Trabajo rural: Agreden a periodista que investiga el asesinato del peón Solano

Imágenes reveladoras de las condiciones de hacinamiento de los obreros.

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“¿Qué te pensás, que te tenemos miedo porque tenés una cámara?”. Estas fueron las poco amigables palabras que escuchó Pablo Politis, quien se encontraba filmando cómo se paga a los peones rurales de Choele Choel, Río Negro, para un documental sobre Daniel Solano, un trabajador de la rama asesinado por la policía del lugar el 5 de noviembre de 2011, según las investigaciones judiciales. El cuerpo de Solano se encuentra desaparecido hasta el momento. Luego de que pronunciaran esas palabras hostiles, Politis cuenta que lo comenzaron a agredir físicamente mientras intentaban meterlo a una camioneta, todo delante de policías que no sólo no hacían nada para detener esa acción sospechosa, sino que colaboraban con el cometido de empleados de seguridad de la empresa Trabajo Argentino S.A. La situación señala una continuidad entre la hiperexplotación de los trabajadores del campo de la zona y la protección mafiosa que ampara a este tipo de acción empresarial.

“Yo había llegado a Río Negro con el equipo de filmación de la película Choel, en la que trabaja Leonardo Sbaraglia, y acá me enteré de la situación que había vivido Daniel Solano y me propuse hacer un documental sobre el tema –cuenta Politis a plazademayo.com mientras un auto, con custodia provista por el ministerio de Seguridad, lo traslada hacia el aeropuerto de Bahía Blanca, desde donde regresará a Buenos Aires–. Los trabajadores rurales de la zona viven en una situación total de explotación, les pagan mucho menos de lo que les deberían pagar. El otro día me dijeron que justo estaban pagando las quincenas en Lamarque, a 14 kilómetros de Choele Choel, y hacia allí me dirigí con mi cámara”.

 

Video de obreros hacinados en Lamarque

Las imágenes que Politis había registrado muestran el nivel de abuso laboral, que podría tipificarse como trata de personas, que viven los peones rurales de Río Negro. La contundente imagen de las barracas donde viven hacinados los trabajadores son elocuentes. La filmación continuaba en el momento en que se les pagaba los salarios. “En un momento me vi rodeado de varias personas de la empresa que empezaron a agredirme físicamente e intentaron meterme a una camioneta –continúa Politis con su relato–. A pesar de que había apagado la cámara, tengo grabado el audio del momento. Al ver lo que me sucedía, los peones que estaban esperando para cobrar empezaron a decirle a la gente: ‘No lo golpeen’, ‘Cómo van a hacer eso’, ‘Déjenlo, es un ser humano’. Eran como cincuenta trabajadores. Entonces pude correr e irme del lugar”.

Plazademayo.com se comunicó con Ricardo Eulogio Cisterna, socio de Trabajo Argentino S.A., quien aseguró desconocer lo sucedido.

 

Filmación de Pablo Politis en las oficinas de Trabajo Argentino

Politis volvió a Choele Choel y se refugió en la parroquia del padre Cristian Bonín hasta que pudo conseguir garantías, que había solicitado, para poder regresar a Buenos Aires. “Lo conocí desde que se quedó en el pueblo luego de la filmación de la película en la que participaba –recuerda el padre Bonín–. Tengo el mejor concepto de Politis. Se interesó mucho en el caso Solano y colaboró con sus parientes y el abogado para filmar un documental para que se conozca esa situación. Desde lo que pasó a Solano la gente ha empezado a hablar. Esperemos que esta etapa sirva para que los funcionarios y empresarios se sensibilicen para que acabe esta red de corrupción”.
Daniel Solano había desaparecido el 5 de noviembre de 2011, luego de que fuera identificado como organizador de una huelga en la empresa Agrocosecha, una falsa “cooperativa” que terceriza el trabajo rural para el Expofrut –la misma tercerización de la que es parte la empresa Trabajo Argentino S.A.–. Por el caso se encuentran detenidos 7 policías rionegrinos que habrían participado del secuestro, muerte y desaparición de Solano. Se sospecha que habría sido marcado por miembros de la empresa Agrocosecha para que recibiera un escarmiento por su actividad sindical.

La agresión a Pablo Politis muestra que la hiperexplotación a los obreros del campo en la Patagonia persiste y que los empresarios recurren a todos los métodos para que no se conozca esta situación.

 

Comments

  1. Diego says:

    Es un error enorme la práctica documental que se ve en el segundo video -desde el punto de vista de una estrategia para mejorar las condiciones de vida de esos trabajadores-, ir así a verduguear a los tipos que en última instancia son matones a sueldo, se pone sobre aviso a la empresa para que arme una estrategia legal, comunicativa, de seguridad. Es muy tonto y egoísta, puede ser productivo para el circo del periodismo a lo Graña, pero no suma nada ese video a la lucha de los trabajadores, al contrario.