La devaluación según Altamira

El dirigente trotskista explica la devaluación, sus consecuencias y más.

El líder trotskista analiza la devaluación.

El líder trotskista analiza la devaluación.

 

 

– El Partido Obrero sacó una declaración titulada: “Llegó el Rodrigazo” frente a la devaluación del peso ante el dólar oficial. Algunos han notado que esta forma de llamar al proceso tiene una connotación alarmista, incluso destituyente por parte del Partido Obrero porque remite a un periodo muy convulsivo de nuestra historia. ¿Cuál sería la caracterización de la devaluación de la semana pasada y por qué lo llamás “el Rodrigazo”?

– Son muchas cosas las que planteás. Me tiene sin cuidado lo de alarmista porque una devaluación en el curso de los últimos meses del orden del 30%, y que con respecto del año pasado es el doble, ya es alarmista por sí misma. Es decir, las economías no funcionan con cambios del 100%, por lo tanto, cuando alguien hace una devaluación de esta magnitud, está reconociendo el agotamiento de todo un sistema. ¿Cómo llegamos a esta devaluación? En primer lugar, con un afán de negar completamente que vivíamos una devaluación y diciendo: “No, esta es una economía nacional que funciona en pesos, se pesifica todo y entonces la compra y venta de inmuebles es en pesos”. Y de la compra y venta en pesos, el viraje ha sido descomunal porque ahora, de acuerdo a esto, los compañeros trabajadores van a poder comprar dólares.

 

– Si ganan determinada cantidad…

– No importa, porque lo que importa es el léxico: decir que alguien de acuerdo a lo que gana va a poder comprar dólares. Quiero decir que desde el punto de vista del mensaje, se pasó de la pesificación a la ultra dolarización: el viraje es descomunal y en el camino cayeron los CEDIN, en la primera tentativa de crear un mercado paralelo del dólar, el BAADE, cayeron los certificados para las cerealeras, y hasta ahora cayó el acuerdo con Repsol porque se sigue discutiendo, pero hace dos meses estaba cerrado, ¿qué es lo que se sigue discutiendo? Fracasó el acuerdo con el Club de París, y de minidevaluaciones hemos pasado a un salto brusco de devaluación, por lo tanto, el escenario en el que el gobierno se mueve, es un escenario completamente catastrófico. El gobierno asegura que este nuevo tipo de cambio es un cambio que está -llamemoslé- en equilibrio, con la misma convicción con que Guillermo Moreno dijo que con el BAADE se arreglaba todo y con la misma convicción con que antes dijeron que comprando las casas en pesos se arreglaba absolutamente todo. Y vos escuchás a economistas, empresarios, y la opinión convergente es que este tipo de cambio no arregla nada, y ni si quiera se trata del monto del tipo de cambio. Se trata de que consideran que los desequilibrios económicos no han quedado superados por esto, por lo tanto, el camino de la devaluación sigue siendo una incógnita, y la gran mayoría cree que es un recorrido que va a seguir yendo para arriba.

Al mismo tiempo, tomaron una medida que juraron que no iban a hacer -como también la devaluación: en un discurso famoso Cristina dijo que iban a tener que elegir otro presidente para devaluar-, que es llevar las tasas de interés al 26%. Esta tasa de interés es muy interesante porque me hace acordar a la minidevaluación de Martínez de Hoz que marcó el derrumbe del gobierno de Videla. Esta es una tasa suficientemente alta como para frenar el crédito, y lo suficientemente baja como para frenar y desinteresar a los que tienen dólares y lo conviertan en pesos. Reúne las peores características de una suba de tasa de interés con una devaluación de la moneda. Es un escenario de completa descomposición en el proceso económico y eso es lo que tenía el Rodrigazo.

El otro día escuché a alguien decir que la tasa de pobreza de 1975 era del 4%, la de ahora es del 35%, por lo tanto el impacto de una inflación es infinitamente mayor sobre las condiciones de subsistencia de las personas, de las que había en aquel momento. También, en el Rodrigazo, Rodrigo y su secretario de economía tomaron una serie de medidas aisladas, donde toda la clave consistía en que el movimiento obrero aceptara una paritaria con un movimiento de salario restringido, es decir, el ancla del plan era una paritaria, no era un plan económico. El desequilibrio más grande, en primer lugar, va a ser con los salarios y jubilaciones, pero al interior de la economía, el desequilibrio es muy importante porque el modo de corregir agrava el desequilibrio del comercio exterior ya que las industrias más importantes del país tienen un balance negativo de dólares, exportan menos de lo que importan. La industria automotriz, la electrónica, algunos rubros de la textil, y más allá de eso, el conjunto de la economía, está afectado por los precios de la energía. Entonces viene la siguiente pregunta: ¿el gobierno piensa -como lo hizo con la nafta después del acuerdo con Chevrón- aplicarle a la electricidad el mismo tipo de aumento?

 

 

– De hecho, lo que se dice es que ya hubo un pedido de aumentar la nafta un 20%.

