Famatina: a un año

Los habitantes de Famatina conmemoran el comienzo de la lucha que puso en un lugar central el debate sobre la megaminería.

La bandera en la entrada al cordón del Famatina, hace doce meses. 

 

Hace un año en Famatina comenzaba un proceso social y político que conmovería al país. Un pueblo de siete mil habitantes en las alturas riojanas se oponía masivamente al ingreso de la megaminería a cielo abierto de la mano de la empresa canadiense Osisko Mining Company. Todo empezó un 27 de diciembre. “Ese día Luis Beder Herrera vino al pueblo para lanzar el año minero riojano en una finca privada –recuerda Carolina Sufficich, una de las referentes de la lucha–. Días atrás habíamos comprobado que habían hecho inteligencia sobre los activistas antimegaminería caracterizando su grado de involucramiento y hasta peligrosidad. Decidimos no permitir esa celebración. La gente se autoconvocó y cuando los funcionarios querían atropellarlos se produjeron roturas de vehículos. Ese día se decidió el corte”.

No era una decisión improvisada. Desde hacía siete años que la amenaza megaminera a cielo abierto (esa forma de realizar la minería del modo más contaminante, riesgoso y acaparador del agua) se venía resistiendo en Famatina, pero todo indicaba que la Osisko Mining Company había llegado para quedarse. A las seis de la mañana del 2 de enero de 2012, un grupo de personas con sigilo llegó a El Carrizal, lugar de entrada al camino que conduce al Cordón del Famatina, e instaló un piquete que, ante las amenazas de desalojo, adquirió una masividad inusitada: de los sietemil quinientos habitantes de Famatina, se convocó a más de tres mil en los momentos más álgidos. Las campanas del cura Omar redoblaban cuando se acercaba al corte un grupo de choque contratado por el gobierno provincial, que adhiere al kirchnerismo. El intendente Ismael Bordegaray se sumó a la resistencia popular y empezó a recibir represalias que aún continúan: Beder Herrera no le traspasa los fondos de la coparticipación que le corresponden al municipio. Sin embargo, la lucha cobró trascendencia nacional (plazademayo.com fue el primer medio porteño en llegar al lugar de los hechos) y la resistencia generalizada lograron que se paralizara el proyecto hasta que la sociedad lo aceptara. En Famatina conmemoran el comienzo de la lucha.

“En la actualidad, la situación está tranquila –describe Sufficich–. Hemos levantado el corte que habíamos sostenido por meses y lo cambiamos por una guardia permanente de vecinos. Construimos una garita en la que permanecemos en turnos de seis horas, rotándonos, para impedir cualquier intento de ingresar al Famatina a gente del gobierno de Beder o la minera. El gobierno trata de comprar voluntades aprovechándose de las necesidades de la gente, pero estamos firmes y convencidos de que no debemos dejar pasar a la megaminería. Si hay algún indicio de que esto puede ocurrir, se tocan las campanas de la iglesia y toda la gente sube hacia El Carrizal. Mañana 27 de diciembre vamos a conmemorar el comienzo de la lucha con una movilización en la plaza central de Famatina y el 2 de enero festejaremos el inicio del corte con actividades desde las seis de la mañana, cuando todo empezó. Terminaremos a la noche con un Festival de la Dignidad”.

El Famatinazo puso en un lugar central al debate sobre la megaminería a cielo abierta, actividad contaminante y estratégica en los planes del kirchnerismo. Y logro el rechazo social a una industria que sólo podría dejar destrucción y entrega a empresas extranjeras. Todo comenzó hace un año. Habrá que prepararse porque la intención de instalar la actividad en el país continúa.

En Buenos Aires también se concentrará en la Casa de la Rioja a las 19 horas, en Callao al 700.

Video de la cobertura de plazademayo.com hace un año.