La memoria recobrada

Por primera vez en su historia, Jujuy tiene un espacio político aborigen que disputa el poder en la provincia.

mcp jujuy

En enero de 1982, en el primer número de la Revista El Porteño, que se editaba en la ciudad de Buenos Aires, Miguel Briante, escritor y periodista, edita la nota “Aborígenes: La memoria perdida”. Era una crónica que denunciaba con crudeza el estado de la subjetividad colonizada lacerante de los wichi y qom que preexisten en la provincia del Chaco. Briante exclamaba: “No hay pasado, no hay mitos, ni leyenda, ni nada antes de los evangelistas. Tan fuerte fue la prédica, tan feroz. Proclaman que su fe es el evangelio, como si hubieran nacido en el siglo pasado, cuando llegaron los anglicanos”.

En enero de 1982, a nivel internacional, en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, las naciones indias del Hemisferio Occidental (América, o Abya Yala, o Pacha Mama) habían logrado construir un foro No Gubernamental propio, para debatir frente a los representantes diplomáticos de los países adscritos a la Organización de los Estados Americanos, OEA, los derechos de las naciones indias. Tema crucial para las sociedades hegemónicas neocoloniales de los países llamados “latinoamericanos”. El representante de la Argentina, embajador Gabriel Martínez, expresaba a viva voz que “en mi país no hay indios”. Sin embargo, el Articulo 65, Inciso 17, de la Constitución Nacional vigente, establecía que corresponde al Congreso: “Proveer a la seguridad de la fronteras, conservar el trato pacífico con los indios y promover la conversión de ellos al catolicismo”.

Guerra contra el pueblo kolla (qulla) en la Puna jujeña. “Conquista del desierto”, “Conquista del Chaco Impenetrable”. Bombardeo sobre Napalpi, Anglicanos, adventistas, menonitas, órdenes católicas. Significaron y significan acciones de lesa humanidad, es decir genocidio y etnocidio. Pérdida de territorios, de la memoria histórica y de la identidad. Tal como lo refleja Miguel Briante en su crónica de 1982. Esas acciones de lesa humanidad son similares a las acciones de la dictadura genocida de finales del siglo XX. Todo sucede en el periodo de la República Argentina, supuestamente libre e independiente de toda dominación extranjera.

En 1994 se Reforma la Carta Constitucional de 1853, el citado artículo se modifica sustancialmente. Queda establecido el Artículo 75, Inciso 17, que prescribe que el Congreso deberá “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”. Es decir se reconoce en la letra que los pueblos y/o naciones indias existen desde antes de la constitución de la República Argentina. Literalmente es una expresión de deseo o un mito legitimante de la Constitución, porque los Estados provinciales y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), en la práctica, imponen relaciones cuasi coloniales con los pueblos originarios.

En el mundo de la provincia de Jujuy, que tiene una superficie de 53.219 km2, de los cuales, el 70% es, en la teoría y en la práctica, propiedad del Estado provincial. Es decir, son tierras fiscales. El 30% restante del territorio constituyen las propiedades privadas de la sociedad hegemónica. Esta situación feudal de la tenencia de la tierra conlleva a que en la sociedad pluricultural de la provincia persistan las lacerantes relaciones coloniales con los pueblos y comunidades originarias que preexisten desde hace siglos en el 70% de “tierras fiscales”. Las relaciones coloniales producen y reproducen prácticas paternalistas que es igual a racismo y discriminación racial, pobreza, corrupción desde arriba hacia abajo, despojo de territorios, asimetrías en la distribución de la riqueza, de la información y del conocimiento, emigración latente y manifiesta de la población joven.

