José Alperovich

Tucumán tiene una superficie de 22.524km2, cuenta con 1.448.200 habitantes y su presupuesto para

2010 fue de $7.100 millones.

En 1995 logró su primer cargo electivo como candidato a legislador provincial por la UCR, en 1999 se convirtió en ministro de Economía del peronista Julio Miranda y en 2001 asumió una banca de senador nacional por el PJ. Ejerció su cargo de gobernador en 2003, tras la crisis institucional del gobierno de Julio Miranda y en 2007 obtuvo la reelección, luego de la cuestionada reforma constitucional que le permite la reelección indefinida.

Durante su desmpeño como Ministro de Economía, se inició una investigación por peculado, negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función de gobierno y violación de los deberes de funcionario público, tras firmar un acuerdo por el cual se autorizaba aa una empresa de aviación a realizar negocios con títulos de la deuda provincial, a los cuales se les adelantaba la fecha de vencimiento. La firma obtenía ese beneficio a cambio de una serie de viajes semanales a San Pablo, Brasil.

También se lo vió envuelto en un escándalo por su relación con la Fundación Pibe, que administraba su esposa y senadora nacional, Beatriz Rojkés. Se lo acusó a Alperovich por la presunta comisión de delitos de fraude contra la administración pública y por falsificación ideológica, ya que las beneficiarias de la maniobra fueron la fundación y una empresa publicitaria, las dos tenían el mismo domicilio. Otras acusaciones tienen que ver con las controvertidas operaciones que se realizaron durante la privatización del Banco de la Provincia.

El gobernador es uno de los políticos más poderosos del país: su padre que llegó a Argentina siendo muy pobre sería propietario de 5 mil propiedades; la familia es dueña de varias concesionarias, un hotel de alta gama y una empresa constructora. Además el gobernador tiene campos en Tucumán, Santiago del Estero y Salta, en donde cosecha alrededor de 3.200 kilos de soja por hectárea. A pesar de sus emprendimientos sojeros, Alperovich votó a favor de las retenciones móviles y ese mismo año, tras una orden presidencial, cerró su stand en la Exposición Rural que solo había estado abierto dos horas, por el cual se habían pagado 70 mil pesos. A cambio, el Gobierno Nacional destinó 60 millones de pesos para obras públicas.

La precaridad institucional de la provincia es conocida. En 2006 reformó la Constitución para obtener la reelección. Cuenta con la mayoría de legisladores. En Tucumán no existe casi oposición: durante el debate por la 125, el gobernador ordenó cómo votar a sus ocho diputados.

Por medio de la misma reforma de 2006, Alperovich tiene la potestad de designar los vocales de la Corte Suprema de Justicia. El gobernador logró colocar a tres integrantes de la Corte y así contar con la mayoría.