Qom: la impunidad que no cesa

El juez formoseño Santos Garzón sobreseyó a qom y policías por las muertes de Roberto López y Eber Falcón durante la violenta represión de noviembre de 2010. El video de los hechos.

 

 


Por Andrés Hansy (@AndrsHansy) y Marina Dragonetti (@misantapeluca)

Una rara lectura de la realidad se produjo en el despacho del juez de Instrucción y Correccional 2 de Clorinda, en Formosa en las últimas horas. En ese juzgado se debía investigar qué había sucedido realmente el 23 de noviembre de 2010, cuando la policía provincial del gobernador kirchnerista Gildo Insfrán acometió contra los manifestantes de la comunidad qom, que permanecían cortando la ruta desde hacía cuatro meses, y dejó tendido en el camino el cadáver de Roberto López, miembro de la comunidad “La Primavera”. También yacía allí el cadáver de Eber Falcón, policía. Luego del fatídico saldo de la represión, la policía persiguió con saña a los aborígenes, llegando al punto de prender fuego las casas más cercanas a la ruta nacional 86. Veinticuatro qom fueron imputados por “instigación a cometer delitos, atentado a las autoridades y lesiones”.

Diecisiete meses después de los acontecimientos, Santos Gabriel Garzón, juez designado para seguir el caso, dictó el sobreseimiento “total y definitivo” de los acusados. También absolvió a los policías Gustavo Coronel y Orlando Paredes, sospechados de haber asesinado a Roberto López. En el despacho del juez se había producido en algún momento una ecuación que tendía a cero: no sólo no se investigaría quiénes habían ordenado desde el Estado formoseño la represión fatal, sino que nadie irá preso por las muertes ocasionadas.

El dictamen adopta la versión del supuesto “enfrentamiento” entre policías provinciales y miembros de la comunidad qom, que se encontraban en la ruta reclamando por sus tierras. El juez Garzón encontró “fehacientemente comprobado” que el policía Gustavo  Coronel no participó del hecho que le costara la vida a López; en cuanto al policía Orlando Paredes, el magistrado sostuvo que disparó su arma en un acto de “legítima defensa”. A los qom, en cambio, el juez les atribuye el haber iniciado las agresiones, en la creencia supuestamente errónea de que la policía se aprestaba a desalojarlos por la fuerza, cuando en realidad –siempre según el juez- los policías se dirigían a allanar el campo de la familia Celia. “Es así, que la conducta de los veinticuatro aborígenes imputados corresponde encuadrarla en la figura del artículo 34 inciso 1º del Código Penal, ya que existió en su accionar un error indirecto de prohibición, el que impide exclusivamente la comprensión del carácter y entidad del injusto del acto”, señala el fallo. De acuerdo a Garzón, los qom atacaron a los policías en la creencia de que actuaban en una “situación objetiva de justificación”. En cuanto a la actuación policial, el juez entiende que fue “legítima” aunque “se excedió en el mandato judicial al verse sobrepasada por la situación”, lo cual habría provocando “la confusión de los aborígenes que estaban sobre la ruta acerca de su deber jurídico, ya que ellos estaban realizando una protesta con corte de ruta nacional, cuyo desalojo de haberse ordenado, correspondía disponerlo el juez Federal y no el juez Provincial”.

En resumidas cuentas: según el juez Garzón, la policía se dirigía a allanar el campo de los Celia, los qom malinterpretaron su presencia, agredieron a los policías, los policías se defendieron, López mató a Falcón, Paredes mató a López en defensa propia. Todos resultaron sobreseídos.

La versión de los qom, sin embargo, es completamente distinta. Plazademayo.com habló con Félix Díaz, referente de la comunidad La Primavera, quien por un lado se manifestó aliviado por su sobreseimiento y el de sus compañeros, pero no oculta su indignación ante el fallo de Garzón.

–¿Qué opina de los argumentos que la justicia alegó para sobreseer a los dos policías?

–Nosotros somos conscientes de que Roberto fue asesinado por mano de la policía y también Falcón, entonces el argumento que ellos han usado de que a Roberto lo mataron en defensa propia no es cierto. Los informes que se están realizando no coinciden con la versión oficial. No hubo orden de la policía, el juez que actuó en la causa nunca se acercó a hablar con nosotros y la policía nunca dijo quién fue el que autorizó a reprimir a los indígenas. La Gendarmería dejó la zona liberada y la ruta es zona federal, por lo tanto la Gendarmería tenía que defender la postura de la comunidad de no ser avasallados por la policía. Los policías fueron organizadamente a matar, según la versión de muchos hermanos y la mía. Yo mismo escuché la voz de la policía diciendo que había una orden para que me mataran. Estamos estudiando con nuestros abogados la posibilidad de presentar una querella contra el Estado provincial y la policía. En la comunidad hay mucha bronca por el sobreseimiento de los policías y porque el conflicto central que es el de las tierras no se toca, de eso no se habla. Sienten que esto se puede utilizar para que los indígenas dejen de reclamar.

