Encuentros

Un lúcido análisis de la realidad realizado por una de las luminarias del profundo pensamiento kirchnerista.

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Pedro Cosentino [/frame]

Intrépidos encuentros nos han tocado esta semana. El primero, entre nuestra querida presidenta y Rafael Correa, presidente de la hermana república de Ecuador, quien parecía muy enojado por la falta de solidaridad ante el desastre que las petroleras multinacionales provocaron en su selva. En nombre de la unidad latinoamericana, una gigantesca Cristina le dijo NUNCA MÁS a la contaminación en Ecuador: no dejaremos que Chevron destruya el medio ambiente ecuatoriano cuando bien puede hacerlo en nuestro país, donde le abrimos generosamente las puertas.

Otro encuentro vital se desarrolló en la Organización de las Naciones Unidas, donde la presidenta dio una lección de paz al mundo señalando que en Argentina no se producen armas químicas. Tanta es nuestra voluntad de concordia que tampoco producimos armas nucleares, ni armas comunes, ni robots que puedan rebelarse contra nosotros. Si se trata de no producir, Argentina siempre estará dispuesta a ponerse a la vanguardia de la comunidad de naciones.

Un tercer encuentro ocurrió en el recinto de la cámara de diputados, donde se trató y dio media sanción al presupuesto 2014. La oposición, siempre poniendo palos en la rueda, ha denunciado con ímpetu histérico cada detalle de este proyecto vital. Vale la pena detenerse en algunos de ellos. Se ha criticado, por ejemplo, que se destine el doble de recursos a un centro cultural que a evitar las inundaciones, pero ¿Acaso no es peor hundirse en el abismo de la ignorancia que en las purificadoras aguas de la naturaleza? También se critica la asignación de 1410 millones de pesos a un deporte llamado fútbol, y de nuevo ¿no quieren nuestros curules ver divertirse al vulgo? ¿Ahora que tanto cuesta el pan, también quieren arrebatarle el circo?  Ni qué decir de las críticas a la impresionante cantidad de dinero destinada a pauta oficial. ¿Cómo esperan entonces, que sostengamos la pluralidad de voces que dicen lo mismo a coro?

Como veremos, una incoherencia tras otra. Hoy más que nunca, frente al abismo que se abre, somos el único proyecto dispuesto a dar un paso adelante.