CABA: El aparente crecimiento de la enseñanza pública

El gobierno de la Ciudad anunció un aumento del 0,4% en la matrícula de las escuelas primarias del sector público. ¿Qué hay detrás de estos números?

macri escuelas

 

El “mes educativo” en la Ciudad de Buenos Aires empezó con la presentación de un “notición”: según datos oficiales, por primera vez en una década, se frenó en el nivel primario común de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la caída de la matrícula del subsector estatal. Según el mismo informe, el número de alumnos que concurren a escuelas privadas comenzaron a demostrar un retroceso. Así presentado y con título rimbombante, “A contramano del país, crece la escuela pública en la Ciudad, el diario Clarín presentó este lunes 3 de junio un trabajo estadístico del Ministerio de Educación porteño que daba cuenta de estos números.

Pero, ¿es una noticia importante? ¿El dato individual, no enmarcado, puede ser tomado como un verdadero “cambio de tendencia”? Y si, coincidimos que el dato debe considerarse como trascedente ¿Puede atribuírsele este cambio a una sola variable?

Para tratar de analizar estos datos, esta nota.

Comenzaremos, entonces, por el punto desde dónde arranca la misma nota de Clarín: el comportamiento de la matrícula de Educación Primaria Común del sector Estatal (aunque sepamos que no es el orden lógico que debería tener). En principio, y para hacer honor a la verdad, debe decirse que la caída en la matrícula de este sector tal como lo muestra el gráfico 1, se percibe desde 2005 a 2012. El comportamiento de la matrícula, puede decirse que crece durante los 90, amesetándose entre 1997 y 2005, año en que comienza su declive más pronunciado. En números absolutos arranca el año 1997 con 152.395 alumnos y cae al año 2011 a 141.335, siempre utilizando los datos oficiales del propio ministerio.

 

matricula educación primaria

* Gráfico confeccionado con datos de los relevamientos anuales realizados y publicados por el Ministerio de Educación del GCBA desde año 1996 al 2011. El dato 2012 y 2013 fue obtenido de la nota del Diario Clarín publicada en día Lunes  3 de junio de 2013.

 

A esta altura algunos dirán que “al tener crecimiento vegetativo casi negativo la Ciudad de Buenos Aires hay menos chicos y entonces…” Esto es cierto, ¿entonces son menos los chicos que tienen edad de primaria y asisten a una escuela en la Ciudad, tanto en el sector estatal como en el privado? No. Ese decrecimiento de matrícula no se verifica en el total de alumnos matriculados.

Por eso el segundo comportamiento interesante para remarcar es el de la matrícula total. Nótese en el Cuadro 1 que se produce algo que alguno podría definirlo como paradojal: desde 1996 cae la matrícula total (recordemos el párrafo anterior lo que pasaba con el amesetamiento de la matrícula del sector estatal) hasta el 2004 que marca el inicio de un crecimiento que todavía no frenó. O lo que es lo mismo decir: cada vez hay más alumnos en el nivel primario. Sí, son pocos, cada vez menos, pero siempre en aumento.

NIVEL PRIMARIO

Año

Total de alumnos

1996

270386

1997

269261

1998

268847

1999

265033

2000

262882

2001

261487

2002

259132

2003

258633

2004

259981

2005

262684

2006

264412

2007

267029

2008

267552

2009

266503

2010

270006

2011

273416

* Tabla elaborada con datos de los relevamientos anuales realizados y publicados por el Ministerio de Educación del GCBA desde año 1996 al 2011 / El dato 2012 y 2013 fue obtenido de la nota del Diario Clarín publicada en día Lunes  3 de junio de 2013.

Por último, para completar el marco y volviendo al Gráfico 1 nos queda por ver cómo fue la tendencia de la matrícula de Educación Privada. Es llamativo que mientras el sector estatal se mantenía más o menos estable, el sector privado tiene una caída hasta 2003. En ese año comienza un ascenso exponencial que al 2011 (último dato chequeado que poseo) no había frenado. La información de la nota de Clarín asegura que esta tendencia estaría revirtiéndose: una lástima que no hayan publicado ningún número para cotejarlos con las series históricas.

Tratando de hacer una síntesis, aportando porcentajes de los comportamientos de la evolución de la matrícula, podría afirmarse que la matrícula total crece de 1997 a 2011 en sólo un 1% mientras que la del sector estatal decrece en un -6% y la del sector privado se incrementa en un 11%. Esto muestra una transferencia de alumnos del sector público al privado notable para el decenio 2002/2011. Es importante remarcar que no es la única jurisdicción en la que ocurrió esto. Para compararlo con otras es bueno analizar los trabajos realizados por Mariano Narodowski que dan cuenta que ha habido provincias donde el pasaje de alumnos de estatal a privada ha sido todavía mayor al registrado en Ciudad de Buenos Aires.

Por otra parte ese crecimiento no pareciera ser exclusivo de la Ciudad: en el año 2011 según datos del DINIECE (Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa) en la Provincia de Buenos Aires creció un 0,9% en el mismo nivel la matrícula de educación estatal. ¿Problemas para el título de Clarín?. ¿Será una tendencia regional más que el producto de lo hecho en Ciudad?

