Lo que Randazzo calló

El ministro del Interior y Transporte anunció obras y suspensiones del servicio en el ferrocarril Sarmiento. Un trabajador ferroviario explica las omisiones del funcionario.

Sarmiento: las “obras” por 800 millones que suspenderán el servicio nocturno

En la tarde de hoy, el ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo anunció un plan de obras y renovación del ferrocarril Sarmiento. La medida llega como coronación de la intervención realizada por el gobierno luego de la tragedia de Once y el quite de la concesión a Trenes de Buenos Aires. En el discurso se mencionan una cantidad de trabajos de reactivación de talleres, donde “empleados” ferroviarios realizarían la reparación de una cantidad de nuevos trenes. Al mismo tiempo, se mejorarían las vías del tramo Once-Liniers, se llamaría a licitación para la modernización del sistema de señalamiento y se trabajaría en conjunto con varios municipios para mejorar la situación de las estaciones del ramal. Esta iniciativa tendrá como consecuencia inmediata el recorte del servicio entra las 22 y las 4 am y la suspensión entre Once y Liniers los días domingo, durante 2 meses a partir del 30 de julio. Para esto se invierte la suma de 800 millones de pesos, depositados en una cuenta del Banco Nación y controlada en su utilización por parte de la Sindicatura General de la Nación (órgano de control dependiente de Presidencia de la Nación), la Auditoría General de la Nación, la Secretaría de Transporte y la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT).

El material rodante a “reparar”

El ministro declaró que el Sarmiento cuenta con 197 “coches”, es decir, vagones. Se “intervendría” sobre el 60% de ellos, incluyendo 20 que no estarían funcionando. Una “formación” (un tren) se compone de 8 vagones o “coches”. El diagrama normal del Sarmiento previo al accidente en Once era de 23 formaciones. Ocurrida la tragedia, la empresa y el gobierno se apresuraron a cancelar todas aquellas formaciones que tuvieran fallas o no fueran confiables. Durante meses funcionaron con 16 o 17 formaciones, lo cual se sintió notablemente en la frecuencia del servicio. Actualmente llegan a ser unas 20, aún por debajo del diagrama original. El rearmado de coches a partir del desguace de otros ya fue denunciado en numerosas ocasiones por especialistas, políticos y los propios trabajadores. Esas tres formaciones “faltantes” representan los “20 coches que ni siquiera hoy están funcionando”, tal como dijera Randazzo. Es decir, se repararía el 60% de los vagones existentes, incluyendo 20 a partir de los repuestos de formaciones canceladas en los depósitos. Todo esto para, con suerte, alcanzar el diagrama original previo al accidente.

El “mejoramiento” de los talleres y depósitos

El trabajo mencionado sobre el material rodante se realiza en los talleres de Castelar y principalmente de Haedo. Es un trabajo ligero, dentro de lo que puede ser la refacción de material ferroviario. Los talleres sufrieron destrozos durante las tormentas que azotaron el oeste bonaerense hace algunos meses. De todas formas, una reactivación seria del ferrocarril implicaría el reacondicionamiento del Taller Liniers, donde se realizan los trabajos más pesados y de donde en una época supieron salir locomotoras. Actualmente está abandonado y casi destruido. Sus playas son ocupadas por los colectivos del Grupo Plaza (de Cirigliano), montañas de chatarra y una fábrica de durmientes de cemento.

La “renovación” de vías

Durante los últimos años, las cuadrillas de Techint y Comsa vienen realizando trabajos de renovación de vías en numerosos tramos de la línea. Techint no produce los rieles (en parte porque se ocupó de destrozar a punta de soplete la maquina que los fabricaba, cuando Menem les regaló Somisa y fundaron Siderar), que son importados. Los durmientes utilizados son aquellos fabricados en Liniers, bloques de cemento de alto valor agregado… El tramo Once-Liniers quedó sin renovar, y aunque las cuadrillas realizan su trabajo de noche, probablemente hayan tomado la medida de suspender el servicio los domingos para apurar la terminación del trabajo. La mención a la “cobertura” del tercer riel, como una inversión a ser tenida en cuenta en el informe de un ministro sobre obras en el ferrocarril directamente raya lo cómico: son tablones de madera.

La tercerización del ferrocarril

El ministro hace hincapié en que las refacciones de los trenes serán llevadas a cabo por “empleados ferroviarios”. Estrictamente hablando, es cierto. En los talleres de Castelar y Haedo el personal se encuentra bajo el convenio de la Unión Ferroviaria. En cambio, la renovación de vías está enteramente a cargo de personal bajo convenio de la UOCRA: TBA en su momento y ahora UGOMS (la nueva UGOFE de Metrovías y Ferrovías) terceriza el sector correspondiente a “Vía y Obras”, parte del Convenio Colectivo de Trabajo de la Unión Ferroviaria, violando la ley.

Por otra parte, el trabajo en conjunto con los intendentes municipales implica lisa y llanamente el ingreso de cooperativas de trabajo y planes sociales manejados por punteros al ámbito ferroviario. Las tareas de “mejoramiento” de las estaciones también están contempladas en el convenio ferroviario, en los sectores de desmalezamiento, Limpieza, Obras Civiles, Banderilleros (paso a niveles) y otros. No solo es un recorte del convenio ferroviario, sino que es una nueva tercerización como la que realizaron en el Roca luego de la partida de Taselli, con trabajadores precarizados con un sueldo 3 o 4 veces menor que el de un efectivo. Sobre esto ya se han pronunciado los trabajadores del Sarmiento, rechazando en asamblea la tercerización de sus tareas y pidiendo la recuperación del ferrocarril y sus talleres, con puestos de trabajo genuinos.

Todo esto no representa una respuesta integral al problema del transporte ferroviario metropolitano. Cabe preguntarse, entonces, en qué se gastarán esos 800 millones de pesos “controlados” por todos los organismos cuyos representantes están directamente relacionados con todas las tragedias que han ocurrido en el ámbito ferroviario en los últimos años, desde la lucha de los tercerizados en el Roca y el asesinato de Mariano Ferreyra, hasta el choque del tren en Once y sus 51 muertos y cientos de heridos.

Comments

  1. El RíO ♥ says:

    EXCELENTE !!!! INFORME !!! Gcias x compartirlo ♥