del Partido Justicialista en la ciudad, repasaba en televisión los “logros” del proyecto nacional y popular en materia de derechos humanos. Vale recordar que ese partido político, impulsaba la amnistía a los militares. Cristina fue uno de los millones de argentinos que votó esa propuesta. Y para algún desmemoriado habría que decir que el Banco Nacional de Datos Genéticos fue creado en 1987. En 1992, durante el gobierno de otro justicialista –mal que les pese a muchos- Estela de Carlotto disfrutó de un té con masitas en Olivos junto con Carlos Saúl Menem. Por ese entonces, el ex presidente había firmado los indultos a los militares y a los líderes de las organizaciones guerrilleras. Carlotto le entregó un petitorio a Menem con varios puntos, entre los que se incluían la colaboración del gobierno en la búsqueda de los nietos, la creación de un organismo específico –lo que sería la CONADI- y la difusión de sus tareas. Menem aceptó sin chistar. Todos se sacaron fotos sonrientes, junto con otras 50 personas, entre ellos, varios periodistas influyentes de esa época. Lo acompañaban Claudia Bello y el polémico Ministro del Interior, José Luis Manzano, actual empresario de medios cercano al kirchnerismo. El dato demuestra que no sólo este gobierno quiso y entabló relaciones con los referentes más importantes de los organismos de derechos humanos. Por otra parte, confirma que la política de derechos humanos, con sus idas y vueltas, no comenzó con el kirchnerismo. Para los lectores menores de 30 años, en la Argentina se realizó un histórico juicio a las Juntas Militares. A la actual Presidenta no se le conoció participación alguna en el hecho. Pero, es posible, que durante el 2015, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, encuentre la participación secreta de los Kirchner como ideólogos del juicio.

¿Qué es una política de estado en materia de derechos humanos? En la práctica sería algo así como hablar de política ferroviaria y tapar la corrupción y la tragedia del 22 de febrero del 2012. Es como llenarse la boca con los pueblos originarios y abrazarse con Gildo Insfrán. O confiar en que la Presidenta se hizo millonaria, de la noche a la mañana, porque es una abogada exitosa que participó en dos o tres juicios en su vida. El relato tiene una extraña manera de calificar a los derechos humanos. El mismo día en que se adueñaba de la felicidad que significa encontrar un nieto más, se ordenaba extraer pruebas de ADN a un hijo del gobernador tucumano, José Alperovich.

La memoria, verdad y justicia para saber quién asesinó a Paulina Lebbos en febrero del 2006, es más lenta que la tortuga Manuelita. El encubrimiento por parte del poder político y judicial tucumano que ha denunciado su padre, Alberto, en ocho años, no tuvo eco en Casa Rosada ni provocó que nadie se pusiese colorado. Hasta hace poco, la senadora y esposa de Alperovich, Beatriz Rojkés, era la tercera en la línea sucesoria de la Presidenta. El 9 de julio del 2013, Lebbos intentó dejarle una carta a la Presidenta. No pudo. El gas pimienta de la policía local le nubló la vista. Es la mirada maniquea de los derechos humanos que esboza el relato oficial. Derechos humanos que convirtió en una sociedad anónima y en negocio privado expresado en el trunco programa de construcción de viviendas, Sueños Compartidos.

Las causas nobles y justas trascienden a los gobiernos. La Presidenta es capaz de creer que San Martín cruzó los Andes gracias a ellos, que los goles de Messi surgieron de su ingenio y que el mundo se nos cae encima porque no se bancan que tengamos un modelo económico y productivo exitoso. Algún trasnochado, avalado por el oficialismo, confundirá la histórica noticia de ayer con un supuesto mérito de este gobierno. Cuando baje la espuma de las olas del mar, la Argentina seguirá igual. Con inflación, inseguridad, recesión económica, una sociedad intolerante y dividida, y con un gobierno que está escribiendo sus últimas páginas para reinventarse fuera del poder y la caja estatal. Serán tiempos de contrahegemonía y de resistencia “revolucionaria”.
FUENTE

Curiosidad: Al nieto de Carlotto no le gustaba una publicidad de “Fútbol para todos”

IGNACIO HURBAN

Estamos muy contentos que Estela haya encontrado a su nieto gracias a la lucha de todo un pueblo.

Hay muchas abuelas que se han muerto, sin encontrar a sus nietos, el ruego de una civilidad pudo reencontrarse con este momento glorioso.

Lamentamos dolorosamente el uso político de la militancia K, como del sector anti K en las cosas que se pueden leer en las redes sociales

Decimos esto, como también queremos rescatar una curiosidad, y a solo efecto, por eso reproducimos este “tuit”

La canción que el nieto de Estela de Carlotto le cantó a la memoria

La canción que el nieto de Estela de Carlotto le cantó a la memoria

“El ejercicio de no olvidar nos dará la posibilidad de no repetir”, planteaba Ignacio Hurban en este tema, en marzo de 2014.

El ejercicio de de no olvidar nos dará la posibilidad de no repetir.

Foto: APDH Olavarría

lyrics

Con la carroña apiñada, los nudos de otra madera
Apuran chispas hirientes y encienden lumbres de ojeras
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.Fantasma viejo y roído, capullo de los rosarios
cuando se postran las sombras detrás del abecedario
si lapidando al poeta se cree matar la memoria
que más le queda a esta tierra que va perdiendo su historia

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

Es la sutil diferencia de un cromatismo de negros
lo que separa el anverso en la palma del mismo dueño
cual si eso fuera importante en una caligrafía
dejando sentado en blanco cosas que el negro diría…

Surten menguar las ideas pues que se frena la clara
con dos monedas de cobre cubriéndome la mirada,
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

FUENTE


Ignacio Hurban La canción que el nieto de… por MEDIOSYOPINION

La Noche de Mirtha con Carlotto en el canal “manchado de sangre” – VIDEO COMPLETO

mirtha tapa

Carlotto compartió la mesa de Mirtha Legrand con la periodista de Canal Trece, Luciana Geuna, quien comenzó a narrar la investigación de Periodismo Para Todos sobre los antecedentes del jefe del Ejército. Allí, la titular de Abuelas afirmó que “nosotras no nos ocupamos del tema, somos opinólogas, la Justicia dice que todo aquel es inocente hasta que se demuestre lo contrario”.
En una mesa que compartió con Mimí, hermana de Norma Pons, la actriz Florencia Torrente, la periodista Luciana Geuna y el actor Diego Peretti