Misiones festejó el Día de la Memoria con picanas y torturas

Un joven de 20 años y su padre fueron detenidos en la comisaría de la localidad de Azara y denunciaron ser picaneados por los efectivos.

poli misiones

Este martes Miguel Ángel Pezuk (20) y su padre Mario Pezuk (48) presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Instrucción Nº 4 de Apóstoles por torturas y la detención que sufrieron en la comisaría de Azara, donde ambos trabajan como agricultores. Según reza el expediente, el hecho ocurrió durante el mediodía del 24 de marzo, cuando tres patrulleros ingresaron en la casa familiar y detuvieron a Miguel Pezuk, quien declaró que “Sin decir nada, me agarran, me esposan, y comienzan a pegarme. Cuando íbamos en el patrullero me asfixiaban con las manos el cuello, y me decían que les diga dónde está Camargo” agrega.

El interrogatorio de la policía apuntaba a conocer el paradero de un joven de 18 años que se había fugado de la comisaría, tras ser detenido por un robo calificado. “En la comisaría me pusieron en una celda, hasta que vino mi papá, y ahí nos llevaron a los dos a una oficina, donde nos interrogaron, preguntaban por Camargo, nos pusieron bolsas en la cabeza para asfixiarnos y nos picanearon con picana eléctrica. Además nos daban patadas, sopapos, nos decían que nos iban a matar, y apagaban las luces para que no veamos quienes eran” dijo el joven.

Por su parte, Mario Pezuk explicó que “vinieron a buscar a mi hijo porque un vecino nuestro de apellido Wdoviak les dijo que quizás nosotros sabíamos dónde estaba, pero nada que ver. Nos picanearon,, nos hicieron arrodillarnos y nos castigaron, nos dieron piñas, y patadas por todo el cuerpo”.

La causa tramita en el juzgado del Dr. Miguel Ángel Faria y la investigación está a cargo de la fiscal Silvia María Barronis. Como informaron medios locales, hasta el momento no se libró orden de allanamiento de la comisaría, ni se habrían citado a los acusados.

Comments

  1. PEDRO says:

    En el país del kisnerismo todos los feudos(provincias) siguen los métodos del proceso BASTA