Angela Bravo: “Soy un producto del exilio y la dictadura”

Angela Bravo estudió cine documental en Chile y Bellas Artes en Estockholmo y Berlin. Ha realizado cortos que se han mostrado por diversos festivales al rededor del mundo. Su primer largometraje 11 de septiembre lo está produciendo y dirigiendo a través de su compañía Braza Film, pero busca la producción en sudamérica.

 

 

“El golpe forma parte de mi historia, sino fuera por el 11 de septiembre mis padres jamás se hubieran conocido, ya que fue la política que los unió, mi madre perteneciá a una familia “de derecha” de Viña del mar y mi padre “de izquierda” de Concepción”.
El padre de Angela militaba en el MIR (Movimiento Izquierdo Revolutionario), fue detenido y juzgado de terrorista con una pena de 30 años de prisión. Sin embargo, luego de cuatro años de encierro, la presión International de Amnesty le cedió un permiso de exilio, por lo que no pudo volver jamás a Chile. Es así como el padre y la madre de Angela se establecieron en Estockholmo, Suecia.

 

Vivir en una cierta burbuja, ajena a las raices personales, no es vida sencilla. Angela vivía en Suecia, pero hablaba en español, una manera de establecer recuerdos recurrentes de un país al que ninguno de los tres podía volver. La presión por asimilar conceptos tales como manifestación, exilio, causas políticas y demás, cuestiones atipicas para una familia normal, hizo que con el tiempo desee descubrir sus orígenes y se acercara a lo desconocido en puntas de pie.

 

En el 2001 viaja a Chile en busca del país prometido, el choque cultural fue muy bruzco al principio y decidió volver a terminar sus estudios de cine en Berlín. Puesto que en Berlín, se sentía más cómoda, sin límites, sin categorizaciones; su propio autoexilio.

 

Actualmente no le permite ni un bostezo a la busqueda cultural interna, decidió realizar “11 de septiembre” un largometraje que rescata las mejores declaraciones sobre la vida de algunos de los que sufrieron la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet desde 1973 hasta 1990 en Chile. Con un lenguaje actual, mostrando a través de la animación lo que contaron sus entrevistas. Eso lo que le permite una intimidad y anonimidad encontrada tratado de una manera creativa.

 

“Estoy entrevistando a chilenos con diferentes antecedentes, color politico y clases sociales a los que les cambió la vida radicalmente. De la noche a la mañana familias se separaron, otros desaparecioron y otros tuvieron que torturar”.

 

 

Once de septiembre from Angela Bravo on Vimeo.

 

 

Aparece derrepente una sensación de responsabilidad. Con toda la información sobre la mesa y los testimonios encontrados, Angela pudo entender lo que le habia pasado a su familia, cual es su origen. La responsabilidad de difundir lo sabido viene de la mano de la ignoracia de muchos de sus compatriotas, al no tener conocimiento sobre lo sucedido hace 39 años en su país ya que “la dictadura se encargó de borrar el cuestionamiento propio y eliminar a todas las personas que no creian que el neoliberalismo era la salvacion”.

 

Actualmente, las manifestaciones estudiantiles y las protestas sobre una educación libre resurgidas en Chile, a invocado a la represión militar vivida por sus antepasados. Con la diferencia de que “Los que luchaban contra de la dictadura ayer eran terroristas, hoy serian defesores de la democracia”.

 

Para la directora la interpretación de sus raíces fue esencial para poder proyectar hacia el futuro. “Hice mi autoexilio creativo en busca de mis sueños” concluye Ángela.