 

“De la autopsia de Falcón surge que la mayoría de los proyectiles que ingresan a su cuerpo lo hacen por su espalda. Si la hipótesis es que un indígena mata a un policía y hubo un enfrentamiento, los proyectiles deberían ingresar por la parte delantera del cuerpo -explica el abogado Federico Efrón, miembro del Cels, quien junto a Marina Morales Ríos asumieron la defensa de los qom–. Sin embargo, el juzgado entendió que Roberto López disparó a Eber Falcón y por eso Paredes le disparó en legítima defensa a Roberto López, porque podía volver a hacerlo”.

–En el video que se difundió por TN, se daba a entender que la policía le había plantado un arma a López ¿este material se usó como prueba?

–Ni el video de TN ni los videos que nosotros aportamos fueron tomados como prueba fehaciente por el juzgado. No sé si podemos afirmar a partir de ese video que se plantó el arma, pero sí surgen cuestiones que llaman la atención, que nosotros aún no pudimos indagar y que el juez o el fiscal tampoco tuvieron interés en echar luz sobre esta cuestión. Hay muchas inconsistencias en la causa: se afirma que el cuerpo de Roberto López quedó protegido hasta tal hora y después surge en un acta que el arma que supuestamente tenía fue secuestrada mucho antes. Su cuerpo quedó muchas horas tendido al costado de la ruta, hay una foto de eso, y en uno de los videos se ve a un policía esgrimiendo una escopeta, que aparentemente era de Roberto López, a los pocos minutos de que terminara la peor parte. Después aparece la escopeta al lado de él. Entonces, uno no sabe si esa arma se plantó o si se sacó del lado de López y se volvió a poner. Creo que son cuestiones que merecen investigarse, que desde lo que tiene que ver con el juzgado o la fiscalía no hubo interés o no consideraron que correspondía investigarse.

–¿Se aclaró en el juicio lo que ocurrió con las casas que fueron quemadas por la policía?

–En el juicio, a través de los testigos que llevamos y de la mujer de Félix que también estaba imputada, surgieron de los relatos varias precisiones como, por ejemplo, que se vio que venían unas personas desde afuera del corte de ruta, civiles que traían bidones de gasolina; incluso hay testimonios que afirman haber visto cómo los policías utilizaban la gasolina para quemar las casas. Esto me parece consistente desde el momento que había llovido todo el día, entonces es difícil que una casilla se prenda fuego tan fácilmente y se queme por completo. Sobre esto también tenés un montón de policías declarando que no saben cómo llegó ahí la gasolina y también hay en la causa algo que nosotros no conocíamos y que surgió por otra prueba: en el mismo momento en que esto sucedía, Félix pedía ayuda y la Defensora oficial federal termina haciendo la denuncia a la justicia de Formosa. Cuando llega esta denuncia, el juzgado le pide un informe a Gendarmería, que presentan al día siguiente. En ese informe, hay un párrafo que afirma que fue el juez que estaba en ese momento el que dio la orden de quemar las casas. Hay muchas cosas sobre las que se podía investigar, pero todavía quedaron ahí.

–Felix Díaz dice que está la posibilidad de presentar una querella, ¿cree que esto es viable?

–Yo creo que sí. Hay una cuestión técnica de la legislación de Formosa, que para el caso de una asociación como La Primavera, hay toda una discusión que no está resuelta, pero sí me parece que desde los indígenas a los que se quemó las casas o que fueron seriamente lesionados (hay algunos que todavía están en silla de ruedas, hay señoras que no pueden caminar bien por golpes que recibieron), está la posibilidad de presentarse como querellantes y es una posibilidad que estamos evaluando. Después está la cuestión de que puede entenderse que la comunidad fue reprimida, habrá que ver si eso se traduce en una querella.

En la comunidad La Primavera se respira una atmósfera de sentimientos encontrados. Por un lado, el alivio por haber sido sobreseídos de una acusación injusta. Por el otro, el ansia de justicia una vez más postergada: ni se aclara el crimen de López ni se atiende el reclamo por sus territorios. Un estado de las cosas en el que sigue todo igual.

 

 

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