El trágico temporal del 2 de abril: ¿El Clima o La política?

El trágico temporal que afectó a la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, que ha dejado ya al menos 56 muertes, cerca de 3.000 evacuados y pérdidas materiales millonarias, parece plantear la siguiente cuestión, que es casi policial: ¿Quién ha sido más culpable? ¿El Clima o La Política?

temporal

¿Los casi 400 mm caídos en La Plata en 4 horas, equivalente a un tercio del promedio anual? ¿O la desidia, los míseros frutos de las distritales pujas de poder, la ineficacia caóticamente coordinada del gobierno nacional, provincial y de la ciudad de Buenos Aires en lo referente a obras de infraestructura?

 Así como la sorpresa del Papa argentino desnudó varios púdicos trapitos de la dirigencia argentina, el temporal del 2 de abril puso de manifiesto que el antagonismo a ultranza, el enemiguismo político a muerte, tiene consecuencias muy concretas, que paradójicamente, el agua ha tapado para que salgan a la luz.

 Repasemos las diferentes puestas en escena de la triada Nación-Provincia-Ciudad, luego de la lluvia, del desastre. Mauricio Macri y Rodríguez Larreta retornan anticipadamente de sus vacaciones y encuentran la ciudad bajo el agua. Hurgan en los archivos y encuentran que no caía tanta agua desde 1906. Coartada climática perfecta. Con un tono compungido, intentan dejar de lado la eterna novela Nación-Ciudad, pero fracasan, y caen de nuevo en ella: “Sólo necesitamos que nos dejen trabajar, y hacer las obras que necesitamos para que esto no vuelva a pasar”, dice el alcalde porteño, blandiendo una victimización, algo real algo sobreactuada, que hasta ahora le viene siendo políticamente rentable.

 Durante las últimas horas del 2 de abril, la melodramática relación Ciudad-Nación nos regala una pequeña puja entre el Secretario de Seguridad Berni y el gobierno porteño. La disputa, sorda pero de una miseria casi post-humana: “que si 6 muertos u 8”. Dos personas fallecidas es el insólito valor relativo, anónimo, sin rostro ni lápida, que puede significar el triunfo, parcial, de un bando sobre el otro.

 Scioli y Casal dan la cara ante las cámaras (porque dar la cara ante las cámaras y/o apresenciarse en el lugar de los hechos, sin traje, con vestimentas más aventureras, sumaría puntos ante la opinión ciudadana, amortiguaría la culpa personal y el peso de los pecados en materia de ética pública). Ante la pregunta de un periodista “¿Hubo alguna obra que no se realizó por falta de presupuesto que podría haber paliado [la palabra “paliar” ya debería ser trending topic en las redes sociales] la situación?”, ante dicho interrogante, el gobernador de la provincia enumeró las cosas que sí se hicieron, como “desagues fluviales, entubamientos de arrollos, que lograron que lugares que antes se inundaban se limitaran a consecuencias de evacuados”, y acto seguido, dijo que lo prioritario era la Cuestión Humanitaria y le agradeció a la Presidenta de la Nación su presencia, acompañamiento, y así, le puso moño a la afortunada tregua que le brindó la Naturaleza, en relación a los recientes bombardeos oficialistas contra su potencial candidatura 2015.

 Por la tarde del día 4, la presidenta recorrió Tolosa, por parte de la provincia, y el Barrio Mitre, por la ciudad de Buenos Aires, para mostrar presencia, marcar la cancha, en ambas jurisdicciones gobernadas por adversarios políticos. A Tolosa fue porque -dijo- vivió allí durante muchos años, junto a su hermana y su madre, que no quiso ser evacuada. Consolador dato para los familiares de las 51 víctimas por la Tragedia de Once: si ella, su hermana o su madre hubieran sido usuarias de la línea Sarmiento, quizá también se hubiera apresenciado en el andén el 22 de febrero de 2012… De todos modos, en le mejor de los casos, la presidenta recorrió Tolosa, escuchó a los vecinos desbordados por la situación y a la vez fue víctima, desde la más opositora de las perspectivas, de unos tibios pero airados “reclamos”.

 Ahora bien, concedida la culpabilidad del factor climático, acaso enjuiciado y encarcelado éste, resta examinar el factor humano, político, institucional, de responsabilidad funcionaria. Y nada mejor para ello, creemos, que echar un vistazo sobre un dato duro: la actual situación del Servicio Meteorológico Nacional, uno de los elementos que “habría podido” (fatal condicional) “paliar” las consecuencias del desastre haciendo uso de una antigua tecnología al parecer exótica por estas tierras: el cálculo, la previsión y la acción en función de dicho cálculo y previsión. A este respecto, valen oro las declaraciones televisivas del meteorólogo Pablo Canziani, investigador y Doctor en Estudio sobre Cambio Climático Global, quien dijo: “El SMN viene siendo desmantelado sistemáticamente desde Onganía, profundizado durante el menemato. La red pluviométrica del país es la tercera parte de lo que era en la década del 30. El Servicio Meteorológico se ha convertido en una oficina de colocación de empleo para oficiales y suboficiales del Ejército. No hubo formación de profesionales, tal es así que hay un vacío de profesionales que se está cubriendo con la UBA. Hay una suma de factores que ponen a la Nación en riesgo, siendo que el Servicio Meteorológico argentino fue el 2° del mundo (…) Pasa que no es glamoroso invertir en el Servicio Meterológico (…). Es triste, pero pensá que en Argentina es más rentable pagar indemnizaciones que invertir en infraestructura. Tenemos una escasa valoración de la vida humana, del valor ambiental, del valor productivo de las cosas”.

 Uno escucha estas palabras y tienen un aroma extraño, algo exótico… Huelen raro… ¿A “verdad”, a “seriedad”, a “trabajo”? Después uno levanta la vista, intenta ver la realidad, la Provincia, la Ciudad, la Nación, y el contraste es inquietante:

 Por el momento, no se avista horizonte promisorio alguno, uno ve las burbujas que hace el parloteo dirigencial bajo 2 metros de agua…

Comments

  1. Gustavo says:

    Eso demuestra la irresponsabilidad de la dirigencia politica. Dicen que en La Plata hace años que se prometian obras contra las inundaciones que jamas se hicieon. En la Capital desde que se hizo Tecnopolis y Dot Baires se inundan barrios que jamas se inundaban. Sumado a la cada vez mayor cantidad de edificios, cemento, etc. Y encima los responsables se desligan de todo. Bruera decia que estab ayudando cuando estaba en Brasil. Macri, que tambien estaba en Brasil, se desentedio y acuso de todo al Gobierno nacional. Scioli ya hace tiempo que gobierna la Provincia y no hizi casi ninguna obra hidrica. Y la presidenta estaba en un acto y tardo no se cuanto en llegar