El 1º de agosto de 1949, el Estado Nacional, mediante Decreto 18.431, expropió 1.846.752, 25 hectáreas de tierras, en los Departamentos de la Puna, Quebrada y Valle Grande. El objetivo era y continúa siendo devolver las tierras a los habitantes aborígenes, “hijos de Manku Kapaq”. Hasta el presente, el Estado provincial es incapaz de proceder la devolución con títulos de propiedad definitivos y planos derivados de las mensuras correspondientes. La práctica política del ninguneo a los pueblos originarios es endémica. El ninguneo se reproduce en los gobiernos municipales y comisiones municipales. Los gobernantes locales son descendientes y miembros de comunidades originarias, pero ideológica y políticamente responden a los tradicionales partidos políticos de la provincia: “peronistas” agrupados alrededor del Frente por la Victoria que lidera el “conductor” Guillermo Fellner; y “radicales” agrupados en torno al Frente Jujeño que lidera el senador nacional “anti K” Gerardo Morales.

Estos partidos tradicionales son lobistas y representantes de los intereses de la minoría hegemónica de la provincia. Los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial son administrados por miembros de los partidos tradicionales que responden a corporaciones de reducidos grupo familiares. Estos grupos son la otra cara de los propósitos de democratizar las instituciones y de mejorar la distribución de la riqueza, que tiene el actual gobierno nacional.

Por lo expuesto hasta aquí, es que desde julio de 2011, las comunidades del Departamento de Humahuca, deciden, desde abajo hacia arriba, construir el Movimiento Comunitario Pluricultural (MCP). En las elecciones del 23 de octubre de 2011, el MCP, como partido a nivel municipal, presentó candidatos para intendentes, concejales y vocales para comisionados municipales, en los Distritos de Humahuaca, Hipólito Yrigoyen Tres Cruces y El Aguilar. El MCP ganó dos escaños para concejales y la intendencia de El Aguilar. Un acontecimiento inédito en la historia de la política jujeña y de la Argentina. Desde el 2012, mediante ordenanza, la Municipalidad de El Aguilar se llama Municipalidad Comunitaria Pluricultural. La gestión municipal cambia para mejorar la calidad de la gobernanza desde abajo hacia arriba, desde la comunidad.

El MCP como partido a nivel provincial

Sin duda, desde el 11 de diciembre de 2011, la memoria y las instituciones de los pueblos del Jujuy profundo se están recobrando. La historia, el conocimiento, la participación comunitaria, el consenso, la articulación de los pisos ecológicos y de las instituciones se recupera para construir el Buen Vivir de los pueblos. Los miembros de las comunidades dejan de ser objetos para la política clientelista de los partidos tradicionales. Están pasando a ser actores políticos para transformar las realidades territoriales presentes en pos de un futuro mejor. Para transformar las realidades territoriales presentes hay que recuperar el pasado y la memoria. Para el MCP es válida la premisa de George Orwell: “Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”.

El pasado del Jujuy profundo lo controla el poder hegemónico del Jujuy imaginario, que tiene como punto de partida el proyecto colonial de Francisco de Argañarás y Murguía (1593). Por lo tanto, el Jujuy imaginario o virtual, la minoría, se sostiene con su historia oficial, mediante la cual proyectan su futuro exclusivo desde la perspectiva indigenista (pensar y hacer cosas para el colonizado), en este caso la mayoría de la población jujeña. La minoría del Jujuy imaginario controla el presente y el pasado. Por ello, desde 1834 la tarea del Estado jujeño, fue y es, apropiarse de los territorios y de las riquezas de los pueblos originarios. ¿Cómo enfrentaron los kolla a estas relaciones coloniales? Emigrando, ocupando y comprando espacios territoriales en las ciudades, como ser la ciudad de Jujuy, Palpalá, Humahuaca y otras.

La situación social y política derivada de la exclusión de la mayoría, el Jujuy profundo, hace que el MCP, desde el 25 de mayo de 2013, sea una alternativa política válida, a nivel provincial, para modificar y transformar realidades territoriales. En el marco del proceso de democratización que experimenta nuestra provincia y, en el proceso para una mejor distribución de la riqueza de nuestro país pluricultural.

