Poco aire para los alternativos


Medios alternativos y la cruzada por mantenerse en el aire. Las condiciones que establece el AFSCA para licencias de televisión digital son inaccesibles para ellos.

 

Desde que comenzó el debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, resonaron consignas de pluralidad y democratización de medios y voces. La ley no solo incluye como licenciatarios a la sociedad civil, cooperativas, instituciones educativas y agrupaciones, sino que reserva un tercio del espectro para estas entidades. De esta manera, se postulaba, los sectores sin fines de lucro estarían protegidos de la competencia con los operadores comerciales.

 

En este marco, la Autoridad Federal de Servicios de Comunición Audiovisual (AFSCA) publicó el mes pasado las resoluciones 686/2011 y 685/2011 por la cuales se llamó a concurso público y se aprobó el pliego de bases y condiciones para la adjudicación de licencias de televisión abierta digital en la norma ISDB-T, pero las condiciones financieras que se establecen dejan poco espacio para que medios comunitarios y alternativos puedan concursar.

 

Como se informa en el sitio oficial de AFSCA “en 32 zonas se concursan entre 4 y 8 licencias, divididas siempre en partes iguales entre las destinadas a personas con fines comerciales y las destinadas a asociaciones sin fines de lucro”.

 

La resolución generó preocupación entre los posibles licenciatarios del sector cooperativista y otras ONGs. Como expresaron en un comunicado al que suscribieron más de 300 firmantes de medios alternativos, organizaciones sociales y de derechos humanos, trabajadores vinculados al sector, partidos políticos, universidades y docentes: “No podemos hacer otra cosa que oponernos a estas resoluciones que dejan afuera directamente a todos los que venimos produciendo desde medios comunitarios y/o alternativos; al mismo tiempo que se destina a las “organizaciones sin fines de lucro” valores de pliegos impagables.” Las cifras que establece el AFSCA en sus resoluciones dependen del área de cobertura del medio. Para la Ciudad de Buenos Aires los valores oscilan entre los 70 mil y los 140 mil pesos, mientras que para la provincia los pliegos son de 42 mil, 70 mil y 105 mil pesos. Como si esto fuera poco, los interesados deben abonar un depósito como garantía de mantenimiento de la oferta que equivale al valor de un pliego y medio, sumado a la obligación de desembolsar los 24 mil pesos mensuales que exige la normativa, en caso de adjudicarse la licencia.

 

Para Rodolfo Barros, periodista que estudió los aspectos económicos de los pliegos, si un medio no está en condiciones de afrontar los costos que requiere la Autoridad de aplicación, difícilmente puedan producir contenidos de “una cierta calidad”. Consultada por plazademayo.com, Natalia Vinelli de Barricada TV no está de acuerdo: “nos parece que hay soberbia en el sentido de que se plantea de que nosotros no existimos, o que no estamos en condiciones de sostener un canal de televisión y eso no es cierto. Aún en la situación de precariedad financiera que tenemos de dificultades de financiamiento, estamos demostrando desde hace años que podemos sostener una producción constante y de calidad”

 

La imposibilidad de afrontar estos gastos por parte de medios alternativos pone en evidencia una normativa que no se ajusta a una realidad de escaso financiamiento, sumado a la obligación de producción propia que prevee la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y otros requisitos de admisibilidad y el plan de inversiones que constituyen condiciones excluyentes para concursar. Figuras como el trabajo voluntario, por ejemplo, no son tenidas en cuenta por la Autoridad de aplicación y, sin embargo, constituye una de las formas más usuales de participación en medios alternativos.

 

Por otra parte, la diferencia con respecto a los medios con fines de lucro no es significativa: “ Si mirás la resolución con atención, vas a encontrarte con que en el caso de la televisión comercial, el valor de los pliegos está entre los $100 mil y $200 mil, o sea que la diferencia respecto del valor de los pliegos con las asociaciones sin fines de lucro es bastante corta. Hay una desatención completa a la especificidad de los medios comunitarios y alternativos o populares”, plantea Vinelli.

