La fuerza de EL

Este viernes se cumplirán nueve años de la asunción de Néstor Kirchner al poder, el comienzo de una era kirchnerista. Aquel día, Kirchner recibió, ante la Asamblea Legislativa, los atributos presidenciales de las manos de Eduardo Duhalde.

El pais estaba saliendo de la peor crisis económica, política y social desde la vuelta de la democracia, el sistema de Partidos estaba hecho trizas,  la legitimidad y la autoridad del Estado estaban terriblemente cuestionadas.

La recuperación económica estaba consolidada, pero era incipiente, y requería de una inyección de confianza, de esperanza en un proyecto nacional.

En ese escenario, un virtual desconocido llega, casi por accidente, a la Presidencia de la Nación. Casi nadie en Buenos Aires (y nadie en el resto del mundo) sabía quién era, qué quería o si era realmente una figura de peso, o sólo un títere de su predecesor o de su esposa.

Lo único que sabíamos, era que esa persona proveniente de la Patagonia iba a regir nuestros destinos, si Dios, la Crisis y el FMI lo permitían, durante los siguientes cuatro años.

Había motivos para tener esperanzas. No era Menem. Si bien era claramente parte del PJ, venía con un grupo de perfectos extraños, pero también con el respaldo del duhaldismo, y con la presencia tranquilizadora de Roberto Lavagna en el gabinete.

Pero, ¿Quién, o qué, era Néstor Kirchner? ¿Qué nos proponía?

Nueve años después, ¿Qué pasó con ese sueño que él venía a proponernos?

“Venimos desde el Sur del mundo y queremos fijar, junto a ustedes, los argentinos, prioridades nacionales y construir políticas de Estado a largo plazo” ¿A que prioridades se refería exactamente? ¿La Megaminería a cielo abierto? ¿Los QOM?  ¿YPF? ¿El matrimonio igualitario? ¿La Ley de medios audiovisuales?  ¿De inversión en ferrocarriles?

Manifestó su disconformidad con “las políticas que medían su éxito en base a las ganancias de los grupos concentrados, la ausencia de corridas bursátiles y la magnitud de las inversiones especulativas sin que importara la consolidación de la pobreza”. La solidificación de ciertos grupos concentrados no se diluyeron a lo largo del tiempo, sino que consolidaron ciertos sectores de acuerdo a la conveniencia estatal. Un informe de la CNDC publicado en el 2007, cuando José Sbatella la representaba, encontró “muy alto grado de concentración” en los mercados Siderúrgico, Cementero, Petroquímico, de Fertilizantes, Agroquímicos,  Telecomunicaciones,  Cerveza y Gaseosas.http://www.plazademayo.com/2012/02/la-lucha-trucha-contra-los-monopolios/)

“Sabemos que la capacidad de ahorro local, y por ende, el financiamiento local, es central en todo proceso de crecimiento sostenido. Ello requiere estabilidad de precios, entidades financieras sólidas y volcadas a prestar al sector privado, personas y empresas, con eficiencia operativa y tasas razonables”. Dejando de lado el aumento descomunal de la nafta, de la yerba, del gas y del subte. Solo hablemos de la canasta básica, según el reino del INDEC (http://www.plazademayo.com/2012/02/en-el-reino-del-indec/ ), en el rubro de alimentos y bebidas los precios crecieron un 8,24% en el último año, sin embargo, el cara a cara con el supermercado demuestra que el aumento corresponde al 20 o 25%.     

“Es el Estado el que debe viabilizar los derechos constitucionales protegiendo a los sectores más vulnerables de la sociedad, los jubilados, los usuarios y los consumidores.” Es aquí donde cada una de las personas que ha nombrado es testigo de lo que paga sobre el impuesto a las ganancias. Los usuarios y consumidores de transporte público de la capital federal no han sido protegidos, al contrario, las mejoras en los servicios todavía se están esperando. Por último, los jubilados tampoco fueron privilegiados con el 82% móvil, donde se registran al rededor de mil juicios por mes para incrementar los importes mensuales jubilatorios; por el resultado de las bajas sumas o arbitrarias.

“Profundizar la contención social de las familias en riesgo, garantizando subsidios al desempleo y asistencia alimentaria, consolidando una verdadera red federal de políticas sociales integrales para que quienes se encuentran por debajo de la línea de pobreza puedan tener acceso a la educación, la salud pública y la vivienda.” En este caso, el concepto de subsidio de desempleo se basa en un “subsidio de empleo” llamado Argentina trabaja, un plan basado en el cooperativismo, ya que se implica el cobro de un ingreso mensual por persona por tareas en obras y mantenimiento del espacio público; el cupo es limitado y se les obligaba a los trabajadores a ingresar en un cooperativa. No se trata de un plan “para todos” por eso se limita a una lógica clientelar. Categorizado como “la degradación del trabajo en blanco”.

“En materia de seguridad no debe descargarse sólo sobre la policía la responsabilidad de la detección de las situaciones de riesgo que sirve de base al desarrollo de la delincuencia. Son el Estado y la sociedad en su conjunto los que deben actuar participativa y coordinadamente para la prevención, detección, represión y castigo de la actividad ilegal”. El INDEC publicó ciertos números donde se mostraban que el nivel de delincuencia y situaciones de riesgo había disminuido; sin embargo, para estas cifras no se tuvieron en cuenta varios tipos de delitos como homicidios dolosos, robos de automotores y secuestros extorsivos. Por otra parte, las proyecciones realizadas por el INDEC muestran datos que no coinciden con el Plan de Reformas de León Arslanián (anterior ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires), además de un aumento de homicidios dolosos en la provincia de 884 en 2007 a 1045 en 2008. http://chequeado.com/ultimas-noticias/177-anibal-fernandez-en-la-argentina-bajo-la-inseguridad.html )

“Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina unida, quiero una Argentina normal, quiero que seamos un país serio, pero, además, quiero un país más justo”.

Las ganas de Néstor de que “los hijos vivan mejor que los padres” quedaron en el olvido de las actuales inmobiliarias, los créditos bancarios y la AFIP. También afirmó: “La lucha contra la corrupción y la impunidad será implacable” , pero el sueño de combatirla se congeló de la mano de Boudou y el patrimonio de su entonces esposa Cristina Fernández. Mientras tanto las relaciones con Europa se desvanecen entre la expropiación de YPF y la pacifica pretendida guerra con Inglaterra para “recuperar” Las Malvinas. “Argentina, un país en serio” se divide entre las medias de “Clarín miente” repartidas en Angola y la reivindicación de La Salada como industria nacional.

Comments

  1. SILVIA says:

    ES INCREIBLE QUE DESPUES DE HABER DICHOS TANTAS MENTIRAS DESDE EL COMIENZO DE ESTE MALDITO GOBIERNO, LA GENTE SIGA DEPOSITANDO VOTOS A FAVOR DE ESTOS DELINCUENTES

  2. Vivian says:

    un artículo de lo mas fascista, vergonzoso