La contrahegemonía emocional de la Pipi

Por Bettina Savorido

La votante navegante: guía para no naufragar en un mar de propuestas 2.0

La indecisión política de la Savorido, la lleva a incursionar por los distintos blogs disponibles para encontrar su fe. Ella quiere recuperar el entusiasmo perdido. En esta oportunidad, visita la palabra evangelizadora de una bloguera cristinista,la Pipi.

Soy una persona como tantos ciudadanos que enfrenta un año electoral que ya empezó y que cada elección de cada domingo confirma que si viviera en la provincia donde ya se votó, no hubiera sabido qué hacer. Tengo que confesar que soy de esa gente de poca fe. Tanta ciencia social, tanta tecnología al servicio de la emancipación, extirparon la poca fe que sobrevivió a la formación cristiana de parroquia bonaerense. Pero no por ello me conmueve menos que haya conciudadanos que abrazan con entusiasmo religioso la causa de la República (la única válida). Porque es mucho más políticamente correcta que la de, por ejemplo, la Iglesia Universal del Reino de Dios. Hay que reconocerles que tienen el mejor eslogan: el “Deje de sufrir” es imbatible. Pero ya no son los únicos que evangelizan por televisión. A la noche hay un montón de programas dedicados a buscar fieles a los diversos cultos partidarios. En uno de los clásicos me topé con la Pipi rodeada de otros que daban testimonios tan entusiasmados como los obispos de “Palabra de vida”.

Ni bien vi el blog tuve una alegría. Hablaba de “la estructura del discurso hegemónico”. ¡Qué bueno! Fe declarada con agnosticismo marxista es una combinación irresistible. Seguro que ahí iba a encontrar razones para sumarme a la cruzada de “Blogs en acción” y sumar mi entusiasmo a La Causa, única que merece las mayúsculas por estos días. Leí primero la cartita de feliz cumpleaños. Segunda alegría: la Pipi había empezado de más abajo que yo, porque apenas en el 2007 “andaba en otra”, alejada de la política. Yo vengo votando y creyendo hace rato con lo que tengo más posibilidades de conversión que ella que hace tan poco que atravesó el proceso que le desea a todos: que hagan “su clic aunque sus condiciones materiales de existencia no lo necesiten”. A ver si entendí: el materialismo de la existencia facilita el clic. ¡Ah! debe ser la modestia de mis materiales lo que me deja afuera porque claramente ni pude entender la emoción, según la Pipi, “hasta las lágrimas” por el mero recuerdo de la frase“¿a ver cuánto te la bancás, cocorita?”. Repetí y repetí la frase pero no conseguí compartir el sentimiento.

Evidentemente estoy en inferioridad de condiciones espirituales y/o  materiales porque al pie de la nota había testimonios de muchos otros emocionados, como Andrea que decía que también estaba llorando. Si lo emotivo no me llegaba, podía probar con la discusión, así que me metí en donde la Pipi se pelea con otro blog que “la araña” según denuncia. El título “Miente, miente, que algo quedará” ya lo había escuchado en las liturgias radiales y televisivas donde se encuentran los feligreses del modelo nacional y popular. ¡Acá iba a encontrar la clave! Pero no, leí pero no entendí cuál era la mentira aunque al parecer la Pipi tenía la verdad. Pero la nota que repudiada estaba mejor escrita que su refutación, y me dio miedo de el discurso hegemónico ya me estuviera cooptando. ¡Yo quiero creerle a la Pipi! Así que dejé de inmediato la nota.