En las elecciones legislativas del 27 de octubre próximo, el MCP presentará candidatos para concejales y vocales de comisiones municipales, en los Departamentos de Yavi, Santa Catalina, Rinconada, Cochinoca, Humahuaca, Tilcara, Tumbaya, General Belgrano, Palpalá, Perico y Santa Bárbara. Presentará, respetando las regiones geográficas de Jujuy y los Departamentos, candidatos a diputados provinciales.

En la jurisdicción de la ciudad de Humahuaca, presentará candidato a Intendente, como también, para concejales. Gustavo Gabriel Ontiveros (Licenciado en antropología), Mario Corimayo (maestro carpintero), Alicia Quispe (profesora y técnica en desarrollo intercultural), y Sergio González (comunicólogo y profesor) son los candidatos del Movimiento Comunitario Pluricultural.

La Municipalidad de la Ciudad de Humahuaca

 La ciudad de Humahuaca, desde el 10 de diciembre de 1983, eligió intendentes que siempre actuaron al margen de la Ley Orgánica de Municipios, como también al margen de las necesidades, intereses y derechos de los habitantes. La ciudad tiene historia en el marco de las civilizaciones de Tiwanaku y del Tawantinsuyu, o prehispánica, como también colonial, republicana y local. Es el principal epicentro y referencia de la Declaración de la UNESCO del 2003: “Patrimonio Natural y Cultural de la Quebrada de Humahuaca”, que se extiende desde las localidades de Casilla o de Tres Cruces hasta Bárcena o acceso norte de la ciudad de Jujuy. La toponimia persistente conduce al pasado profundo de la Quebrada, que tiene relaciones hídricas con la cuenca del Bermejo, antes llamado Pilkumayu, cuyas aguas arriban al Río de la Plata.

Desde julio de 2003, el territorio de la jurisdicción de la Municipalidad de Humahuaca, es objeto codiciado de traficantes de tierras, tanto privados como estatales. La construcción de viviendas por parte de cooperativas, organizaciones sociales, que reciben financiamiento del Estado nacional, que en principio fueron decisivas para salir de la desocupación brutal que azotaba y azota aún a la población de Jujuy. Con el correr de los años generan problemas angustiantes para los propietarios ancestrales de tierras. El 05 de septiembre de 2012, los traficantes de tierras con residencia en la ciudad de Jujuy, chocaron con la resistencia férrea de los habitantes de Humahuaca que actuaron comunitariamente en defensa de la tierra. Lamentablemente hubo una pérdida de vida entre los defensores de la tierra. Hasta la fecha la administración de Justicia de la provincia de Jujuy no aclara quiénes son los autores de los disparos que asesinaron al joven Luis Darío Condorí.

El Ayudante Fiscal Regional de Humahuaca, Dr. Fernando Alancay, defensor de ex funcionarios corruptos y secretario de la sigla “Instituto de Derecho Positivo Indígena” con sede en el Colegio de Abogados de Jujuy. Colegio que durante la dictadura genocida tenía prohibido a sus miembros defender a los presos políticos. Treinta policías antimotines y el poder de las decisiones que nace en la Casa de Gobierno de Jujuy. El gobierno municipal de la ciudad de Humahuaca presidido hasta el 06 de octubre 2012, por Roberto Lamas, promotor de toma de tierras en baldíos y predios del ex Ferrocarril Belgrano. Estos personajes e instituciones públicas, con sus errores y horrores, encubren a los traficantes de tierras y a los asesinos de Luis Darío Condorí.

Traficantes de tierras, cooperativas, fundaciones, “empresarios” privados, martilleros, abogados, escribanos, agrimensores, produjeron un contexto que se puede titular “la fiebre de la tierra”. Todos pasan por las oficinas de la Dirección Provincial de Inmuebles, dependiente del Ministerio de Hacienda del Gobierno de la Provincia de Jujuy, cuyo despacho funciona en el mismo piso donde se ubica el despacho del Gobernador. En la práctica el “dueño” de la tierra fiscal en la provincia es el Gobernador.

