Medios e Internet: un poder demasiado concentrado

Por Beatriz Busaniche

El principal enemigo de la libertad de expresión no es necesariamente el Estado, como muchas veces se piensa, sino la concentración.

 

La concentración de medios de comunicación en manos privadas como estatales es un problema grave en cuyo caso, la intervención regulatoria se torna indispensable. Esta primera declaración que puede servir como introducción a cualquier debate sobre la prensa, es fundamentalmente una declaración de principios para las regulaciones de Internet. Cuando hablamos de regulaciones de Internet nos referimos a marcos jurídicos que garanticen el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos de acceso a información, libertad de expresión y ejercicio de derechos culturales.


La noticia que dispara este comentario es la recientemente anunciada cooperación entre las principales empresas proveedoras de Internet de los EEUU con las industrias del entretenimiento que, desde hace años buscan insistentemente la forma de controlar las redes para detener el intercambio de archivos.

Esta novedad que llega en estos días aparece como una de las peores amenazas a la libertad de expresión en Internet y sin embargo, no genera repercusiones en los ámbitos clásicos de discusión sobre libertad de expresión. La iniciativa se describe como un “esfuerzo anticipado de colaboración” para detener “el robo de contenidos” bajo copyright, en un marco que consiste en una serie de “seis alertas a los usuarios por parte de los proveedores de Internet“. Las primeras advertencias incluirán materiales “educativos”(más bien, materiales de adoctrinamiento) vinculados al Copyright, mientras que las siguientes requerirán acuse de recibo de la alerta. Las próximas advertencias incluirán “medidas de mitigación” tales como la reducción del ancho de banda y la velocidad de conectividad, así como el bloqueo de la navegación hasta tanto el usuario responda a las demandas del ISP.

Todavía no se sabe qué pasará después de las seis alertas, porque el acuerdo indica que los proveedores de Internet no están obligados a terminar los contratos de los usuarios. De hecho, la nota de prensa y el sitio web oficial de la iniciativa niega que se trate de una aplicación de la “ley de las tres advertencias”, aunque dejan muy en claro que, la DMCA (Digital Millenium Copyright Act) ordena que los ISPs tengan una política de recisión de contratos para los infractores reincidentes como condición para ampararse en la cláusula de responsabilidad de los ISPs de la mencionada ley sancionada en los EEUU en 1998.

En síntesis, la EFF considera que la industria de los contenidos mantiene su posición de que los proveedores de servicios de Internet que no terminen los contratos con infractores perderán la protección y el amparo que les ofrece la DMCA. La organización considera además que, dado que las advertencias, sean 3 o 6, no implica un debido proceso en la Corte; la desconexión de Internet se convierte así en una medida draconiana que el Congreso no previó cuando aprobó la DMCA.

 

El caso argentino

 

El mercado de los proveedores de Internet en Argentina está fuertemente concentrado. En este sentido, es de particular importancia recordar que la última milla o bucle local todavía se encuentra en manos de las dos grandes empresas de telefonía incumbentes que se reparten geográficamente las conexiones telefónicas y en consecuencia los servicios de ADSL en el país. La tercera en discordia, Fibertel, es una empresa cuestionada seriamente por su situación legal, que además, pertenece al Grupo Clarín, un grupo multimedios conocido por sus recurrentes acciones sobre sitios de publicación como YouTube(particularmente por su uso intensivo de la cláusula de”notice and take down“)

En este mapa de la concentración de proveedores de Internet y con crecientes lobbies de la industria del entretenimiento en Argentina, el panorama frente a iniciativas privadas como la que describe la EFF no podría ser más preocupante.

Es urgente que el Estado tome medidas de defensa de la competencia y re-regulación del bucle local, de modo tal que se puedan generar múltiples proveedores de servicios de Internet que ofrezcan a los usuarios una diversidad de opciones amplia. La libertad de expresión está en grave peligro si los medios se mantienen en semejante nivel de concentración. Es indispensable entender que cualquier política de comunicación y de democratización de medios hoy, debe necesariamente garantizar el acceso a Internet, la neutralidad de la red y frenar cualquier iniciativa perjudicial para el derecho humano al libre acceso a la información y la cultura.

Recordemos hoy más que nunca que en Argentina está vigente la Ley 26.032 que dice: “Establécese que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas por medio del servicio de Internet se considera comprendida dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión.”

La defensa de Internet es la nueva gran batalla en materia de medios. La desconcentración de los proveedores de servicios, la defensa de la neutralidad de la red, la generación de redes comunitarias, autogestionadas, libres y autónomas, son medidas urgentes e indispensables para frenar las marcadas tendencias hacia el control de la red.

 

 

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*La autora es miembro de Fundación Vía Libre

 

 

 

Comments

  1. Sería bueno que pudiéramos identificar con nombre quién es quién en esta batalla por la libertad de expresión en Internet. Por ejemplo, ¿cuál es la postura de Google y otras gigantes de la web?
    Por otra parte, una simple recomendación respecto al diseño del sitio: sería bueno que los enlaces estuvieran señalizados de alguna forma, con un cambio de color o subrayados, así se pueden distinguir del resto del texto.