Desaparecido de hoy

Por Mandi (@mandi_sita)

El 31 de Enero se cumplirán tres años de la desaparición de Luciano Arruga, un joven que a los 16 años fue secuestrado por la policía bonaerense.

 

 

Todo comenzó a mediados de 2007, cuando el intendente kirchnerista Fernando Espinoza inauguró el Destacamento Policial Preventivo de Lomas del Mirador. Luciano vivía a cuatro cuadras de esa dependencia. Al tiempo de su apertura, un uniformado le ofreció robar para un grupo de policías. Él se negó. Desde ese momento, sufrió persecuciones sistemáticas.

 

La madrugada del 31 de enero de 2009 Luciano fue interceptado en su barrio, según testigos, por un patrullero. Desde entonces, no se supo más nada de él.

 

A los tres meses de la desaparición, la fiscal de la causa ordenó peritajes en el destacamento, en la comisaría 8º, en un patrullero y en el Monte Dorrego (un descampado de la zona). En los cuatro lugares se halló ADN de Luciano. Es decir que el joven había estado ahí.

 

Pese a estas pruebas, los ocho uniformados que trabajaron aquella noche -FÉKTER, VÁZQUEZ, HERRERA, SOSA, DÍAZ, ZÉLIZ, SOTELO Y BORREGO– se encuentran cumpliendo funciones, hasta el día de hoy, en comisarías de La Matanza. Por otra parte, la carátula de la causa es “averiguación de paradero”, como si se tratara de un chico perdido.

 

A pesar de las amenazas telefónicas, detenciones, golpizas a compañeros y persecuciones de autos de civil, el caso comenzó a visibilizarse. Paralelamente, se abrieron nuevas causas por hechos de impunidad en el destacamento. En una de ellas hay dos policías imputados.

 

Con la organización y la lucha se logró el cierre de la dependencia donde Luciano fue visto por última vez. Este hecho obliga al poder político y judicial a reconocer graves atropellos a los Derechos Humanos por parte del personal policial.

 

Hoy está vigente la lucha de los familiares y amigos de Luciano por la independencia legal y estatal del espacio para la memoria donde funcionó el destacamento. La familia de Luciano sólo tiene un contrato por tres años, en los que el municipio alquilará el espacio a su dueño. Es por eso que exige la cesión definitiva YA del lugar a familiares y amigos del joven desaparecido. Además, repudia la nefasta decisión de trasladar el destacamento a tan solo unas cuadras.

 

El nombre de Luciano Arruga se ha convertido, gracias a sus familiares, organismos de derechos humanos, partidos políticos y organizaciones de izquierda, en un emblema contra la represión policial e institucional en democracia. La lucha por Luciano es una realidad que desmiente el discurso ficticio sobre los Derechos Humanos que enarbola el kirchnerismo. En esta gestión se impulsa una política de militarización de los barrios; fue asesinado Mariano Ferreyra por una mafiosa patota sindical, con policías que actuaron como partícipes necesarios del crimen; fue desaparecido Julio López; fue aprobada una ley antiterrorista que no hace más que legitimar la judicialización y represión de la protesta social, entre muchos otros ejemplos.

 

En el marco de los tres años de la desaparición de Luciano, el pasado sábado 28 de enero se realizó una jornada cultural y de lucha por los Derechos Humanos en Lomas del Mirador. “El cierre del Destacamento significa para nosotros sólo un paso, pero no es el fin de la impunidad policial, y por lo tanto no es el fin de nuestra lucha”, concluyó el documento que se leyó en la jornada. Seguiremos hasta que haya cárcel común, perpetua y efectiva para todos los responsables políticos y materiales de la desaparición de Luciano.