– Eso ya está atado. El gobierno hizo un pacto, cuando vino Chevrón; al darle la libertad para exportar, prácticamente rompió la separación entre precios internos y precios internacionales.

 

 

– Hay sectores de la izquierda kirchnerista que aseguran que la devaluación ha sido un golpe, pero que se debe paliar con medidas de protección a los trabajadores y está en consonancia con lo que dijo Kicillof de que hay que proteger a los sectores más vulnerables para que la devaluación no los afecte y que no haya inflación.

– Este gobierno no los va a proteger porque tiene un prontuario de 12 años, que es la redistribución de ingreso entre los trabajadores. Cuando el gobierno dice que los va a proteger, se refiere a la gente sin trabajo, a las jefas de hogar, a los que no estudian ni trabajan, es decir, al mecanismo de la asistencia social con plata del ANSES que no cubre nada. Ahora, con la forma en que sacan plata del ANSES, es decir del que aporta, y cómo quieren frenar el prcrentaje de aumento en las paritarias, vuelven a repetir el esquema de que el obrero es un garca y el trabajador es el pobre que no logra cubrir una canasta alimentaria. Esto es completamente reaccionario porque blinda completamente a la clase capitalista. Ella no pone un mango, hasta ahora el famoso impuesto a la renta financiera no aparece por ningún lado.

 

 

– Hablando de la renta financiera, hay algo que parece medio ambiguo: por un lado, sectores del kirchnerismo admiten que el de 8 pesos les parece un valor adecuado, o sea que hay un sinceramiento del precio respecto del dólar actual, y por el otro lado dicen que hubo un complot que llevó a que el precio del dólar se fijara en este monto. Esta devaluación ¿es un sinceramiento del gobierno o fruto de un complot?

– Suponiendo que fuera parte de un sinceramiento del gobierno en el que fijan el precio del dólar a 8 pesos y está bien -es más, hay economistas de la Alianza como Miguel Bein, que dicen que 8 pesos está bien-, aplican un razonamiento que no corresponde a esta época. En el pasado, quiero decir antes de la dictadura militar, antes de la crisis del petróleo en el ’73 con la guerra de Israel y los países árabes, el problema de la paridad entre monedas, era un problema de precios relativos entre un país y otro. Suponiendo que tuvieran un equilibrio, si en un país los precios subían y en el otro no, vos tenías que devaluar la moneda para que se emparejara y de esa manera seguía el intercambio de importaciones y exportaciones.

El rubro que más mueve el mercado mundial, a tal punto que es el rubro al cual se atribuye el ítem de mayor beneficio de los bancos, es el mercado de cambio de capital. Es decir, la entrada y salida de capitales a la bolsa, a los bonos del estado y privados, fideicomisos para financiar; ése es el movimiento principal, un movimiento puramente especulativo porque procura aprovechar desniveles de tasas de beneficios de corto plazo, no solo problemas de desnivel de precios. Ese equilibrio todos los días se rompe, en todos los países del mundo, todas las monedas fluctúan, algo que no ocurría antes. Por eso se hizo el acuerdo, después de la guerra, para establecer un criterio de tipos de cambio fijos. En el año ’71 EE.UU. rompe con eso, ya lo había hecho en el año ’68, entonces el flujo comercial dejó de ser un determinante en el precio del tipo de cambio, para ser el movimiento de capitales.

 

– Los movimientos financieros.

– Los movimientos financieros. ¿cómo se manifiesta en la Argentina? Que las reservas se van porque no se puede acumular capital en pesos porque el peso se deteriora. Eso es un movimiento financiero: si un sojero puede exportar a 8 pesos, o Techint puede exportar a 8 pesos no cambia en lo más mínimo el dislocamiento de la moneda argentina y cómo el capital internacional arbitra, es decir, juega en torno a ese tipo de moneda. Por ejemplo, como la moneda argentina está en plena destrucción, la tasa de interés que se cobra a un préstamo argentino en dólares es del 12% y a un banquero norteamericano 1,5% ¿Por qué a uno 12% y al otro 1,5%? ¿Qué tiene que ver con el precio de la soja? Al revés, el precio de la soja todavía permitiría solventar. Entonces, el error fundamental es no interpretar que esto es una crisis financiera, no interpretar que hay una dislocación de la moneda, y no interpretar que la Argentina entra en este proceso en simultáneo con un conjunto de países que no tienen ningún problema para exportar. El problema que tienen es que el sector privado particularmente está endeudado hasta la coronilla y no pueden pagar la deuda. Naturalmente, al final lo que importa es el precio de la soja, ¿por qué? Porque si estás endeudado y no podés pagar, es porque te has endeudado mucho más de las expectativas de negocio que pensabas hacer con la soja, con el acero, con esto y con lo otro. Es decir, lo que importa en definitiva es la economía real pero se dan cuenta de que lo que importa es la economía real cuando se le viene abajo el hecho de que el acreedor no le refinancia la deuda y entonces tenemos un desbalance financiero. Por eso, esto es una devaluación que plantea un cambio del régimen político y económico del país, y cuando digo cambio del régimen económico, no estoy diciendo cambio al del régimen económico socialista, ése es por el que nosotros abogamos; pero se plantea un cambio.

