El Chaco verdadero

Desocupación, exclusión social y pobreza: Chaco es una de las provincias con los peores indicadores del país.

El nordeste es la región de mayor y más fuerte subdesarrollo estructural de la Argentina. Chaco y Formosa lideran el ranking del total del provincias que presentan los peores indicadores sociales, económicos, sanitarios y educativos del país. Medido bajo los indicadores de desarrollo humano y social, el nordeste -encabezado por Chaco- presenta un retraso de una vez y media respecto de las provincias que integran la región central, donde se concentran el 75 % de la población argentina y el 84 % del producto bruto interno (PBI). Entre los paralelos 31 -Córdoba- y el 39 -Bahía Blanca-, en esa franja de 900 km, se concentra el país central que da origen a la notable inequidad territorial que es la matriz de las restantes desigualdades existentes entre las distintas regiones. En el nordeste el ingreso promedio del decil más rico de la población supera cuarenta y cinco veces el ingreso promedio del 10 % más pobre. Esta brecha de desigualdad de ingresos se traduce en la alta concentración de riqueza en un sector muy reducido de la población argentina, que inevitablemente produce una fuerte desocupación y subdesocupación, marcada pobreza, indigencia y exclusión social, que como fenómeno colectivo se agudiza en el norte argentino.

Desocupación real en Chaco

 

La desocupación real o abierta supera los dos dígitos en Chaco. Se toma en cuenta una población económicamente activa de 400.000 personas. En aquel porcentaje está incluida la desocupación encubierta, que está conformada por los trabajadores que cobran planes que sustituyen el empleo y programas sociales, a los que se considera como que está trabajando, y por los inactivos, calificados como desalentados por el Indec porque ya no buscan trabajo. Se estima que existen 84.000 personas desocupadas, de las cuales 32.000 viven en el Gran Resistencia, lo que constituye un real fenómeno colectivo que motoriza la pobreza, la indigencia y la exclusión y la marginalización social. La taza de desocupación efectiva sería aún mucho más elevada si no estuviera atenuada por el fuerte y constante crecimiento del empleo público en los últimos diez años.

El empleo público, como herramienta de múltiples usos políticos

En Chaco actúan tres factores que encubren el desempleo real o abierto. El primero es el empleo público. En el curso de los últimos años se ha producido una extraordinaria expansión del empleo público, que hizo que el Estado chaqueño sea el gran empleador. Mensualmente perciben sus ingresos 104 mil personas o más, considerándose el estado provincial y los municipios, comprendiéndose al personal de planta permanente y el personal transitorio, que son los contratados de servicios y obra, los jornalizados, los conveniados con Nación y los becados, que son trabajadores públicos encubiertos.

En 4 años de gestión, Capitanich hizo ingresar al Estado provincial un número estimado de 25.000 agentes, mayoritariamente temporarios. La comparación parece odiosa, pero es útil porque pone al descubierto el modelo de gestión local, y que se tomó al Estado como bolsa de empleo y devolución de favores políticos. Durante el 2012 y meses del 2013 ingresaron aproximadamente 5.000 trabajadores permanentes y mayoritariamente temporarios. La superpoblación de empleados públicos generó un funcionamiento caótico del Estado, que presta servicios que cada vez son de peor calidad, a tal punto que la burocracia está fuera de control.

Los planes que sustituyen el trabajo y la baja tasa de actividad

 

La cantidad de planes sustitutivos de empleos o programas especiales es alarmante, aunque se redujeron comparado con la etapa posterior al quiebre de 2001. Es descontrolado el universo de personas que perciben programas sustitutivos de empleo o programas especiales, que son financiados a través de transferencias corrientes que realiza Nación hacia Chaco. El total de personas (planeros) que cobran los planes nacionales o de programas especiales es un dato incierto para la opinión pública, pero se estima que la cifra oscila en 68.000 personas, que figuran como ocupados para el Indec, con lo cual alteran sustancialmente la tasa de desocupación real.