Ahí me interesó “Imaginate esta pelotudez”. Buen título porque la descripción de la realidad exige esta riqueza de lenguaje, y a mí tampoco me da miedo el lenguaje explícito. Ahí la bloguera intentaba describir un personaje que nunca hizo alguna de las siguientes cuestiones (perdón por el exceso de infinitivo que tiene esta cita textual, pero  la gramática está establecida por una academia que es real y gente como la Pipi repudia el imperialismo en cualquiera de los formatos que adopte). Escribió la Pipi del personaje que criticaba:

  • Nunca saber dónde poner la toalla a secar tras una ducha. Y menos secar el piso.
  • Nunca saber en qué parte del súper se exhibe la crema de afeitar. Y menos la harina 0000.
  • Nunca saber qué es lo que hay en la heladera. Y menos qué es lo que falta.
  • Nunca saber cómo se prepara un café. Y menos un mate.
  • Nunca saber qué es no saber qué ponerse para una entrevista laboral. Y menos no tenerla.
  • Nunca saber qué es patear 15 cuadras para ahorrar un boleto. Y menos no tener hacia dónde ir.
  • Nunca saber qué es esperar un bondi. Y menos viajar una hora parado.
  • Nunca saber qué es cumplir un horario. Y menos las horas extras.
  • Nunca saber cómo suena el “comprame” reiterativo de un niño.

 

Al parecer para la Pipi, el único hijo del poder que nunca hizo estas cosas se llama Mauricio. A mí me vinieron otros nombres de otros hijos que seguramente tampoco secan el piso después de ducharse. Me dio miedo, porque por ahí en este credo es como en el católico que es tan pecado hacer como pensar. Así que también cerré rápidamente esta ventana y decidí abrir una de marzo, que hablaba de medios. El post empezaba diciendo que “Todas las radios comienzan sus noticieros de la mañana leyendo los títulos de tapa”. Soné de nuevo: nunca hacen eso en las que escucho yo.  Después hablaba de Clarín y decía que es un producto con “entidad de Biblia” porque para “cualquier familia”allí está la verdad”. Así, con esas palabras. Pero parece que no es cualquier biblia, sino una “cuasi-invisible de sociedad de intereses empresariales”. Parece que en las radios que escucha la Pipi no solo le leen los diarios sino que no le dijeron nunca que los diarios son empresas. Es raro, pero parece que hay mucha gente como la Pipi que descubrió hace poco que son empresas. La conclusión a la que llega es tan contundente  que merece la cita textual: “Finalmente, la dialéctica de los puntos anteriores hace que los intereses empresariales se transformen en verdades que, escribidores de leyes por medio, se transforman en ley”. ¿Qué me decís?

Ahí no entendí si podía convertirse alguien que pensara que Clarín era una empresa y que en los últimos años sus ventajas las había obtenido casi siempre por decreto presidencial. ¿Será que hay tanta gente engañada? Lo que no termino de entender es por qué me tengo que tomar el trabajo de creer primero que Clarín dice verdades para después comulgar con la fe de que son mentiras. Evidentemente, me falta mucho para comprender. Espero tener tiempo hasta las elecciones para poder acompañarla a Pipi en su sentimiento.

Blog de @la_pipi  http://bit.ly/ghQB1J

 

Comments

  1. curioso says:

    hablando de la pipi y tratando de entender el “fenomeno” se me ocurrio preguntarme si ella es a los bloggers lo que la tal “cumbio” (se acuerdan?) a los floggers?

  2. jekan_oeste says:

    Bettina me gusto mucho la nota la pipi la verdad jamas me hubiese generado tan buena narrativa es mas jamas me hubiese ? Pero celebro tu nota y su desarrollo es mas una tal PipI UN ABRAZO JEKAN

  3. Cec says:

    Muy bueno. Yo también vi el blog de la Pipi y por momentos sentí piedad!!!

  4. Montag says:

    Generalizaciones baratas, argumentacion ad hominen… lamentablemente en ellas se montan buena parte de los artistas del ataque de la política local hoy día. Me entristece descubrir gente valiosa que insiste una y otra vez en esta tesitura simplista…pero bua…si al fin y al cabo es mas facil pegar que explicar o educar…
    Gracias por desnudarlos con este ejemplo.
    ps. Como me gustaria leer algo como esto analizando la celebrada “viveza” del Jefe de Gabinete…

  5. enrique says:

    muy buen articulo Bettina….y Felicitaciones a Gabriel por la pagina
    enrique….el de Boedo

  6. Claudio says:

    Gracias Bettina por esta refrescante lectura

  7. lula says:

    excelente articulo, muy claro y ameno felicitaciones