 

 

– Para terminar, se puede plantear una similitud con el Rodrigazo (N. de R.: en el video, error del entrevistador), que remite a una revuelta de los trabajadores porque frente a este ajuste salarial, ¿cómo van a reaccionar? (Hugo) Yasky dijo que van a acompañar al gobierno frente al complot inflacionista, y algunos plantean que las paritarias se posterguen hasta dentro de seis meses.

– Quiero decir algo que tiene que ver con Rodolfo Walsh, alguien me hizo una observación que me quedó grabada: en la primera versión de la Carta a la Dictadura militar la denuncia que hace es tremenda, también en la final. Cuando termina de hacerlo no le gusta, ¿por qué no le gustaba? Porque solo se hablaba de la dictadura y del infortunio popular. Entonces, aunque fuera para denunciarla, el protagonista, el que manejaba la pelota, el dueño del pito era la dictadura. La denuncia tenía que ir acompañada de la lucha, mostrar en definitiva que esto no es invulnerable. Esta gente devalúa, todo el mundo a los gritos: “¡hay que subir acá, etc!” Pero están escondiendo una cosa: tanto el gobierno como la oposición y todos los dueños de este país, están en la situación más débil de la historia y los trabajadores están más fuertes que ellos. Las últimas diez luchas en distintos lugares que yo he registrado, fueron ganadas todas. Entonces, el eje de esta crisis pasa porque ninguno de ellos la puede desbaratar y la van a ir desbaratando a medida que se vaya manifestando. La crisis sindical, incluso la destituyente -Barrionuevo- pone paños tibios, lo cual es reconocer quién tiene el protagonismo o dicho en otro lenguaje, quien tiene la iniciativa estratégica. Es decir, el tipo que tiene todo el tiempo la pelota, no necesariamente está dominando el juego aunque parezca que es así. Muchas veces es estéril el manejo de la pelota porque cada vez que hay un contragolpe, hay amenazas de gol del adversario y en cambio el otro nunca se acerca al arco. El problema es esto: no se trata de descontar fatuamente el movimiento obrero, hay que luchar, hay que preparar y todo lo demás, pero los sedimentos están ahí. Va a haber una irrupción popular y, en gran parte, las contradicciones internas del plan del gobierno obedecen a que quieren conciliar lo que entienden que son medidas graves que tienen que tomar en defensa de los intereses capitalistas, con el temor de la reacción popular.

Por eso Capitanich le sopla al oído al trabajador, cuando el trabajador no tiene ninguna condición para tener ninguna clase de dólares y además es una desvirtuación completamente del plan original porque significa que si vos tenés pesos, no los podés convertir a dólares, vos solo podés convertir a dólares aquello que te ingresa, si te ingresó hace 4 meses y lo tenés como depósito, eso no lo podés convertir a dólares. Son todas cuestiones que muestran las contradicciones internas. Simplemente estoy mostrando que se tratan de chiquilinadas conceptuales. Si reventás este ajuste -y la forma de hacerlo es aumentar los salarios, etc- y cambias toda la orientación del plan de gobierno, hay que investigar si tenemos que pagar toda esta deuda, hay que abrir los libros de las empresas de donde sale la plata que luego se fuga para el mercado de cambios, hay que dejar de subsidiar a los grupos capitalistas que se llevan mucha más plata -estamos pagando precios internacionales de energía fabulosos y le asignamos infinitamente más dinero que a la Asignación Universal por Hijo-. El planteamiento nuestro corresponde a un análisis detallado de una caracterización de la deuda.

 

– Una reivindicación de todo esto, ¿no es una abstracción o un planteo a largo plazo histórico, no inmediato?

– No, nosotros tenemos un planteamiento inmediato. Nosotros decimos lo siguiente: ¿ustedes devaluaron? Todos los que se beneficien con la devaluación van a tener que pagar un impuesto extraordinario que deje la plusvalía en manos del poder del pueblo. Un aumento de salario acorde a la devaluación, paritarias y aumento a los jubilados, 82% móvil. Nosotros vamos a dar la lucha por eso. Los que luchamos por eso decimos cuál es la salida estructural, de orden más general, hay que modificar la base social, la base económica. Incluso hay economistas burgueses de izquierda que reconocen que la Argentina es un país industrial ficticio porque si vos producís automóviles “a lo Lego” -mi hijo jugaba al Lego y juntaba las piecitas-, eso no es industrialización, si en la industria electrónica son todos componentes de otros lados, si la infraestructura del país es de importación, lo que tenés es un país de juguete desde el punto de vista capitalista, o sea que para cualquiera hay que cambiar las bases sociales, y nuestra bases sociales son socialistas.

 

 

La devaluación, los movimientos financieros y la crisis mundial, las consecuencias locales y cómo deberían, según Jorge Altamira, actuar los sectores populares frente a la nueva etapa. (Cámara: @caruchinnn)

Comments

  1. pipa says:

    es lider del altamirsmo? che en algun lado ponele desde q partido o desde donde habla aunque sea vio…