A la busca de la información pedida

La búsqueda de información pública puede convertirse en un camino de obstáculos. El caso de una encuesta sobre nuevas tecnologías del Ministerio de Educación.


“Siete de cada diez chicos y chicas de 11 a 17 años en la Argentina tienen computadora en su casa y forman parte de una red social.” Así comenzaba una nota de Página 12 publicada el 23 de julio. El dato era demasiado llamativo para haber pasado así como así: tres cuartas parte de nuestra juventud conectada, haciendo uso de nuevas tecnologías. Impresionante, sobre todo sabiendo que la mitad no termina la secundaria. De ser así, no solo confirmaría resultados en tiempo récord del Plan Conectar Igualdad, apenas iniciado en 2010, sino que hablaría de una verdadera revolución digital argentina.

La afirmación correspondía a la nota titulada “La generación de las conexiones múltiples”, presentada por el matutino como un “adelanto exclusivo de los resultados que se darán a conocer en su totalidad próximamente” sobre consumos culturales y tecnológicos de adolescentes. No es la primera vez que un organismo público decide privilegiar a un medio con información, así que pasadas unas semanas fuimos a la página oficial para ver si efectivamente se trataba de un anticipo. En la página del Ministerio de Educación no se publicó ese informe en los meses que siguieron a la nota, ni tampoco se hizo mención de su existencia en las secciones dedicadas a la prensa.

Es frecuente en muchos sitios oficiales de organismos estatales que se demore bastante la actualización de los contenidos web: en algunos casos la información no está digitalizada, en otros se demora su publicación por la clásica burocracia estatal. Podría suponerse que cualquier periodista llama a la oficina de prensa y obtiene la información que solicita, pero no funcionan así las cosas por estos días. Al primer llamado se nos respondió con la promesa de enviar el informe al día siguiente, pero eso no ocurrió. Desde plazademayo.com llamamos diariamente a la dependencia durante más de una semana obteniendo respuestas de lo más variadas. “La coordinadora de la oficina no está y necesito su autorización para enviarte el material”, “No sabemos si el informe está en papel o digitalizado para enviarteló, dejame tu mail y te contesto”, “¿Qué encuesta?… Ah, sí, depende del programa Escuela y Medios; tenés que hablar con ellos directamente porque se manejan su propia prensa”. La nota de las conexiones no valía tantos llamados y tiempo. Pero decidimos que era una buena crónica acerca de cómo conseguir información pública sin desistir en el intento. Así que insistimos.

La encuesta menos pensada

La nota en cuestión incluía opiniones de gente muy calificada que aparentemente había visto la encuesta así que les preguntamos a los mencionados en la nota. “No la tengo completa. Tengo lo que publiqué. Lo lamento”, respondió Mariana Carbajal, autora de la nota. “Entiendo tu interés pero el Ministerio todavía no dio a conocer la encuesta en forma pública. Apenas lo hagan, te la podría hacer llegar. Aunque dijeron que la pondrían completa en la web”, contestó a nuestro pedido el sociólogo Luis Alberto Quevedo, Director del Proyecto Comunicación de la FLACSO.

El ministro de Educación, Alberto Sileoni declaró en la nota que “El ministerio viene realizando estos estudios desde hace ya varios años en relación con las prácticas culturales de los jóvenes. En la actualidad, este conocimiento resulta estratégico tanto para el trabajo en el aula como para la tarea institucional”. Sin embargo, no encontramos otra declaración oficial del funcionario sobre el tema en las gacetillas del Ministerio. También procuramos la opinión del programa ministerial “Escuela y medios”, que según nos dijeron en la oficina de prensa, estaba a cargo del proyecto. El Licenciado Atilio Marcón, encargado del área, nos informó que al momento solo tenían lo publicado por el diario y nos instó a pedir autorización del Jefe de Gabinete, Pablo Urquiza. Según nos comentó, se esperaba el anuncio de sus resultados en una conferencia de prensa, pero al momento no tenía fecha. La búsqueda de información publicada (ni qué esperar si se tratara de un dato sensible) se había transformado en una prueba de obstáculos.

