Una época de victorias

Un lúcido análisis de la realidad realizado por una de las luminarias del profundo pensamiento kirchnerista.

Pedro Cosentino

Pedro Cosentino

Nocturnísimos pájaros negros cubren la cúpula: el mundo se cae a pedazos. El otrora líder internacional que fue EEUU se desploma en medio de un shutdown inmovilizante. Aparece entonces el rol importantísimo de Argentina, dispuesta a ayudar con cedines a la caída del dólar, enviar gendarmes del conurbano a cuidar el Pentágono o contribuir con cuadros políticos del peronismo a corregir esa ficción molesta que es la división de poderes. Como bien señaló Amado Boudou, nuestro vicepresidente corsario, en la Argentina hay certidumbre presupuestaria a

diferencia de EEUU. Hoy más que nunca los países del mundo ven en la economía argentina una segura inversión para dar un giro de 360 grados a los problemas.

Otro ejemplo del atraso comparativo de EEUU con respecto a Argentina lo dio Daniel Filmus esta semana. Mientras un ineficiente Barack Obama combate la crisis propiciando la generación de fuentes de empleo, en Argentina batimos los récords de jóvenes que no estudian ni trabajan. Porque cualquier país resuelve sus problemas poniendo su población a trabajar, pero sólo en los países exitosos como el nuestro se puede vivir ociosamente de los padres o el Estado.  Ni que decir del logro en términos de igualdad y dignidad que significa esto: por fin las madres jóvenes saldrán del oprobio de la explotación capitalista y la independencia económica y regresarán al digno lugar del que nunca debieron salir: la casa en la que crían a sus hijos y atienden a su marido. Otra vez, los progresistas en el oficialismo volvemos a ganar la batalla.

Otro combate se abre en el horizonte. El pérfido Pepe Mujica, emperador de la república oriental del Uruguay, histórico reaccionario, millonario representante de los intereses imperiales, intenta pasar por encima de nuestra humilde presidenta. Envidioso de los pronósticos de contaminación ambiental que producirá la explotación de Chevron, decidió aumentar la producción de la papelera Botnia sólo para superar con su pequeño país los índices de toxicidad de la Argentina. El fin obvio es producir un ejército de mutantes que crucen el río y sometan a nuestra población. No lo permitiremos: a cada papelera responderemos con una campaña de fracking, a cada pez de tres ojos con una mina a cielo abierto.

En estos duros tiempos los países parecen competir por quién se derrumba con más rapidez. Nuestra querida presidenta, con firmeza, nos lleva a la victoria.

 

Comments

  1. Rafael says:

    La verdad,me gustaría leerte haciendo una crónica sobre la lucha de Nora Cortiñas con Qom en Formosa o contra Monsanto a favor de los vecinos del Barrio Ituzaingo, o esos DD HH no garpan? que tristeza me da leerte.

  2. Rafael says:

    No entiendo por que censuraron mi comentario!Sera que el sol no se puede tapar con el dedo?

  3. Rafael says:

    Ay Ricar,Ricar…por que no hablas con el mismo enfasis de las Corporaciones como Monsanto,Barrick Gold,Chevron y sus verdaderos dueños y que incidencia tuvieron en la presidencias de Ongania y Videla,Du Pont,Osisko,Kraft Foods y Coca Cola.No seas tan obsecuente! Se te nota demasiado.