Caparrós sobre la película de Mariano Ferreyra

Luego del rodaje, Martín Caparrós habló de su rol protagónico en “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”. Adelanto del film.

El escritor encarnó a Andrés Oviedo, periodista responsable de la investigación sobre el asesinato del joven militante. La película dirigida por Alejandro Rath y Julián Morcillo está basada en el libro de Diego Rojas y reconstruye las complicidades de sindicalistas y funcionarios en el emblemático caso. El estreno del film se estima para marzo, mes en que se dará a conocer la sentencia del juicio. Caparrós considera que: “La película trata de dar todos los elementos para entender por qué Pedraza y los suyos merecen ser condenados”.

 

Caparrós durante el rodaje

Caparrós durante el rodaje

 

– ¿Cómo le llegó el proyecto y por qué decidió embarcarse en él?

– Me vinieron a ver Alejandro Rath y Julián Morcillo, que son los directores, junto a Diego Rojas y me dijeron que estaban haciendo ese proyecto, que iba a ser una película media documental y media de ficción y que el personaje principal de la ficción era un periodista que hacía avanzar la investigación que la parte documental iba contando, pero que habían tenido problemas porque un par de actores con los que habían hablado, les dijeron que preferían no meterse en eso porque les daba miedo, porque el gobierno después podía darles menos trabajo y me impresionó mucho eso. Fue un elemento importante para que me decidiera a participar. Por otro lado, el elemento que básicamente me interesó del proyecto es que me pareció algo muy inusual en mi vida y me dieron ganas de hacer algo distinto.

 

– ¿Es su primera experiencia como actor?

– Más o menos. Ahora me doy cuenta de que una vez cada diez años participo en una película: a principios de los ’80 estuve brevemente como extra en Reds, que es una película de Warren Beatty -que es una superproducción de Hollywood- haciendo de campesino ruso antes de la revolución. A principios de los ’90 fui un cura en El viaje, de Pino Solanas. En 2000 hice de mí mismo en un documental que iba siguiéndome de viaje por México y ahora me tocaba volver. Pero definitivamente ésta es la vez que tuve mucha más presencia.

 

–  ¿Qué balance hace de este rol protagónico?

– No sé, el balance lo haré cuando la vea. Yo no tenía la sensación de que la película presentara grandes desafíos actorales, más bien hacía un tipo de personaje que yo conozco bien, entonces no tenía que travestirme demasiado. Pero fue interesante: la pasé bien y con el correr de los días estaba más cómodo y con más ganas de ir agregándole cositas al personaje.

 

– Y tuvo que afeitarse el bigote, que ya llevaba ¿cuántos años?

– Llevaba más de 30, con un intervalo que fue justamente cuando hice de cura en la película de Pino. El bigote es la primera víctima de mis veleidades actorales. Aquella vez fue un descubrimiento muy tardío: la noche anterior, al principio de mi participación en el rodaje que era en Ushuaia, yo me di cuenta de que los curas no tienen bigote, porque se ve que les parece muy coqueto e inapropiado. Entonces, como ya no tenía mucho tiempo para dejar crecerme la barba, tuve que afeitarme, pero eso fue de un día para el otro. En cambio, esta vez fue una decisión más pensada. Como yo quería intentar diferenciarme del personaje que estaba haciendo; o sea, no quería que en la película apareciera que era “yo periodista” llevando adelante una investigación, me pareció que la manera de no ser tan brutalmente yo, sino un poco más el personaje de Andrés Oviedo era afeitarme. Y me dio un poco de susto, pero al final lo hice.

 

– ¿Cuándo comenzó a involucrarse con el caso Ferreyra?

– En cuanto sucedió ese día, fui a la Plaza porque me pareció grave lo que estaba pasando y escribí sobre el asunto ahí mismo. Es un caso que siempre me pareció particularmente grave y, en la medida como después se demostró, pone en juego toda una cantidad de elementos: el poder de las viejas estructuras sindicales, cómo esos sindicalistas se transformaron en empresarios con la complicidad del Estado, cómo el Estado y los distintos gobiernos usaron esas viejas estructuras sindicales y cómo esas estructuras, por un lado ejercen violencia, como en este caso en que terminaron matando a Ferreyra; y por otro lado, se transforman en estructuras patronales y mafiosas.

 

– ¿Qué expectativas le genera el estreno? ¿Cree que su difusión tendrá tendrá algún impacto?

– Sí, creo que la difusión que le pueda dar al caso a la película, va a contribuir a que más gente esté atenta de la sentencia y espero que sea una sentencia justa, pero en todo caso, la película trata de dar todos los elementos para entender por qué Pedraza y los suyos merecen ser condenados.

 

Trailer de la película “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”

Comments

  1. Marcelo says:

    Gran pregunta periodistica la del bigote. Gracias Marina.