La sangre que llegó al río

Cómo es Villa Río Bermejito, el pueblo del Chaco donde se asesinó a varios miembros de la comunidad qom.

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Villa Río Bermejito es un pueblo partido. Se le nota en su mitad de camino de asfalto, en su mitad de camino de tierra. En su mitad criolla, en su mitad originaria. En su mitad de festival turístico y en su mitad de luto por el asesinato de un niño.

Al llegar al centro de la ciudad decenas de miembros de la comunidad qom están reunidos frente a la enfermería. Acaban de atropellar a un adolescente de 17 años. Su tío dice que lo encontraron cincuenta metros dentro del monte, golpeado, junto a su motocicleta, a la que le habían robado las ruedas. Dice que esperaba que los milicos -así los llama- investigaran quiénes habían agredido así, pero que creía que no iban a hacer nada. Un policía permanece al costado de la muchedumbre qom que aguarda saber cómo se encuentra el adolescente herido.

-Están habiendo muchos ataques a gente qom -pregunta el cronista al agente de seguridad.

-Accidentes siempre hay.

Sin embargo, después de tantos accidentes en los que el conductor siempre es blanco y el atropellado es un indígena, los qom ya no creen en accidentes.

 

Niños qom aguardan noticias sobre un adolescente golpeado.

Niños qom aguardan noticias sobre un adolescente golpeado.

Murió nuestro hijito, cuenta Edilberto Pérez, presidente del Movimiento Qom Voque Maqocta. Murió nuestro hijito, dice, aunque no lo concibió. (Los qom se refieren a todos los niños de la comunidad como sus hijos, a todos sus pares como sus hermanos y a todos sus viejos como sus padres). Imer Flores se llama, aclara, vive cerca de acá. (Ningún qom habla en pasado de sus muertos: usan un presente constante, como si todavía estuvieran entre ellos). Muchos muertos nos mataron el último año, denuncia Edilberto Pérez.

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Edilberto Pérez, dirigente qom de Villa Río Bermejito

El asesinato de Imer Flores –a quien golpearon con tanta saña que quedó completamente desfigurado, cuyo cuerpo fue encontrado en el río y por el que se encuentra detenido Nino Franco, un criollo del lugar- no es el primer crimen contra los qom en el lugar. A Alberto Galván le dispararon, lo mutilaron y lo arrojaron al río para que lo coman las pirañas, pero los acusados y la policía dicen que se ahogó solito, intentando escapar después de robar una billetera. A Alberto Montenegro lo ahorcaron en el monte con los cordones de sus zapatillas y el único detenido salió libre al día siguiente. A Juan Aguirre lo interceptaron en la ruta cuando llevaba dinero para las cooperativas, lo mataron a golpes y se llevaron los tres mil pesos. A Claudio Alvino lo acuchillaron en una fiesta a la que sus propios asesinos lo habían invitado. A Noelia Pérez, de quince años, la violaron tres criollos y no lograron matarla, pero eso no la salvó de ser humillada por la policía y el médico cuando fue a hacer la denuncia. Aunque las víctimas siempre son las mismas, para el gobierno son delitos comunes y no crímenes de odio.

Mi hijo es compañero de Imer. Se fueron juntos a la fiesta de los blancos. Tocaba el Chaqueño Palavecino. Ellos no sospechaban que los seguían. Imer se retiró a pedir un cigarrillo y no volvió. Lo esperaron hasta las cinco de la mañana y no volvió. Se despertaron al día siguiente y no volvió. Cuando preguntamos a la policía, ya estaba muerto. El hombre que habla está curtido por el sol y extiende sus manos callosas en un gesto de absoluta incomprensión.

Fariseo Flores, padre de Imer

Fariseo Flores, padre de Imer

Fariseo Flores saluda con gesto firme y mira con los ojos de un hombre derrumbado. Es el padre de Imer y viene de reunirse con el gobernador. Tiene doce años, muchos amigos y ningún problema, cuenta. Sale a buscar agua fresca, juega al fútbol, es obediente, buen chico. Fue a la escuela. Tengo una foto con todos sus compañeritos de cuando terminó la escuela. Fariseo va a insistir en la fotografía varias veces hasta que una sobrina finalmente la trae. Muchos chicos qom no van a la escuela porque no tienen zapatillas, ropa en buen estado o simplemente por temor a ser discriminados. Imer es uno de los que se animó a ir y su familia está orgullosa de eso. Piden justicia, dicen creer en ella y la esperan con paciencia.

Mientras Edilberto Pérez regresa a su casa se desarrolla un diálogo curioso con el cronista.

—¿De quién es el centro comercial?

—Del intendente.

—¿Y el hotel y el restaurante?

—De su concuñado, el secretario de gobierno.

—¿Y la inmobiliaria?

—Del intendente.

—¿Y el local de construcción?

—Del secretario de gobierno.

