Obras de arte de magia

Julio De Vido quiso justificar los más de $400 millones supuestamente gastados en “obras de arte” y la embarró más.


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Hace unos días Eliminando Variables sacó una información que daba cuenta de la utilización de 430 millones de pesos durante 2014 para la compra de obras de arte para el Centro Cultural del Bicentenario, Néstor Kirchner que aún no fue inaugurado en el ex edificio del Correo Central.

“Hasta ahora, De Vido lleva ‘invertidos’ más de 427 millones de pesos gracias a un ingenioso programa camuflado como ‘Programa 59’, nombre en código del plan de ‘Formulación y Ejecución de Políticas de Inclusión Digital’. Desde el 2013 y hasta comienzos de septiembre del 2014, ese programa, que es ejecutado por el ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios,  destinó un total de $427.326.413 en la compra de ‘obras de arte’ no especificadas”.

La enorme cifra  gastada no había movido el amperímetro del mercado del arte ya que tras averiguaciones con artistas de distinta índole y trayectoria, básicamente los más importantes representantes de nuestras artes plásticas, no solo no habían sido llamados, sino que además ninguno conocía a nadie que haya vendido una obra para este fin.

Según el manual de clasificación presupuestaria de 2013, por “obra de arte” se entiende cuadros y esculturas, es decir que ninguna otra cosa que no sea un cuadro una escultura puede entrar dentro de lo que dice esa categoría y ser utilizada para la compra de algo distinto.

Las numerosas consultas, más una nota salida en el mencionado sitio alertaron al gobierno nacional e inmediatamente el ministerio de Julio De Vido sacó un tweet  explicando que los 430 millones de pesos habían sido gastados en contenidos audiovisuales: @minplan Las “obras de arte” citadas en @clarincom son más de 3 mil horas de contenido audiovisual disponible en bacua.gob.ar  @EliminandoV

Buscamos entonces el contenido audiovisual mencionado. Una vez dentro del sitio del Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA) encontramos que habían aproximadamente unas 500 realizaciones con un promedio que oscilaba entre los 3 y 20 minutos de duración, o sea que de ningún modo se encuentran las 3 mil horas de contenido audiovisual mencionadas en el tuit. Realizando un promedio de minutos de las producciones publicadas a las que, según De Vido, se destinaron los $430 millones del presupuesto, y sumándolos el tiempo de las realizaciones no supera las 200 horas. Teniendo en cuenta este dato, el gasto promedio por hora de realización es de $2.500.000, aproximadamente.

Por otra parte, el catálogo de videos y películas del BACUA  informa sobre otros fondos utilizados para producir los contenidos. Algunas universidades del interior del país y el INCAA  son quienes verdaderamente aportaron el dinero.. En síntesis , los 430 millones de pesos destinados a “obras de arte”  fueron derivados por arte de magia al agujero negro de De Vido.