Finalmente, después de seis días de gestión intensiva, un archivo fue recibido en la redacción. Se trataba de una planilla Excell, sin más identificación institucional que un logo de la consultora Knack, donde aparecían resultados de preguntas relacionados con el uso de la computadora, TV y el celular. La planilla no ofrecía datos elementales para entender los resultados, como la fecha en que se realizó la encuesta y la metodología: no es lo mismo si se preguntó en persona o por teléfono, ni las respuestas son las mismas si al chico se lo indaga en el colegio o en su casa. Tampoco se explica el criterio muestral: según se informa, el 78 % de los encuestados corresponden a sectores bajos, pero no parece lógico que un organismo oficial considere que esa es la composición social de Argentina. En la página de la consultora no aparecen como clientes ni el Ministerio de Educación ni Telecom, que se suponía eran los solicitantes, con lo que no se sabe quién encargó la encuesta, ni cuándo, ni con qué fines.

 

Difusión no es información

Plazademayo.com habló en más de tres ocasiones con las secretarias de Pablo Urquiza, al parece el único que podía decidir la entrega de una información que ya se había hecho pública a un diario. Sin respaldo institucional y sin un interlocutor que suscriba los resultados es poco consistente difundirlos. Tanto como opinar sobre ellos. En cambio sí pedimos una opinión acerca de qué tan válidos podrían considerarse. Mariano Palamidessi, doctor en Educación e Investigador de FLACSO considera que “es difícil considerar eso un documento oficial. El Ministerio en general tiene sus dificultades porque es difícil considerar qué es un documento oficial y qué no porque no están claros los criterios de procedimiento, ni de control de información. Claramente un Excell es algo que puede ser modificado y como además no aparece publicado en la página del Ministerio, como una publicación, no puede ser considerado una información oficial”. Este tipo de contratos con consultoras que no contemplan los términos de referencia de los estudios, sus alcances, o criterios muestrales, es una práctica frecuente, según Palamidessi: “Muchas veces puede ser una cosa informal, un llamado telefónico y después un contrato que pasa por un proceso administrativo pero no necesariamente por un procedimiento técnico. En general son informes que no son parte de un mecanismo orgánico donde participan varias unidades del Ministerio en función de alguna prioridad. Más bien parece un encargo de la unidad de Ministro. Esa es la mecánica. Es muy posible que no tenga una base técnica y que además no lo quieran dar porque no la tienen”.

La Coordinadora del Observatorio de Usos de Medios Interactivos de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Roxana Cabello dijo al ser consultada por la redacción de Página 12 que “Este estudio del Ministerio de Educación de la Nación da continuidad a un área de producción de información pública que había sido inaugurada por el Sistema Nacional de Consumos Culturales en 2005 y que reclamaba una urgente actualización”. A siete años de ese informe, no pareciera que estos escasos datos vinieran a completar aquellos. Menos cuando ningún funcionario parece querer validar los resultados.

Sin embargo, los datos se publicaron y varios especialistas e incluso el Ministro Sileoni opinaron sobre ellos. No siempre el periodismo tiene tiempo para ir más allá de las negativas. No siempre se cuenta cuántas notas no se pueden hacer por dificultades como las relatadas. Todavía a muchos se culpabilizan por no obtener una información que se supone deberían conseguir. Menos están dispuestos a confesar más allá de a sus colegas los inconvenientes inmensos para obtener información sencilla, que en lugar de dosificarse a un medio podría publicarse para que todos conversáramos sobre ella. Pero claro, quizás esa sea la cuestión: a la difusión no le interesa la conversación.

Comments

  1. Gaston says:

    Al final de la nota de Pagina 12 están algunas de las preguntas y respuestas: 70% dijo tener computadora en la casa y 80% dijo tener internet. Esa si que es una combinación rara….