 

Plazademayo.com intentó comunicarse con Luis Lazzaro, Coordinador general del AFSCA, así como con el presidente del organismo, Gabriel Mariotto y otros miembros del directorio; y en ningún caso dieron declaraciones sobre este tema. Fuentes de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual indicaron que habíadisensos internos con respecto a la aprobación de las resolusiones y que ese era el motivo por el cual evitaban hacer declaraciones públicas. Los representantes de los medios alternativos que presentaron el comunicado vienen pidiendo una audiencia con las autoridades desde que se publicaron las resoluciones. Los plazos para presentar las propuestas vencen el 22 y 29 de agosto, dependiendo de la zona, y aún no han tenido una respuesta.

 

En cuanto a los valores de los pliegos, el presidente del Consejo Federal de Comunicación, Néstor Busso consideró que si bien “no están justificados”, la posibilidad de un escenario similar para futuros concursos de televisión abierta o de radio es poco probable ya que “acá se da una situación muy especial porque no son simplemente llamados a concurso para otorgar licencias, acá se está ofreciendo la infraestructura para la transmisión por parte de un organismo del estado como AR-SAT”. La Empresa Argentina de Soluciones Satelitales es una sociedad anónima de capital estatal que comenzó a operar en 2006, luego de la transferencia de activos de NAHUELSAT, que explotaba la misma posición orbital. Actualmente la empresa provee servicios sobre siete satélites y ofrece a los medios digitales la plataforma de transmisión para que sea efectuada mediante el sistema estatal.

 

La vicepresidenta de FARCO, Mariela Pugliese entiende que, a pesar de las limitaciones económicas “este decreto es un avance ya que el Estado Nacional está brindando a todos los medios la alternatividad de las transmisiones: lo que se le paga a AR-SAT es el costo de la transmisión, si un canal tuviera que ponerlo por sí mismo, no subrise a la plataforma del estado, tendría que pagar un costo mucho mayor”.

 

Aquellos medios que no puedan concursar para obtener las licencias de TV digital, continuarán transmitiendo de manera analógica, ya que si están censados, su situación se encuentra legalizada. Sin embargo, el avance de la tecnología digital planteará problemas a futuro para que estos medios que continúan operando con tecnología analógica, puedan ser sintonizados por los usuarios.

 

 

Un tratamiento especial

 

Durante el debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual algunos sectores expusieron la necesidad de un tratamiento específico para los medios alternativos o comunitarios. “No fuimos escuchados, se subsumió esta especificidad bajo el rótulo de asociación civil sin fines de lucro, que es una definición que tampoco es clara ni contundente, y este es el resultado”, señala Vinelli. Bajo este marco legal, medios comunitarios que tienen como fuentes de financiamiento colaboraciones de organizaciones sociales y de militantes, concursan para el otorgamiento de licencias, en las mismas condiciones que asociaciones con mayores recursos financieros, como podría ser el caso de una central sindical como la CGT. Barricada TV, por ejemplo, no cuenta con recursos estables y puede funcionar con montos que van desde los $5.000 pesos a “nada”, como indican desde el canal. Mientras algunos sectores entienden estas condiciones como un punto de partida desigual, otros como el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) no están de acuerdo con el tratamiento específico de algún sector dentro de los medios sin fines de lucro. Su vicepresidenta, Mariela Pugliese, considera sin embargo que “un canal de TV comunitaria, por ejemplo, no debería competir con la restricción monetaria únicamente”. Desde FARCO no solo no están de acuerdo con el valor de los pliegos, sino que además plantean la necesidad de que “hayan más politicas públicas de comunicación que ayuden a los sectores sin fines de lucro a estar en igualdad de condiciones”.

 

Algunos medios están considerando la posibilidad de llevar el reclamo a la calle para tener mayor visibilidad y obtener respuestas. Natalia Vinelli lo dice: “somos expresión de sectores del campo popular que son los que permanentemente vieron sus voces tergiversadas por los grandes multimedios, que permanentemente dieron la batalla y en nombre de quienes muchas veces, funcionarios del gobierno cuando justificaban la ley. Nosotros con nada, a nivel financiamiento y a nivel equipamiento, logramos construir muchísimo. La capacidad está, ahora tenemos que ver si el Estado responde a nuestra demanda y se hace cargo cuando habla de comunicación popular: acá está la comunicación popular”