Tedeum , perejil y aborto legal

Por Hernán Savini (@jekan_oeste)

Chaco o chacu -vocablo quichua que significa “Lugar o territorio de cacería”-. Resistencia: capital de la provincia del Chaco donde se realizó el tradicional Tedeum criollo de 25 de Mayo, fecha patria si las hay. El Monseñor Fabriciano Sigampa, ante la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner y los gobernadores, como un viejo Vizcacha.

Agradeció humildemente en nombre de los niños y vientres chaqueños la asignación universal por hijo y la asignación a las embarazadas. Calificó de atinada la elección del tiempo que la Presidenta dispuso para su utilización -a partir de los 3 meses de gestación-, y tomó la tradicional posición de la Iglesia Católica en contra del aborto. En lo particular, quisiera repensar la cuestión del aborto legal legal, junto con la definición de progresismo .

Si la bandera más importante del progresismo, por lo menos en Argentina, no es la legalización del aborto, está entre una de ellas . El derecho de las mujeres de decidir sobre su cuerpo, ser ella quien decida traer a un ser humano al mundo ¡Y JUSTO A ESTE MUNDO!, es pedirles demasiado.

Pero también hablé de definir el progresismo, por lo menos con respecto a este tema: ¿Qué es ser progresista? Según el último “Análisis de la Situación de Población en Argentina” de la ONU, en nuestro país se realizan alrededor de 522.000 abortos ilegales por año. El 29 % de los casos de mortalidad materna, se debe a complicaciones de los abortos, mujeres que resultan víctimas de un destino fatal al decidir sobre su cuerpo. La mitad de estas mujeres, vive en la indigencia y la otra mitad, apenas traspasa la linea de pobreza: material descartable de una sociedad que las escupe y condena a un digno fracaso .

Ahora, ¿los progresistas no deberíamos dar una lucha encarnizada a favor de la vida? Ya no por la vida de ese hijo que no nacerá, sino más bien de esas futuras madres que hoy no pueden decidir si almuerza o cena, porque con mucha suerte alcanza para una de las dos. ¿Estamos seguros de que esas muchachas argentinas están en condiciones de elegir? Es un derecho justo cuando nos encontramos que con quienes pueden tomar la decisión en la sala de espera del Mater Dei. A otras les toca solo perejil y curandera.

Recordando a Jauretche: “primero emparejemos”, decía Don Arturo. Y emparejar es la tarea. Creo que la asignación universal por hijo y a las madres embarazadas es emparejar un poco -muy poco es cierto-. Falta muchísimo, es verdad. Peor sería una enorme fila de pobres en los hospitales públicos esperando su número para ejercer su derecho a elegir sobre su cuerpo. Una de las tantas filas de pobres que aún hoy tenemos en tantas puertas que nunca se abren y cuando se abren solo reparten 40 números

 

 

Comments

  1. alfredo gentili says:

    en este pais, aqui en resistencia es evidente que los arreglos de los baches alrededor de la plaza se hicieron para que la Presidenta viera una ciudad perfecta, cuando por el contrario tambien tapan los baches de la pobreza. con dinero ajeno con el de los jubilados.