¡Con Stiuso no!

Jueces, fiscales y funcionarios se hicieron los distraídos frente a las torturas del grupo de tareas de Stiuso

stiuso

A los pocos meses de comenzada la investigación de la causa AMIA, mas exactamente a las 16,30 hs. del 21 de octubre de 1994, fue detenido en la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos por cuatro personas armadas el “levantador” de autos César Fernández quien hacía negocios con Carlos Alberto Telleldin.

Fue una detención ilegal, sin explicación alguna al detenido, quien fue atado y metido con violencia en una camioneta durante aproximadamente seis horas.

Según testimonios de agentes de la ex SIDE que declararon por orden del entonces presidente Néstor Kirchner años mas tarde ante el tribunal oral 3, Fernández fue llevado a una quinta por indicación de Hugo Anzorreguy , por entonces jefe de la SIDE del gobierno de Carlos Menem.

Fernández fue torturado con picana eléctrica y submarinos continuos además de golpizas que lo dejaron en muy malas condiciones.

El procedimiento ilegal había sido ordenado por el juez Juan Galeano a cargo de la causa AMIA al entonces agente de inteligencia Jaime Stiuso.

Una vez que terminaron de torturarlo y ordenarle al torturado que nunca mencione haber sido detenido por personal de la SIDE, Galeano pidió que lo pongan en condiciones para que pueda ser presentado en su juzgado ya que estaba realmente deteriorado.

Mediante un llamado telefónico realizado a las cuatro y media de la madrugada del día siguiente el juez ordenó al comisario Salguero, jefe de la delegación de la Policía Provincial que se comunique con Stiuso para preparar la entrega y realizar la detención oficial de Fernández en una esquina en el conurbano .

 

“este tema fue manejado por el doctor Galeano, quien me llama a mi domicilio y me dijo textual: que había una persona que a él le interesaba en la causa, que personal mío se debía contactar con un tal Jaime, que estaba ubicado en jurisdicción de Martín Fierro, no se dónde fue la jurisdicción; fue el personal mío, se hizo cargo de este señor, lo pone a disposición, le da entrada como corresponde en el libro. Después nos enteramos por el abogado que había sido detenido en Entre Ríos; esa fue toda la realidad”. Por último, expresó que el juez Juan José Galeano le indicó que se debía contactar con personal del servicio de informaciones que se hallaba en el lugar donde se habría de materializar la detención, para lo cual aportó un número de celular. Le dijo, además, que éste había procedido a la detención de una persona que era intensamente buscada en la causa y, por ser un organismo de seguridad del estado, no podían “blanquear” su calidad de tal.

Esto consta en la sentencia del tribunal oral y se basa en la declaración en la causa del comisario Salguero.

Como reza en la denuncia realizada por El Dr. Jacobo Grossman, “Existe en la causa una constancia firmada por el juez Galeano en la que expresa haber recibido un mensaje anónimo en su teléfono celular en el que le informaban que César Fernández –que aun no había podido ser detenido- se encontraba en la localidad de Bella Vista, Provincia de Buenos Aires. A raíz de ese llamado –y todo según la constancia-, el juez se comunicó con la Brigada correspondiente a la jurisdicción, a cargo del Comisario Salguero, para que se procediera a su detención, lo que finalmente ocurrió el 22 de octubre en horas

de la mañana”El comisario Salguero atestiguó en el tribunal oral Federal Nº 3 que en realidad eso es lo que le dijo Galeano que tenía que decir pero confirmó que el detenido , lastimado, le fue entregado por el equipo de Jaime (Stiuso).

En el testimonio entonces del director de Contrainteligencia de la S.I.D.E. Jorge Luis Lucas, sostiene que efectuaron tareas de inteligencia en Gualeguaychú junto con Stiuso y el agente Roberto Jorge Saller, para investigar la vinculación de César Antonio Fernández con Carlos Alberto Telleldín

Todo esto motivó la decisión del tribunal para abrir una causa contra el Juez Galeano que en unos meses llegará a juicio oral.

Lo extraño es que el autor material del secuestro y las torturas, desde el Estado Nacional , que constituye un delito de lesa humanidad, esto es Jaime Stiuso, no fue imputado jamás por este delito.

Jueces, Fiscales y funcionarios estatales del actual gobierno tuvieron conocimiento del hecho de manera indudable y a pesar de ello, prefirieron mirar para otro lado.

Se juzga al juez por un delito pero no a quien llevó a cargo el feroz procedimiento.

El crimen perfecto es mas sencillo de lo que suponían los escritores, basta con ser argentino y tener poder.