Entre lo autóctono y lo exótico: Destino Azerbaiján

Por Flavio Luis Buccino (@FLAVIOBUCCINO) 

Azerbaiján, un nuevo destino.


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[/frame] Pocos personajes en la historia han tenido una vida tan espectacular e intensa como la de Marco Polo. Comerciante, explorador y marino veneciano abrió a Occidente las puertas de Oriente y viceversa, convirtiéndose en el siglo XIII en un auténtico embajador de ambas partes del mundo. Una singularidad: hechos, recientemente descubiertos, han puesto en duda la veracidad de esos viajes…
Como Marco Polo, la Argentina ha tomado la decisión de “conquistar” nuevos mercados e inició una serie de misiones comerciales a destinos exóticos. El fin: atraer inversores, hacer negocios y buscar principalmente petróleo ante la posible crisis energética… Antes Angola, ahora Azerbaiján, destinos privilegiados por la política exterior argentina.

En principio, Azerbaiján no es Angola. Azerbaiján es un país que perteneció a la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), situado en el Cáucaso al borde del mar Caspio que limita con Rusia, Georgia, Armenia e Irán. Con sus 86.600 km2 no es mucho más grande que la provincia de Jujuy.

Con un PBI de 64.200 millones de dólares y una renta per cápita cercana a los u$s 7.900 (10 veces la de 2002), experimentó en los últimos 7 años, un extraordinario crecimiento a partir del incremento de las exportaciones de petróleo y gas. Sin dudas, es uno de los países que mejor ha completado la transición de una “economía soviética” a una economía “basada en el petróleo”. La progresión de su PBI es espectacular: 9,8% en el 2005, 26,4% en 2006 (segundo mayor crecimiento en el mundo detrás de Guinea Ecuatorial), 34,6% de 2007 (más alto del mundo) aunque ha bajado abruptamente hasta ubicarse en el 3,7% durante 2011. Según el Oil & Gas Journal (OGJ) de enero de 2012, ocupa la 19na. posición en el mundo en reservas de crudo estimadas en 7 mil millones de barriles, 12 veces más que en 2002. Azerbaiján tiene su propia compañía estatal: la State Oil Co. (SOCAR) que extrae casi un 20% del petróleo y gas natural del país. El 80% restante lo extrae un consorcio internacional denominadAzerbaijan International Operating Co. (AIOC), concesión otorgada por 30 años, que lidera la British Petroleum (BP) y en la que participan HessDevon Energy y ExxonMobil entre otras de origen estadounidense; Inpex eItochu, de Japón; Statoil, de Noruega; Türkiye Petrolleri, de Turquía y minoritariamente la propia SOCAR. Pese a la incertidumbres que generan los reclamos por límites y uso del fondo del Mar Caspio con Irán (la mayor producción es “off shore”), las inversiones extranjeras en materia petrolera no han mermado. Se estima que, en los últimos 10 años, unos u$s 60 mil millones fueron invertidos en el petróleo azerí por las compañías del consorcio operado por BP. En este contexto, hay un hecho de enorme significación: la construcción del oleoducto que une el Mar Caspio con el Mar Mediterráneo. Con un recorrido de 1.762 kilómetros, el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) se inauguró en mayo de 2005. Construido en tiempo record con un costo de u$s 3.600 millones se convirtió en uno de los más costosos y el segundo más largo del mundo después del de Druzhba. Conecta Bakú, capital de Azerbaiyán; Tibilis, capital de Georgia; y Ceyhan, un puerto en la costa sureste mediterránea de Turquía. ¿El principal financista de la construcción del oleducto? British Petroleum.

