Horas desesperadas en el gremio gráfico

A poco tiempo de las elecciones, la justicia resolvió su freno por irregularidades con los padrones. El oficialismo de Raimundo Ongaro decidido a concretar los comicios. Qué dice la oposición.

La tensión se posa sobre el gremio gráfico a horas apenas de que llegue el día de la elección de su secretario general. Originalmente, el viernes debía ser la jornada en la que se dirimiría si Raimundo Ongaro, el histórico dirigente de 87 años, volvía a ocupar el máximo cargo sindical, o si un frente opositor clasista lo sucedía. Sin embargo, ante las denuncias de irregularidades realizadas por las listas Naranja Bordó, la justicia laboral decidió suspender los comicios y reprogramarlos para dentro de un mes.

El oficialismo gráfico objetó la resolución y la decisión ahora depende de la Cámara de Apelaciones, que decidió darle a la cuestión un tratamiento sumarísimo. Las horas corren y los abogados de uno y otro lado realizan todas las gestiones, unos para suspender los comicios y garantizar su limpieza y otros para llevarlos a cabo a toda costa.

“Quedó demostrado que no nos permitieron acceso a los padrones sino hasta recién el 3 de abril, cuando los estatutos plantean que deben estar a disposición de los afiliados un mes antes de las elecciones -explica Pablo Viñas, secretario general de la comisión interna de Artes Gráficas Rioplatenses (parte del grupo Clarín)-. Esto llevó a que la justicia laboral suspendiera los comicios para darle transparencia al acto, haciendo caso a una medida cautelar que habíamos interpuesto”.

La resolución del Juzgado Laboral Nro. 32 señala que, ante la comprobación de los padrones no se habían exhibido según los tiempos que indican las normas vigentes, se disponía “la suspensión del acto eleccionario convocado por la Junta Electoral del Sindicato Federación Gráfica Bonaerense para el día 20 de abril (…) Intimar a la Junta Electoral a fijar nueva fecha al efecto”.

La decisión judicial fue apelada por la dirección del sindicato. “Hubo una resolución que fue apelada -dice Mario Abraham, secretario de organización del gremio-. Si la Cámara no la ratifica, las elecciones se van a hacer. Estamos esperando qué decide. La elección sigue en curso normalmente”.

–El juzgado determinó que no se habían exhibido los padrones según marcan las normas legales vigentes.

–Los días de exhibición de los padrones son los que marca el estatuto. Los que impugnaron se basan en un acta del ministerio de Trabajo que se refería a otros padrones que se iban a agregar a la exhibición. No hubo ninguna anomalía en este proceso. Los padrones están a disposición de todo afiliado en la sede sindical por abecedario y por taller. Esta gente que impugnó no quiere las elecciones, ya había impugnado la asamblea general. Nuestra resolución es que las elecciones se lleven adelante igual.

Para Viñas, candidato a secretario adjunto por el frente clasista, las cosas no son así: “No sólo no exhibieron los padrones según los tiempos que corresponden, sino que no nos permiten copias de los mismos. Debimos ir al sindicato a copiar a mano nombre por nombre de los padrones, porque se niegan a escanearlos o que les saquemos fotografías. De todas maneras, incluso de ese modo detectamos graves irregularidades: gente que nadie conoce figura en las listas de habilitados a votar y, por el contrario, en las fábricas dirigidas por la oposición muchos afiliados no figuran en los padrones. Esta situación se repite en Morvillo, en Interpack, en World Color y en varios otros lugares donde los miembros del Frente Naranja Bordó fueron elegidos como representantes sindicales. En editorial Sarmiento, que imprime el diario Crónica, de 71 personas que figuran en el padrón, sólo 21 son reales y habilitadas para votar. Si hubiera una elección limpia, estaríamos disputando seriamente la dirección del sindicato. Es por eso que realizan estas maniobras: no confían en sus bases, temen perder el sindicato y recurren al fraude. Es un acto de desesperación”.

Ongaro, de 87 años, busca la reeleción en el poderoso sindicato gráfico, cuyas fábricas más importantes cuentan con representaciones sindicales clasistas. Esas juntas internas desarrollaron un frente que amenaza la continuidad del ongarismo en el gremio. La oposición confía en que si se ordenan los padrones y se extiende la campaña durante las próximas semanas el sindicato será suyo. El oficialismo quiere que se vote el viernes a cualquier precio. La Cámara de Apelaciones aprobó procedimientos sumarísimos, y este jueves por la tarde se sabrá si ratifica la suspensión decidida en primera instancia. El Frente Clasista Naranja Bordó anunció que realizará reuniones para informar la situación a los trabajadores y decidir qué hacer ante esta situación. Horas claves se viven en un gremio de suma importancia. La posibilidad de que sectores clasistas ganen al tradicional sindicato (el primero fundado en el país) hace que se juegue mucho más que una mera elección.