Un elemento tenido poco en cuenta es qué está ocurriendo con los padres a la hora de tomar la decisión de qué tipo de escuela elegir en el momento que los hijos comienzan el nivel primario. Comparando la información que aporta el Ministerio de Educación porteño con algunos datos de consultoras privadas hay poco lugar a la duda: el sector privado se está llevando más chicos de 6 años que lo ocurría históricamente. Tomando los cortes por grado nos encontramos con que 2.4 pibes de cada 5 que ingresan a primer grado en estos últimos años, lo hacen el sector privado. Ese número en el año 2000 era de 2 de cada 5. Ese aumento y las causas del mismo debiera ser parte de un serio y exhaustivo trabajo de investigación del propio Ministerio para generar una política acorde con la reversión que hoy anuncian, allí en el inicio de la biografía escolar del alumno. Posiblemente tenga que hacerse ya desde elección en sala de 5 y no en primer grado ya que muchos chicos hacen allí su ingreso en una escuela y después empalman en el mismo colegio privado la escolaridad primaria.

Abandonando este tipo de análisis por un momento, coincidamos que el dato aportado por el Ministerio de Educación (un crecimiento interanual del 0,4%) es promisorio y se mantiene invariable la tendencia durante los próximos años: se necesitarían no menos de 17 años para que el sector estatal vuelva a los números que tenía en el año 2000.

¿Cuáles son las causas? Creo que es un error plantearlas desde la unicausalidad tal como parece mostrar algunos de los discursos de los actores que participan en el informe de Clarín. Ni los niveles de conflictividad por sí solos, ni el poder adquisitivo de los salarios por sí solo, ni la falta de oferta de jornada completa por sí sola pueden explicar estas variaciones, por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires.

En el primer caso y siempre hablando de escuelas primarias es llamativo que se apele a explicar por el nivel de conflictividad estos cambios de comportamiento de la matrícula. Si bien es cierto que en los últimos años creció el nivel de conflicto docente, los números demuestran que en los momentos de casi nula conflictividad como fueron los años 2003 a 2007 la matrícula de Educación Privada creció igual que cuando la conflictividad fue mayor durante el período 2007- 2012. Por lo tanto adjudicar a este sólo hecho las variaciones por lo menos es un tanto temerario, poco fundamentado aunque suene lindo para lo político coyuntural.

Por otra parte sí, sería bueno revisar, aunque no sea la única causa, el impacto del incremento en el poder adquisitivo de los salarios de las familias. Si tomamos como válidos los indicadores a nivel nacional de la recuperación del salario desde 2003 al 2011 emparentando este dato al crecimiento de la demanda del sector privado habría una posible respuesta, siempre parcial. Dicho de otra manera: si los padres obtienen mejoras salariales pareciera haber una propensión a buscar salidas educativas para sus hijos en el sector privado. El porqué de que los padres elijan el sector privado en vez del público, que estén dispuestos a hacer esfuerzos económicos y/o a renunciar a otros consumos familiares es también multicausal, aunque coincido, puede haber un fuerte cambio en la percepción de la “escuela pública” que tenían esas mismas familias hace 20 o 30 años atrás.

Sobre el tema de la falta de ofertas de jornada completa o extensión horaria en el nivel primario, en la Ciudad casi no haría falta hablar. Es el único distrito en el país cuya oferta educativa con extensión horaria en el nivel está por arriba del 50% de las escuelas cubriendo poco más del 40% de la matrícula en el sector estatal; lejos, muy lejos de las ofertas que realizan otras provincias.

Por lo tanto pareciera que lo que ocurre en la elección del subsistema estatal o privado es algo más que estas variables planteadas por separado. Lo cierto es que no ha habido política clara y eficiente, ni a nivel nacional, ni en la Ciudad que revirtiera esta situación… Cabe entonces la posibilidad de que algunas políticas implementadas no alcancen, tal el caso del trabajo realizado en infraestructura edilicia en la Ciudad o el Plan Sarmiento con la distribución gratuita de netbooks, que en Ciudad está orientado sólo a la escuela primaria estatal. Por lo tanto algo habrá que hacer distinto (novedoso o no, pero distinto) si queremos que la escuela estatal de la Ciudad sea nuevamente aquella que algunos de nosotros supimos disfrutar.  Con el exiguo 0,4% más de alumnos en primaria estatal es un excelente momento para meditarlo.

Comments

  1. Lacey Case says:

    y otro tramo el arroyo Raggio, este sector corresponde al límite entre el Parque de los Niños y el Paseo de la Costa. Esto se debe a que la Av. General Paz no finaliza en la costa del río sino en la Av. Intendente Cantilo. Esta avenida enlaza de manera rápida la ciudad con el resto del Gran Buenos Aires , una franja de alta concentración de habitantes y fuerte actividad comercial e industrial. Excepto su límite oriental con el Río de La Plata, todos los otros límites indicados de la ciudad separan su jurisdicción de la correspondiente a la provincia de Buenos Aires .