De esta manera, en 2010, Azerbaiján pasó a ocupar el 8° lugar entre los proveedores a países de la Unión Europea con € 9.460 millones, asegurándose un lugar bien cercano a las políticas europeas.
Una vez más, como en Angola, el petróleo y el gas representan más del 80% de la economía azerí, muy poco diversificada. Durante la salida del “sovietismo”, buena parte del desarrollo industrial se perdió por obsolescencia o abandono de la actividad. La agricultura de subsistencia domina la economía rural. Ambos sectores son un desafío a largo plazo…

Azerbaiján tiene una población 9,2 millones de habitantes donde el 52% vive en ciudades. Las mujeres son mayoría con el 51%. La tasa de crecimiento poblacional de 0,85% es más baja que la media mundial. Uno de los factores que restringe el crecimiento es el alto nivel de migración. Se estima que 3 millones de azeríes son trabajadores temporales en Rusia. Por otra parte con 800 mil refugiados tiene la mayor población de desplazados internos per cápita del mundo producto de la guerra separatista de Nagorno-Karabaj, una región situada al suroeste del país, que representa el 16% del total del país, de fuerte vinculación con Armenia, poblada mayoritariamente por armenios, declarada independiente en 1991, aunque ninguna nación la haya reconocido como tal a la fecha.

En Azerbaiján la población es mayoritariamente azerí musulmana (92%), con minorías lezguina, armenia (casi todos en Nagorno-Karabaj), rusa y talysh. El manejo de las minorías es un problema producto de las “relocalizaciones demográficas” realizadas durante la era soviética. Según informes de Amnesty International (AI) la población de origen iraní (talysh) y dagestaní (ávaros, tats y lezguinos) son fuertemente discriminadas y están sometidas a un real abandono por parte del estado azerí.

Como adelantamos, varios de sus indicadores revelan un país mejor posicionado que Angola. Según datos de 2011, la esperanza de vida en Azerbaiján es de 67 años, tiene una mortalidad infantil estimada en 51 por mil (mucho más baja que el 82 registrado en 2003) y aunque en leve retroceso, el Índice de Desarrollo Humano es considerado alto (0,700). La pobreza ha bajado del 49% (2001) al 16% (2008), según datos del Banco Mundial. Sin embargo, Azerbaiján sigue siendo un país muy desigual. El coeficiente de Gini no ha tenido casi variaciones en el mismo período: del 36,5 al 33,7. El 20% más rico se queda con el 50% de la renta mientras el 20% más pobre sólo obtiene el 8%. Es muy común escuchar por las calles de su capital: “Bakú es la ciudad rica de un Azerbaiján muy pobre”.

Pero las diferencias en algunos indicadores poblacionales con Angola se diluyen definitivamente en materia de derechos civiles y políticos: con la misma velocidad con la que creció su economía se retiró de manera constante de las prácticas democráticas. Según el índice de democracia de la revista The Economist del año 2010 aparece en el puesto 129 entre 167 países, mereciendo el rótulo de “autoritario” con una puntuación de 3,31 sobre 10. Según denuncias de Human Rigths Watch el derecho a la libertad de expresión y prensa está limitado. Los medios de comunicación no oficiales y los periodistas siguen sufriendo intimidaciones, acoso y hasta dudosas muertes. El acceso a Internet está regulado por el Ministerio de Comunicaciones y Tecnologías de la Información que obliga a los “services providers” a firmar con él contratos que han conformado una fuerte “cartelización” del sectorr encareciendo los costos para el acceso hogareño.

Al igual que en Angola, la riqueza del petróleo no ha servido para democratizar el país. El actual Presidente es Ilham Aliyev. Llegó al poder en 2003 (reelecto en 2008) en comicios que según la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no estuvieron a la altura de los baremos democráticos internacionales, pero legitimaron la dinastía familiar iniciada por su padre Gueidar Aliyev, un ex miembro de la KGB que había dirigido los destinos del país, casi sin interrupción desde 1969. Gueidar Aliyev se mantuvo tras el desplome de la Unión Soviética y gobernó el país de 1993 a 2003, año en que fallece. En la última elección presidencial los observadores afirman que hubo “desigualdad de oportunidades para la oposición, un dominio de los medios de comunicación de parte del oficialismo y procesos “no transparentes” y “desordenados” durante el escrutinio.

