La farandulización de la política K

En las últimas horas, desde Casa Rosada difundieron las fotos del encuentro de la Presidenta de la Nación , Cristina Fernández de Kirchner, con el cantante mexicano, melódico y de boleros, Luis Miguel. Fueron parte del encuentro, entre otras mujeres, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. ¿Qué opinaba el progresismo argentino y los referentes de varios organismos de derechos humanos sobre la farandulización de la política representada por el ex presidente Carlos Saúl Menem? Mientras las mujeres compartían un grato momento con Luis Miguel, los familiares de la tragedia de Once aún aguardaban respuestas. El calendario marcaba que se cumplían ocho meses de aquel 22 de febrero del 2012.

En tiempos en que el presente se eterniza con fotografías subidas, en el mismo preciso instante, a las redes sociales, los funcionarios oficialistas que tanto critican a los “malditos” ’90, muestran que son tan cholulos como los denostados menemistas. La frivolidad no solo la expresan a través de una fotografía ocasional con un artista o deportista sino también a través de incontables proyectos de ley innecesarios para homenajear a artistas amigos o nombrar el día del zapallo o del buen samaritano según las solicitudes de algún pariente y/o amigo del intendente o gobernador.

Desde que asumió como Presidenta de la Nación , Cristina Fernández se reunió con actores norteamericanos con fama de rebeldes y progresistas como Sean Peann, mitos de la historia del rock como el cantante de Pink Floyd, Roger Waters, seductores como Antonio Banderas, cantantes románticos como Ricardo Montaner y su reciente visitante, Luis Miguel. Si a Menem le gustaba practicar el deporte con sus ídolos, a Cristina le gusta dar clases de deportes que no ejercita con David Nalbaldian, los hermanos Patronelli, Maravilla Martínez, Diego Armando Maradona, los atletas que triunfaron en las olimpiadas de Londres, excepto el tenista Juan Martín Del Potro, crítico de la gestión oficialista. También sumó a su corte de aplaudidores a un centenar de artistas, conductores de programas periodísticos, periodistas devenidos en prenseros y algunos sex symbols. Si en los noventa, se decía que la SIDE financiaba operaciones de prensa a través del llamado “periodismo del sobre”, estos son los años del auge del periodismo “pautero”. Allí están presentes Darío Villarruel, su hermano conductor de Telefé y el director de Tiempo Argentino, Roberto Caballero, entre otros tantos.

El rock perdió su rebeldía cuando pasó a depender, casi exclusivamente, para sobrevivir de los recitales. En vías de extinción la venta de discos, los rockeros vernáculos deben conseguir buenos contratos en festivales al aire libre para llegar a fin de mes. Si hace unos años circulaban por los pasillos del poder, los Super Ratones, amigos de Alberto Fernández, hoy la Mancha de Rolando toca la guitarra y sale de gira con el vicepresidente Amado Boudou. El ex hombre fuerte del ANSES fue un experto en eso de la farandulización de la política cuando, como ministro del Partido de la Costa , ideó un ciclo de recitales entre el sol y la arena. Hace poco Pablo Lenz, organizador del Primer Encuentro Cyber K en el estadio único de La Plata (aclaro no es un chiste) twitteaba que sentía orgulloso de escuchar que Charly García es K. ¿Será el mismo músico que tocó en Casa Rosada para Carlitos Saúl Menem? Charly mantuvo sus bigotes bicolores y la coherencia: Siempre oficialista.

Lo más ruidoso de la llamada nueva farandulización de la política es que ciertos referentes de organismos de derechos humanos parezcan estrellas de cine. Asisten a estrenos de películas, visitan grandes capitales del mundo, suben a los aviones de las comitivas presidenciales, se fotografían con artistas, no solo nacionales, sino internacionales pero sin dejar de estar con el “pueblo” que encarna Cristina. Luchadoras de antaño, hoy se regocijan con el champagne del poder. Meses atrás, con motivo del cierre de la investigación que realicé para un libro que saldrá en siete días a la venta, la secretaria personal de la titular de Madres de Plaza de Mayo, me confesaba que a Bonafini lo que más le encanta es “posar junto con la Presi y alguno de sus ministros”. En tiempos en que la política es un relato y los gestos importan más que las acciones, el parecer ha reemplazado al ser.

Comments

  1. Enrique says:

    La nota me gusto pero corrijan errores de ortografía… Error: no será que el parecer HA (del verbo HABER) reemplazado al ser….