La baja tasa de actividad que tiene Chaco es prácticamente la misma que mostró durante 2012. Este indicador pone en evidencia el alto nivel de desocupación abierta en nuestra provincia. Medida a través de los indicadores usuales, Chaco presenta una tasa de actividad del 34,6 %. Esto significa que de cada 100 personas mayores de 14 años, solamente 34 está empleada o busca trabajo. O sea que para las estadísticas del Indec, 65 personas de cada 100 no buscan trabajo; están en sus casas, inactivas, desalentadas y financiadas sin trabajar. Estas personas forman parte de la fuerte desocupación encubierta que existe en Chaco.Estadísticamente se las considera como auto-excluidas del mercado de trabajo y dejan de formar parte de la tasa de desempleo que elabora el Indec. El promedio nacional de la tasa de actividad es del 46% y Chaco está 12 puntos por debajo, lo que es muy importante y grave, ya que es una de las provincias que tiene, junto con otras que integran la región NEA, las peores tasas del país.

La pobreza real

La información proporcionada por el Indec en materia de pobreza e indigencia es errónea. Los porcentajes son ficticios. A junio de este año estimamos que el 32 % de la población de Chaco se encontraba por debajo de la línea de pobreza y el 11 % por debajo de la línea de indigencia, repitiéndose los valores del último semestre del 2012.  Para llegar a tales porcentajes tomamos en cuenta la tasa de desocupación real y abierta, los montos promedios de las sumas que pagan por los planes sustitutivos de empleos y de los restantes programas especiales, los promedios de los salarios de los sectores públicos y privados, que trabajan en blanco y en negro y, por último, los precios reales de la canasta básica familiar y la canasta alimentaria, a valores promedios de góndolas y servicios tarifados a precios por consumos promedios. Estos porcentajes reflejan un poco más objetivamente la realidad social y económica de las familias chaqueñas porque respeta que la situación de pobreza real es directamente proporcional a la baja tasa de actividad existente en Chaco, a los altos niveles de desocupación y subocupación estructural, a los bajos salarios que se pagan, especialmente de quiénes trabajan en negro en el sector privado, y a los bajos valores que se abonan en concepto de planes sustitutivos de empleos y programas especiales, por un lado. Y por el otro, al aumento constante de los precios de las canastas básicas y alimentarias, cuyo financiamiento captura casi todos los ingresos de las familias chaqueñas.

 * El autor es director del Centro de Estudios e Investigación Social “Nelson Mandela”

Comments

  1. Get Smart says:

    Política de Población en Italia – En 1830 una epidemia del cólera provocó grandes bajas en la población. Entre los años1840-’50 se originó una grave crisis debido a que el aumento en la producción industrial contrastaba con el escaso poder adquisitivo de la población. Además, el agro se encontraba técnicamente retrazado y la producción era escasa, los precios subieron aceleradamente y se produjo el desabastecimiento. Muchas industrias se declararon en quiebra, aumentando así la desocupación y sumiendo en la pobreza a gran parte de la sociedad. Italia entró en la Primera Guerra Mundial en 1915. Para el país el conflicto a solamente 50 años de la unificación, constituyó una durísima prueba. Italia, que cuenta con una larga tradición de emigración, se ha vuelto últimamente país de inmigración. Antes de la primera guerra mundial, unos 14 millones de personas abandonaron el país. Al principio, la mayoría de los emigrantes italianos (el 64%) se dirigía hacia otros países europeos, pero a medida que en los países de ultramar las economías se hacían más estables, América del Norte y del Sur iban siendo metas más atractivas (para alrededor del 60%). Los emigrantes del norte de Italia se dirigían a Europa, mientras los que procedían de Italia Central y del Sur viajaban a las Américas. Se trataba más que todo de agricultores, obreros y artesanos. En Italia la posguerra fue muy difícil; grave déficit del balance, desvalorización de la moneda, aumento de los precios, dificultad de colocación en el trabajo para los millones de veteranos de la guerra, etc. En este clima de desorden y descontento se afirma un nuevo movimiento político: El Fascismo. Mussolini sube al poder. Con el espíritu de una política demográfica y colonialista cada vez más acentuada, el fascismo emprendió la conquista de Etiopía y implementó la política populacioncita, afirmando que el factor predominante de la fortaleza de la de la población es su potencia demográfica.

  2. Germán Leyens says:

    y el ex-gobernador ha venido a hacer a nivel nacional lo mismo que hizo en su provincia? a eso se refieren con la profundización del modelo?