La Rioja: Padres toman escuelas en apoyo al paro docente

En Chilecito los padres ocupan establecimientos para apoyar la huelga de los maestros. Testimonios desde las escuelas tomadas.

 

 

La escuela normal de Chilecito, tomada por padres.

La escuela normal de Chilecito, tomada por padres.

 

“¿Alguno de ustedes quiere trabajar?”. Esas son las palabras que escucha este cronista al comunicarse con Pedro Carrizo, docente de la Escuela Comercial Nonogasta, sita en Chilecito, La Rioja. Una respuesta unánime se escucha a través del teléfono: “¡Nooo!”. Luego, Carrizo se pone al habla con plazademayo.com. “Es que había un policía que pensaba que había un docente que quería trabajar y que no lo estábamos dejando -explica-. Pero acá el paro es total y nadie quiere trabajar”. En La Rioja, tal como en Buenos Aires y como ocurre en quince provincias más, las clases no se iniciaron o se iniciaron de forma irregular debido a los magros aumentos que quieren otorgar los gobiernos kirchneristas. Una situación similar a la de los docentes bonaerenses, que ingresaron hoy en su quinceavo día de paro. Pero con una diferencia particular: los padres de los alumnos apoyan al paro de los maestros mediante la toma de escuelas.

 

“Todo empezó en la Normal Joaquín V. González, que es la escuela de mayor matrícula de la ciudad, con más de 1500 alumnos y donde el paro venía teniendo una adhesión del cien por ciento -comenta Carrizo-. Los padres preocupados por lo que pasaba se reunieron en asamblea y decidieron tomar la escuela. Es que muchos son trabajadores estatales, todos saben que nuestro reclamo es justo”. Carrizo pertenece a la Asamblea de Docentes Autoconvocados de Chilecito, ciudad en la que el paro alcanza, desde el inicio del ciclo lectivo, una adhesión del 95 por ciento. Reclaman un aumento que permita equiparar el salario a la canasta familiar y en una sola cuota. “Los estatales de la provincia recibieron 550 pesos de aumento, y en negro. Eso explica que los padres apoyen nuestro paro. Empezó por la Normal, siguió por el comercial, ayer se tomó una primaria y hoy hay tres escuelas más tomadas por los padres en apoyo a nuestras medidas de fuerza”, finaliza el maestro. Además, cuatro docentes de Chilecito se encadenaron en las rejas del ministerio de Educación de la provincia, en la capital.

Docentes autoconvocados de Chilecitos, encadenados en la capital provincial.

Docentes autoconvocados de Chilecitos, encadenados en la capital provincial.

 

“Yo me quedé anoche hasta las dos y después estuve en otro turno desde las seis y media de la mañana -explica Carla (quien pidió que no se publique su apellido), madre de dos niños de la escuela primaria Nicolás Dávila, ocupada por los padres de los alumnos en apoyo al paro docente-. Nosotros apoyamos a los docentes pero no por un ánimo absurdo. Es por una cuestión fáctica. ‘Me traés tu recibo de sueldo, papito, y ahí vemos cuánto cobrás’. Y los traen. Y yo no sé cómo hace esta gente para llegar a fin de mes. Hacen magia”. Carla cuenta que luego de quince días de paro, fueron llamándose entre los padres para ver qué hacer, que primero fueron a las movilizaciones, que acompañaron a los maestros en sus reclamos, hasta que decidieron juntarse ellos mismos, como padres. “Nos convocamos por teléfono y nos reunimos en la escuela -cuenta-. A las 21 decidimos tomar el establecimiento. Que venga el gobierno para ver que reclamamos que le dé solución a los reclamos de los maestros”.

 

“Soy mamá de cinco hijos y cuatro vienen a estudiar a la normal -se presenta Carina (quien también pidió reserva de su apellido), ama de casa cuyo marido vende pollos para sostener el hogar-. Una está en jardín, el otro en primer grado, otro en cuarto grado, una en séptimo y el más grande pasó a segundo año. Estoy acá tomando la escuela porque quiero apoyar a los docentes, porque es justo. A veces los medios dan cifras que no son y confunden, pero al hablar con los maestros pienso que su reclamo es justo”.

-¿Cómo le explica a sus hijos su apoyo a la medida de los docentes?

-Ellos me preguntan cuando van a empezar a cursar y les explico que sus maestros piden medianamente lo que se gasta todos los meses. Mi marido me pidió que venga a apoyar. Ninguno de nosotros está vinculado a docentes, somos particulares, pero los queremos acompañar. Venimos por etapas. Ahora a las siete de la noche es mi turno, pero hay mamás que vienen de una a cinco de la mañana con el frío que hace. Nos vamos repartiendo. Porque es justo.

 

“Como papás, queremos que los chicos vengan a las escuelas, queremos que haya un acuerdo, pero no hay acercamiento entre los 150 pesos que ofrece el gobierno y lo que reclaman los maestros -dice Adriana Páez, madre de un niño de escuela primaria que toma el establecimiento de su hijo-. Nosotros hemos asistido a las asambleas de los docentes y vemos que están dispuestos a negociar, pero el gobierno es inflexible. Decidimos tomar una medida extrema para que se los escuche, para que cuando venga el gobierno y pregunte por qué los papás tomamos las escuelas, sepan que es porque queremos una solución”.

 

La Rioja es una de las quince provincias en conflicto sindical educativo, cuyo epicentro se encuentra en la provincia de Buenos Aires. Chilecito, una ciudad riojana que tiene en su memoria la infatigable lucha de sus habitantes para proteger al Famatina de la depredación minera, es escenario de una acción inédita pero incontrastable. Ante la irracionalidad de los gobiernos que quieren que los maestros ganen miserias por la educación de los niños, sus padres -también trabajadores- se suman ocupando escuelas a una lucha que les pertenece. Porque, se sabe, si ganan los maestros, ganamos todos.

 

Los padres pernoctan en apoyo al paro docente.

Los padres pernoctan en apoyo al paro docente.