Santiago del Estero: la policía de Zamora reprime marcha de mujeres (VIDEO)

La policía festejó que el ex gobernador inaugure su tercer puesto en la línea sucesoria presidencial con palos y golpes. 

 

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La policía avanza contra las mujeres santiagueñas.

No pasó una semana desde que la presidenta Cristina Fernández llamara a actuar contra los piquetes en su discurso inaugural de las sesiones legislativas del sábado 1 de marzo cuando ya se registraron dos incidentes represivos realizados por las policías provinciales de gobernadores K. El miércoles, el gobernador Maurice Closs desalojó a los docentes que protestaban sobre la ruta 12 provocando 27 detenciones y varios contusos e incluso hospitalizados. Este viernes 7, la policía de la provincia de Santiago del Estero trató de impedir el acto del día internacional de lucha de la mujer y lanzó palos contra las manifestantes, provocando lesiones en varios manifestantes, entre los que se encontraba la diputada Andrea Ruíz Jiménez, del Partido Obrero. La provincia de Santiago del Estero es gobernada en las sombras por el diputado Gerardo Zamora, que acaba de ser designado como presidente del Senado y, por ende, tercero en la línea de sucesión presidencial, después del cuestionadísimo vicepresidente Amado Boudou. La gobernadora Claudia Ledesma es la esposa de Zamora y no se le conoce actividad política previa.

Los hechos sucedieron así. Como en distintas ciudades del país, distintas organizaciones convocaron a una movilización dirigida a los centros de poder para demandar por el derecho al aborto legal y gratuito y contra el ajuste que recae sobre la mujer trabajadora (en la ciudad de Buenos Aires, más de 10 mil mujeres se manifestaron en Plaza de Mayo). Participaron trabajadores de la salud, estudiantes, docentes y militantes de Libres del Sur, Cantera Popular (UCR), Partido Comunista Revolucionario, Izquierda Socialista, Movimiento Socialista de los Trabajadores y Partido Obrero, entre otros, que conformaron una columna de alrededor de quinientos manifestantes. Marcharon por el centro de la ciudad y por las angostas calles interiores que dirigen hacia la Casa de Gobierno. Al llegar a la avenida Belgrano, que lleva hacia el centro del poder político santiagueño, se encontraron con un doble cordón de la policía santiagueña que además estaba reforzado con la división canina. La decisión gubernamental, que es posible atribuir a Gerardo Zamora, era no dejar pasar la manifestación.

Sin embargo, los manifestantes no iban a permitir que se coartara su derecho a reclamar por sus consignas. La manifestación encabezada por mujeres avanzó y fue así que la policía no dudó en usar la fuerza para sostener la decisión política de no dejarlos pasar. Finalmente, la firme decisión de los manifestantes logró abrir un hueco entre los policías y se pudo realizar el acto. El llamado de la presidenta Cristina Fernández para desarticular piquetes había fracasado.

 

Momento en el que los policías golpean a las manifestantes. 

 

“Tengo golpes en los brazos, en mi pecho derecho y en el cuello, la policía nos golpeó a las mujeres que queríamos realizar el acto en nuestro día -cuenta Andrea Ruíz Jiménez, diputada del Partido Obrero-. Cuando nos aprestábamos a dirigirnos a la plaza nos encontramos con un cordón de seguridad impresionante. No podíamos permitir que no nos dejaran manifestarnos. Zamora quería demostrar su poder y obedecer a la presidenta para que no haya manifestaciones ni piquetes. Avanzamos, pero en ese momento la policía nos empezó a golpear. Yo quedé atrapada entre varios policías que me golpeaban, incluso luego de que les anunciara que estaban frente a una diputada elegida por el pueblo santiagueño. Después de los golpes y los forcejeos pudimos abrir una brecha en el cordón policial y avanzamos. Pudimos realizar el acto en el día internacional de la mujer trabajadora, pero tuvimos que sortear la decisión del gobierno de Zamora de querer impedir que lo realicemos”.

No debería pasar desapercibido que Gerardo Zamora inauguró su rol como presidente del Senado y como tercero en la línea de sucesión presidencial tratando de satisfacer los deseos represivos de la presidenta Cristina Fernández. Su policía golpeó a mujeres en la tarde santiagueña, quienes lograron, sin embargo, desmontar la provocación represiva que quizás configure un modo de acción de los gobiernos kirchneristas frente a esta etapa de conflictividad social.