El amor estuvo en el aire

Crónica de un día tranquilo: la marcha mundial de la marihuana. Qué pasó en las calles porteñas.

Vivo a cinco cuadras de la Plaza Congreso. El sábado 5 de mayo, a eso de las tres de la tarde, noté una gran cantidad de jóvenes que marchaban sobre Corrientes buscando adhesiones.Se me acercó un chico con el lema de “Despenalización ya” y me invitó a tomar una cerveza para acompañar una protesta que ya en ese momento se veía multitudinaria. Me negué a la invitación. Pero después, ganada un poco por la curiosidad, comencé a caminar sobre Callao para el lado de Avenida de Mayo para ver un poco más de cerca de qué se trataba.

En el camino, noté -casi sorprendida- una fila de más de 100 personas en una de las sucursales de comida rápida norteamericana cerca de la plaza: el clásico “bajón” obligaba a los manifestantes a una parada obligada en el medio del tumulto. Curioso fue observar una escena de solidaridad en la que varios jóvenes ofrecían sus tickets de compra para que sus compañeros de causa pudieran pasar al baño, sin ser interpelados por algún empleado del mes. El amor estaba en el aire y una nube de humo gigante y grisácea sobre la plaza, le daba forma a la fraternal concentración.

Una vez congregados en el mismo perímetro, los vendedores ambulantes de remeras y todo tipo de cervezas se acercaron rápidamente a ofrecer sus productos a todas las personas que se encontraban allí. Otros jóvenes con bandejas con tortas vendían porciones ilusionados con hacer unos pesos en pocas horas para su bolsillo.

Cientos de remeras con motivos cannábicos se encontraban en cada calle. Algunas con la hoja verde de siete puntas en el pecho y otras con el lema: “No más presos por plantar”, decoraban la esquina de la protesta.

Si bien hace años que existe la marcha por la despenalización de la marihuana, este año noté, una convocatoria extraordinaria, quizás alentada por la repercusión en las redes sociales. Además de Capital Federal, hubo marchas en Bahía Blanca, Bariloche, Comodoro Rivadavia, Córdoba, El Bolsón, Formosa, General Roca, La Plata, La Rioja, Mar del Plata, Mendoza, Neuquén, Oberá, Paraná, Resistencia, Río Grande, Rosario, Salta, Catamarca, San Juan, San Luis, Tucumán, Jujuy, Santa Fe, Santiago del Estero, Trelew, Venado Tuerto y Ushuaia.

La participación de algunos famosos provocó la adhesión de jóvenes que rápidamente comenzaron a indagar sobre el tema y a twitearse con varias personalidades, como la legisladora María José @Lubertino, que se mostró tan entusiasmada con la marcha que hasta decidió sortear una plantita propia.

Varias agrupaciones se sumaron a la marcha y se embanderaron bajo la consigna: “la marihuana como uso medicinal debe ser aprobada”, uno de los reclamos que tomaron visibilidad durante la manifestación.

El reconocimiento del estado a las asociaciones por los derechos de usuarios y cultivadores de cannabis; y la proclamación por una ley de atención justa, universal y gratuita de los problemas de salud asociados a las uso de drogas, fueron otras de las reivindicaciones.

Más de 30.000 mil personas se reunieron esa misma tarde; consumidores, familias enteras, fotógrafos y artesanos participaron en la marcha por la despenalización de la marihuana. Una movida que se replica año a año en todo el mundo y que encuentra cada vez más seguidores en Argentina.