Ante la situación descripta, se presenta como actor político el Movimiento Comunitario Pluricultural en la ciudad de Humahuaca, presentando como candidato para Intendente al licenciado Gustavo Gabriel Ontiveros. La plataforma política se constituye en torno a tres ejes principales. Asegurar la propiedad territorial definitiva de los habitantes comunitarios y de los habitantes urbanos. Ordenar el habitad urbano y reorganizar el territorio para recuperar el ambiente, mediante la recuperación de los canales de riego y la construcción de servicios sanitarios acorde a las necesidades actuales, playas de estacionamiento, espacios verdes y campos deportivos. Combatir la basura en toda la ciudad mediante la articulación con los vecinos, las instituciones públicas y privadas de la ciudad, así como con las instituciones públicas del Estado provincial y nacional.

Dado que el Estado municipal de la ciudad de Humahuaca es una representación a nivel local del Estado provincial y del Nacional, el gobierno municipal del MCP velará para que los servicios de salud, educación, seguridad social, acceso a la red eléctrica, al agua potable, a un ambiente sano, sean proyectos y realidad, para el Buen Vivir de la población en general de la jurisdicción de la Municipalidad. La lista del Movimiento Comunitario lleva el Nº 251. Será un acontecimiento inédito la participación del MCP en las elecciones del 27 de octubre de 2013. Es el mejor camino para la amplificación y mejora de las prácticas para la democratización de la provincia de Jujuy.

* El autor es miembro del Movimiento Comunitario Pluricultural

Comments

  1. Caio says:

    Estimados, primero qureia agracerles la oportunidad de participar en su programa.Por otro lado, y quizas tardiamente quereda hacer algunas aclaraciones.Primero quereda resaltar y no negar la importancia de lo politico y lo ideolf3gico, pero el problema es que si nos quedamos sf3lo con ello evidentemente el resultado es muy pobre.Por otro lado, y si bien no cabe duda que todo investigador tiene sus persepectivas e incluso intereses, y que debe dar cuenta de ellos. Sin embargo, si se mezcla intensamente la poledtica y la ideologeda con la investigacif3n y la ciencia, eso ademe1s de convertirse en una fuente de errores, puede dar resultados monstruosos.En cuanto al problema del concepto de femicidio o feminicidio, hay que resaltar que uno de los funciones de la ciencia y de los conceptos, es la diferenciacif3n, es decir que el concepto me debe servir para distinguirlo de otros fenf3menos, y por otro lado debe ser coherente, valido y sus resultados empiricos verificables.Los problemas que tiene el concepto de feminicidio son que la motivacif3n de la razf3n de genero, es vaga y muy dificil de definir en terminos operacionalizados, e incluso no necesariamente todo homicidio intrafamiliar de mujeres puede tener esa connotacif3n. Ademe1s, es casi imposible generar estadedsticas que midan ello.Esto hace que se termine considerando que practicamente todos los homicidios de mujeres feminicidios, o que se lo asimile a homicidios intrafamiliares o de parejas, lo cual no es lo mismo.Por otro lado, es de destacar que la sentencia de un juzgado o incluso de la Corte Suprema, si bien son muy respetables, eso no signfica necesariamente en terminos cientificos que sean coherentes y que este9n realizados con datos validos, lo cual es otro problema.Por faltimo, quereda aclarar que a contrario de lo que sostiene los entrevistadores, en el trabajo si este1 hipotetizado la posiblidad de vinculo de los altos nivieles de homicidio de adolescentes con la trata de personas (ver punto 5). Lo cual este1 mencionado sinteticamente ya que escapaba al alcance del trabajo y ademe1s de no teniamos los datos para comprobarlo.