 

Lorenzo Heffner, intendente kirchnerista de Villa Río Bermejito

Lorenzo Heffner, intendente kirchnerista de Villa Río Bermejito

El intendente Lorenzo Heffner descarga mercadería en un depósito de su propiedad. Ante la pregunta por la muerte de Imer, la primera respuesta es insólita. Quiero poner en conocimiento de ustedes que el municipio tiene un ordenanza que prohíbe a los menores pasear de madrugada. Este fue un hecho lamentable, pero no se puede prevenir así. Pasa a describir la situación de los qom como una miseria basada en la propia pereza y en el eterno asistencialismo. No se puede esperar que una parte del país trabaje para otra parte del país, argumenta, no se puede. Antes los qom eran trabajadores, ahora todo cambió. Están influidos por los piqueteros, por abogados que vienen de afuera para influir en sus cabezas. No todos son malos, como no todos los criollos son malos. Los que cortan la ruta y nos cortan la posibilidad de salir de Bermejito son una minoría. Y quedarse horas en la ruta sin poder llegar a sus casas crea enojo en los damnificados. Se le vuelve a preguntar por la muerte de Imer Flores. Es un hecho policial. Se le lee la lista de los últimos asesinatos. Son hechos de violencia que le pueden pasar a cualquiera, no tiene que ver con que sean aborígenes. No hay odio. Enmarca los acontecimientos usando una teoría de la conspiración. Vienen abogados de la capital a enseñarles a cortar rutas, los instruyen para que se muestren ante los periodistas y los vean pobrecitos. A mí me quieren echar. Están provocando una guerra, porque va a llegar el momento en que sí puede crecer el odio y sí puede haber violencia. Al menos para los qom, esa violencia ya está instalada.

 

Uno de los cronistas conversa con vecinas de Villa Río Bermejito

Uno de los cronistas conversa con vecinas de Villa Río Bermejito

Unas señoras explican en el restaurante que en su pueblo no hay discriminación, que los qom se autodiscriminan porque no trabajan ni se bañan. No trabajan, tienen planes, todos tienen planes. Son quedados, son vagos. Con lo que cobran del plan compran motos y celulares. Y qué motos y celulares… El año pasado mataron a un criollo, ¿y el gobierno hizo algo? No. Pero matan a un indio y se mueve todo el gobierno. Nosotros somos los discriminados. Son de otra raza, tienen un olor característico por eso, además siempre hacen fuego. En invierno se les ahuma toda la ropa y eso se huele. En las casas que les dan hasta hacen fuego sobre el azulejo.

-¿Pero no son trabajadores los originarios?

-Los alemanes originarios que vinieron a construir esta comunidad, esos eran trabajadores no estos.

-Pero no los discriminamos -concluye otra señora-. Yo trabajo en la municipalidad del pueblo de al lado, y hay chicas aborígenes que trabajan en la cocina a la par de todos. A mí las chica me sirven y las felicitamos porque están aprendiendo a tener los vasos limpios. Los tratamos de ayudar.

Estos prejuicios se repiten de manera obscena en gran parte del pueblo. Pero siempre hay fisuras. Joan, el adolescente que atiende la estación de servicio, no piensa como todos. Soy criollo pero me crié viviendo en el barrio qom. Los conozco, y si tengo que tomar partido en creer, les creo a ellos. Atardece en Villa Río Bermejito, en sus terrores sin resolver, en sus ausencias.

 

Producción: Diego Rojas @zonarojas y Miguel Barrios

 

Comments

  1. Morgana says:

    “Pero no los discriminamos -concluye otra señora-. Yo trabajo en la municipalidad del pueblo de al lado, y hay chicas aborígenes que trabajan en la cocina a la par de todos. A mí las chica me sirven y las felicitamos porque están aprendiendo a tener los vasos limpios.”
    Esa es la idiosincracia del pueblo de Bermejito. Y de sus políticos. Cuando la presidente habla del odio, no piensa en esta gente que odia?
    Se me hace un nudo en la garganta, parte por la impotencia de ver que nada cambia y la de saber que esto seguirá igual.
    Estos “indios” no mueren en pelotas, los matan dejando a todo su pueblo en pelotas.

  2. GUIDO ANIBAL BENITEZ says:

    HEFFNER, SI MAL NO TENGO ENTENDIDO FUE DE SAENZ PEÑA A VILLA RIO BERMEJITO A PLANTAR TOMATES Y PIMIENTOS APROVECHANDO EL AGUA DEL RIO PARA REGADIO, AQUI ANTES DE IRSE ERA UN HUMILDE PLOMERO, APARENTEMENTE EN EL RIO LE FUE BIEN CON SU TRABAJO Y APROVECHANDO LA TIERRA Y EL AGUA DE ESE PUEBLO CONSTRUYO SU PATRIMONIO, AÑOS MAS TARDE FUE INTENDENTE POR LA ALIANZA Y AHORA POR EL FRENTE CHACO MERECE MAS… PARA LLEGAR ALLI FUE VOTADO POR CRIOLLOS, GRINGOS Y LA MAYORIA DE LOS QOM … A ESTOS ULTIMOS LOS DISCRIMINA POR SU FORMA DE SER, SU OLOR, PORQUE AFEAN LAS PLAYAS DURANTE LA TEMPORADA VERANIEGA, ES UN ATUENTICO NAZI .. HIJO DE REMIL PUTAS QUE ODIA A LOS QUE HABITAN LA TIERRA DONDE EL HIZO SU PATRIMONIO Y HOY ES INTENDENTE…. SINO TE GUSTAN LOS QOM Y SUS COSTUMBRES HERR HEFFNER, VENITE A SAENZ PEÑA Y SEGUI SIENDO PLOMERO.. BASURA!!!

  3. PEDR says:

    Mi repudio a Heffner y a todos los discrminadores de los hermanos Qom

    Pedro