Por otra parte, el proceso de desintegración de la URSS, el retroceso económico y el crecimiento de la pobreza favoreció el nacimiento de una poderosa red mafiosa y una generalizada corrupción. Hoy ocupa el lugar 143 entre 180 países según Transparency InternacionalGreg Palast, un conocido periodista de investigación de fraudes corporativos, asegura que la corrupción en Azerbaiján es posible gracias a la connivencia de la familia presidencial. Palast afirma que el verdadero gobierno de Azerbaiján está en manos de la BP. Cuenta que en 1992, Azerbaiján recién independizada, eligió un profesor musulmán, Abulfaz Elchibey, como Presidente. Ya asumido, Elchibey se negó a firmar un contrato de exclusividad petrolera en el Mar Caspio a BP. Un año después y con la asistencia del MI6 (servicio secreto inglés), Elchibey fue derrocado por Gueidar Aliyev. A los tres meses Aliyev firmó un acuerdo sin licitación previa con BP para hacerse cargo del petróleo en el país. Las investigaciones de Palast dan cuenta de varios millones de dólares en concepto de retorno para la familia Aliyev y varios funcionarios azerís implicados. Éste, uno de los tantos ejemplos que se dan sobre el modelo de corrupción en ese país…

 

Y de la Educación ¿Qué?

La educación pública es obligatoria, gratuita y universal entre los 6 y los 17 años. La etapa Primaria tiene un ciclo de 4 años. La etapa Secundaria se inicia a los 10 años y abarca un primer ciclo de 5 años y un segundo ciclo de 2 años.

Las pocas estadísticas educativas se han puesto en duda en los últimos años. Según el Ministerio de Educación, todos los niños en edad escolar van a la escuela. Sin embargo, UNICEF señala que la cifra real está en torno al 88% con menor participación de la mujer. Muchos hijos de refugiados y desplazados internos no están escolarizados. En las zonas rurales más pobres, las familias deben elegir a cual de sus hijos varones enviar a la escuela, mientras las niñas se quedan trabajando en casa.

A partir del año 2003 se ha desarrollado un complicado programa según el cual los que pueden pagar la educación deben hacerlo, mientras se ofrece ayuda para los chicos más pobres. Por lo tanto el costo de la educación para las familias es cada vez más alto pudiendo las escuelas cobrar tasas.

Pero el problema número uno (el de la mayoría de los países del Asia Central) es el analfabetismo funcional. Por eso, los positivos índices del nivel de alfabetismo en la población adulta no pueden percibirse como satisfactorios. Según la Deustschen Volkshochschul-Verbandes los principales factores que influyen en un elevado nivel de analfabetismo funcional entre la población adulta son producto de la fuerte correlación de la educación con la estructura económica soviética, la redistribución del poder durante los primeros años de la independencia –siendo educación una de las áreas más perjudicadas– y un excesivo recelo de los gobiernos por mejorar el estatus del idioma nacional.Los documentos de este organismo internacional  plantean tres principales problemas que padecen todos los países de Asia Central: desigual acceso, inequidad de género y calidad insatisfactoria de la educación.

 

La actual relación Argentina-Azerbaiján

Argentina exporta a Azerbaiján caña de azúcar, aceite y harina de soja, productos farmacéuticos, lácteos, maní, tabaco y frutas cítricas. El intercambio argentino-azerí se duplicó en los últimos 4 años, pasando de u$s 17,8 millones en 2008 a u$s 34,6 millones en 2011. La balanza marca un saldo favorable para nuestro país de u$s 9,6 millones.

A fines de febrero, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el decreto 273/2012 que dispuso la apertura de la embajada argentina en Azerbaiján (hasta ahora la relación bilateral se mediaba a través de la representación en Turquía).

A principios de marzo, en visita oficial el canciller Héctor Timerman fue recibido por Ilham Aliyev. Previamente, había visitado Bakú el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, también recibido por Aliyev en un encuentro donde se propuso analizar la posibilidad de diversificar la economía de Azerbaiján a través de la incorporación de tecnología científica argentina.
Entre el 2 y el 5 de julio la Secretaría de Comercio está anunciando una nueva misión comercial ahora a  Azerbaiján.

En principio, parece una propuesta diferente a la angoleña, aunque siempre está el tema del petróleo y la necesidad de cubrir posibles falencias en la política energética argentina de los últimos años. Apostamos a que la idea central no sea “importar” lo malo de este régimen o “exportar” el “modelo” La Salada. Esperamos que como en el caso de Marco Polo no nos encontremos en poco tiempo más con hechos que pongan en duda la “veracidad oficial” de estos viajes…

 

* Esta nota fue publicada en Blog de Flavio Luis Buccino